La EPOC: una enfermedad que apaga los pulmones

Las enfermedades respiratorias crónicas pueden dejar sin aire a quienes las padecen y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) resalta como una de las principales amenazas dentro de este grupo de patologías.  En ese sentido, a pesar de los esfuerzos por elevar el diagnóstico y tratamiento de forma oportuna, la EPOC continúa afectando vidas en el mundo, al punto en que se prevé que los casos aumentarán en más de un 30% en los próximos 10 años.

En el caso de Colombia, las cifras indican que el 8,9% de la población mayor de 40 años padece la enfermedad y que esta representa un gran problema de salud pública puesto que, a cierre 2019, se ubicó como la segunda causa de muerte en el país, luego de haber ocupado el tercer lugar en 2018. Lo anterior evidencia un preocupante progreso de la mortalidad entre la población nacional.

Por ello, y en el marco del Día Mundial de la EPOC como momento de reflexión sobre los síntomas y efectos de enfermedad, se hace el llamado a la población en general, así como a pacientes, cuidadores y comunidad médica a visibilizar y transmitir mensajes de concientización sobre el impacto de esta patología en la salud pública con el fin de ayudar a reducir la mortalidad, mejorar la calidad de vida y prevenir nuevos casos.

 

¿Qué es la EPOC?

Es una enfermedad crónica inflamatoria que hace que respirar sea un trabajo complejo, pues obstruye el flujo de aire desde los pulmones afectando las vías respiratorias y dificultando el intercambio de oxígeno. Se estima que 9 de cada 100 personas mayores de 40 años padecen esta patología y aproximadamente 16.000 pacientes mueren cada año a causa de esta afección.

En relación con esta última cifra, estudios indican la elevada mortalidad en pacientes con EPOC se encuentra estrechamente vinculada con las exacerbaciones, que son entendidos como episodios de crisis originados por un manejo inadecuado de la enfermedad, y en los que el paciente experimenta problemas como falta de aliento, tos y obstrucción de la vía aérea baja.  Asimismo, investigaciones sugieren que cerca del 50% de los pacientes puede morir 5 años después de haber sufrido su primer episodio de exacerbación.

“Después de una exacerbación, el pulmón del paciente con EPOC no vuelve a ser el mismo. Por eso resulta clave contar con tratamientos que reduzcan los síntomas, controlen la evolución de la enfermedad y minimicen las exacerbaciones. Esto disminuye las tasas de mortalidad, reduce los costos para el sistema de salud al evitar un elevado número de hospitalizaciones, además de mejorar la calidad de vida del paciente” sostuvo la doctora María Eugenia Laucho, Gerente Médica de la línea respiratoria de GSK Colombia.

En ese sentido, cuando se habla de EPOC el riesgo de muerte es latente, pero además surgen problemas en términos de calidad de vida. En casos de progresión media o avanzada el paciente enfrenta dificultades por la inflamación de los pulmones y la poca retención de oxígeno, lo que impide al cuerpo funcionar con normalidad para hacer actividades cotidianas como subir escaleras, caminar, hacer ejercicio, entre otras.  De ahí que la clave esté en tomar medidas de forma oportuna.

 

Claves para luchar contra la letalidad de la EPOC

  • Diagnóstico oportuno: La EPOC es una enfermedad frecuentemente subdiagnosticada, mal diagnosticada y sub tratada. De hecho, se estima que menos de un tercio de los pacientes tienen diagnóstico médico, mientras que los otros pacientes padecen la enfermedad sin saberlo y sin recibir tratamiento adecuado. La tasa de sub-diagnóstico de la EPOC es del 87,4%, principalmente porque el 30,4% de los médicos suele confundirla con asma.
  • Control de la enfermedad y progresión de la misma: seguimiento médico y terapéutico adecuado para controlar la EPOC. En algunos casos es recomendable el uso de inhaladores para controlar los síntomas y exacerbaciones. Esto es esencial para lograr estabilidad en el paciente.
  • Prevención de exacerbaciones: las terapias preventivas ayudan a reducir el riesgo de sufrir nuevas exacerbaciones. Ya que 77% de estos pacientes pueden experimentar de 1 a 4 agudizaciones cada año, lo que aumenta el riesgo de muerte. El control de nuevos episodios de crisis reduce la probabilidad de mortalidad a futuro, así como el número de visitas y costos asociados a las hospitalizaciones.

 

Además, desde la perspectiva de prevención, la lucha contra el tabaco y cesación del hábito de fumar es de gran importancia. Aproximadamente el 75% de las muertes por causa de la EPOC son secundarias al humo del cigarrillo. El tratamiento más eficaz y menos costoso de la EPOC para los fumadores es, precisamente, dejar de fumar, ya que retrasa la evolución de la enfermedad y reduce la mortalidad. Asimismo, suspender la exposición a factores de riesgo como el humo de leña es clave para frenar la progresión de la enfermedad.

 

Factores relacionados con la tasa de mortalidad

 

Para combatir la mortalidad de la EPOC también es vital tener conocimiento sobre las causas o detonantes de las complicaciones que pueden llegar a poner en riesgo la vida del paciente.

 

Causas respiratorias:

  • Evolución propia de la enfermedad, deterioro del pulmón y síntomas de difícil manejo que empeoran la capacidad respiratoria y el pronóstico de la EPOC
  • Episodios de agudizaciones: la mortalidad aumenta a medida que incrementa la gravedad y frecuencia de los momentos de crisis que pueden terminar en hospitalizaciones para el paciente.

 

Causas no respiratorias: el paciente con EPOC avanzada tiene una mayor predisposición a desarrollar comorbilidades asociadas a la enfermedad que pueden terminar con su vida, tales como: enfermedades vasculares (cardiopatía isquémica y accidente vascular cerebral), cáncer de pulmón, insuficiencia cardiaca, entre otras.

 

Exposición continua a factores de riesgo: el tabaco y humo de leña empeoran los síntomas como tos, dificultad respiratoria e incrementa la posibilidad de sufrir un nuevo episodio de crisis (entre más episodios de agudizaciones mayor deterioro pulmonar y riesgo de mortalidad).