Vasectomía y ligadura de trompas, una decisión definitiva Vs una nueva oportunidad

Ser papás o completar una familia es el anhelo de todos los seres humanos, es el sueño de trascender y tener una estructura o una unidad familiar propia, para poder transmitir a los hijos la energía con la que se vive. Algunas circunstancias llevan a las personas a tomar decisiones tempranas como métodos de planificación definitivos, recurriendo a la vasectomía en el caso de los hombres y a la ligadura de trompas en las mujeres. Una proporción de personas tienden a cambiar de opinión y usualmente el cambio obedece a la aparición de una nueva pareja sentimental o a una transformación de vida. Por fortuna, revertir el efecto de estas cirugías y cumplir el sueño de ser padres es posible.

Ambas cirugías, tanto la ligadura como la vasectomía, son intervenciones sumamente eficientes y relativamente sencillas. Su eficiencia está cerca del 100% y la realización no implica tiempos largos de incapacidad, el paciente puede reintegrarse a su actividad diaria a los pocos días de ser intervenido.

‘’Al ser cirugías ambulatorias, son procedimientos que se hacen en regiones apartadas de Colombia; entes como Profamilia hacen campañas masivas donde logran acceder a pacientes que requieren un método definitivo en lugares muy lejanos de nuestro territorio. La ligadura tubárica y actualmente la vasectomía son métodos de planificación muy deseados dentro de nuestra población.’’ explicó el doctor. Andrés Gutiérrez, médico especialista en Infertilidad de Reprotec.

Es importante saber que, aunque se hayan enfrentado a una decisión tan importante en la vida, hay una solución para revertir esta situación. Para cumplir el deseo de ser papás no hay límites ni barreras que valgan, gracias a la ciencia existen diversos caminos para llegar a la meta y allí lograr completar una familia. Nunca es tarde para cumplir sueños y cambiar la vida de las personas.

¿Se puede revertir la ligadura de trompas?

Los procesos de reversión consisten básicamente en una cirugía, una microcirugía donde se recanalizan las trompas de falopio que fueron ligadas y se practica a través de un laparoscopio o en la mayoría de los casos, se hace con una técnica abierta. De esta manera las trompas vuelven a ser permeables permitiendo que los óvulos y los espermas encuentren un ambiente adecuado para fertilizarse.

Los resultados de la corrección de la ligadura se ven impactados por variables como el tamaño final de las trompas, que tan largas quedan o que tan comprometida está la zona donde se practicó la ligadura; pero definitivamente la variable más impactante en el resultado es la edad femenina.

‘’Primero, probablemente la tasa de éxito es más alta cuando un paciente quiere recanalizar antes de los 35 años, después de esta edad se dificulta porque su capacidad reproductiva ya está en disminución, específicamente en el caso femenino. La segunda variable es el compromiso que tenga la Trompa con la cirugía.

uando el doctor hace la Ligadura y deja una Trompa anatómicamente muy corta, la probabilidad de que esa Trompa sea funcional es muy baja, es por eso que la longitud de la Trompa es una variable muy importante sobre el éxito. Y la tercera depende ya de la habilidad quirúrgica del cirujano; el cirujano que tenga mayor habilidad para realizar el proceso nos ofrece mayores tasas de embarazo.’’

Vasectomía

En el caso de la vasectomía, el proceso es similar: se conectan los conductos del epidídimo, bajo visión microscópica. El epidídimo es el canal que une el testículo con las vesículas seminales o con las vías de la eyaculación. Este procedimiento debe ser practicado por un especialista en Urología de la Reproducción y los resultados dependen directamente de la experiencia y el volumen que tenga este médico en este tipo de cirugías. Siempre vale la pena consultar al médico cuál es su experiencia y cuáles son sus probabilidades de tener éxito.

Otros métodos de fertilización

En un gran porcentaje de pacientes ya sea por la edad o por la limitación de tiempo, las técnicas de reproducción asistida como la Fertilización In vitro, ofrecen revertir tanto la ligadura tubárica como la vasectomía, logrando encontrar los óvulos por una ruta diferente y permitir unirlos con los espermas de la pareja en condiciones de laboratorio. Las ventajas más importantes de la Fertilización In vitro es que permite tasas de embarazo satisfactorias en pacientes de mayor edad. La fertilización In vitro cede en un periodo de tiempo menor (1 o 2 meses) conseguir los resultados que se requieren después de una recanalización tubárica (12 meses).
Después de la corrección de una vasectomía, entre 2 ó 3 los resultados en el espermograma deben mostrar una franca recuperación, si no se recuperaron en los siguientes 90 días las probabilidades de éxito son mínimas y el paciente debe ser direccionado a una técnica de Reproducción Asistida.