El cáncer de ovario no produce síntomas específicos, de allí la importancia de chequeos médicos

El Día Mundial del Cáncer de Ovario, una fecha establecida por organizaciones de pacientes con el propósito de concientizar sobre este cáncer, cuya tasa de supervivencia es la más baja, y acerca del cual aún existe muy poco conocimiento.

El aparato reproductor femenino comprende dos ovarios, uno a cada lado del útero. Los ovarios, cada uno del tamaño de una almendra, aproximadamente, son los encargados de producir óvulos, como también estrógeno y progesterona.

El cáncer de ovario suele aparecer de forma silenciosa o sus síntomas suelen ser confundidos con otros diagnósticos; sin embargo, prestar atención a las señales es la clave para acudir con el especialista de forma oportuna.

Existen factores de riesgo que aumentan la posibilidad de padecer cáncer de ovario, por ello hay que identificar los factores modificables y no modificables.

La edad promedio de aparición es a los 59 años

“Los modificables son el uso del cigarrillo, consumo de alcohol, pacientes que toman hormonas para evitar todos los efectos secundarios de la menopausia, bajos niveles de vitamina D, no haber tenido embarazos y la obesidad”, dijo Harold Moreno, médico especialista en Ginecología y Obstetricia con Doctorado en Medicina Reproductiva Humana.

El especialista indicó que los factores no modificables, “son pacientes portadores de una mutación del gen brca1 y brca2, la historia familiar de una madre, hermana, o hija con este cáncer, pacientes que han sufrido de cáncer colorrectal, pacientes que no han tenido uso de anticonceptivos orales, es decir, que han tenido ciclos de ovulaciones ininterrumpidas, inicio temprano de la menstruación como pacientes de pubertad precoz a los 9 años o una menopausia tardía hacia los 50 años de edad o problemas de endometriosis”.

Vale destacar que las dietas ricas en fibra y soya baja el riesgo de tener este cáncer.

La tasa de probabilidades de sobrevivir cinco años luego del diagnóstico es de 45%, mientras que la de las mujeres con cáncer de mama es el doble (89%). Sin embargo, cuando se diagnostica en un estadio temprano (cuando el tumor se encuentra localizado), aproximadamente 94% de las pacientes viven más de cinco años después del diagnóstico.

Sin embargo, para mejorar el diagnóstico existen diferentes alternativas como ecografías abdominales, tomografías computarizadas, TAC, radiografías de tórax y resonancias nucleares magnéticas, RNM.

Hasta el momento no existen pruebas que permitan detectar la enfermedad en fase temprana, y sus síntomas pueden confundirse con un simple dolor de estómago o enfermedades menos graves. “Dado que la enfermedad no se puede prevenir, es importante estar atenta, conocer cuáles son los factores de riesgo, y consultar regularmente al ginecólogo es fundamental para evitar un diagnóstico tardío”, recomendó el médico.

Las cifras

Como dato estadístico para las mujeres, de 100 mil pacientes, 9.8 de raza blanca puede sufrir de cáncer de ovario, las asiáticas 8.5 corren riesgo y las afroamericanas 7.9.

“Cada año aparecen en Colombia, en promedio 2.400 nuevos casos de cáncer de ovario y fallecen en promedio 1150 pacientes por esta causa. El cáncer de ovario es el séptimo cáncer en las mujeres a nivel global”, expuso Moreno.

El 80% de esta enfermedad la pueden aparecer mujeres posmenopáusicas y un 20% puede darse en pacientes de muy temprana edad.

De allí la importancia de que las pacientes se hagan chequeos para establecer fases tempranas de esta enfermedad ya que al tratarlas las posibilidades de mejora o supervivencia a los 5 años son del 90%; sin embargo, solo el 20% se detecta de manera temprana.

“A una paciente joven con cáncer de ovario no hay que negarle la posibilidad de ser madre ya que el tratamiento es quirúrgico y se debe preservar la fertilidad”, puntualizó el médico.

Gran factor de riesgo

Según la Sociedad Americana de Cáncer, las mujeres obesas pueden presentar un mayor riesgo de padecer cáncer de ovario, por lo que se recomienda mantener un estilo de vida saludable que incluya nutrición balanceada, ejercicio y eliminando hábitos como beber y fumar.

  • Algunos síntomas

Cansancio (agotamiento extremo)

Estreñimiento

Problemas estomacales

Dolor de espalda

Distensión abdominal (abdomen hinchado)

Dolor abdominal o pélvico

Dificultad para ingerir alimentos o sensación rápida de llenura al comer

Sensación constante de tener que orinar

Dolor durante las relaciones sexuales

Cambios en el período menstrual; sangrado más profuso de lo normal o irregular

  • En los estados avanzados se puede acompañar de:

Aumento de la circunferencia abdominal

Hinchazón abdominal con pérdida del apetito

Indigestión

Sentirse llena poco después de comenzar a comer

Dificultad para respirar

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