Dolor crónico, una patología que ha ido en aumento debido a la pandemia

Ha pasado más de 1 año de haberse declarado la emergencia sanitaria a causa del Covid-19, y en medio de una tercera ola de contagios que nuevamente ha llevado al límite a la infraestructura hospitalaria del país, pacientes de otras patologías manifiestan haber experimentado mayores dificultades para acceder al diagnóstico oportuno y a la atención especializada que requieren.

Cientos de pacientes de dolor crónico han visto interrumpidos los tratamientos porque los centros de salud han priorizado la atención de personas con el virus. Los cuales se centran en decir que es muy difícil encontrar una cita para programar los controles, no tienen respuesta oportuna de las EPS, y a veces las únicas alternativas son las teleconsultas, que si bien pueden ser útiles en algunos casos, son insuficientes en otros.

Un adecuado diagnóstico lleva a un adecuado tratamiento

“Somos seres que debemos adaptarnos a los cambios; al grupo médico le tocó adaptarse a la teleconsulta. Esta tiene unos limitantes y es la dificultad para hacer un examen físico y termina siendo no tan eficiente. Fue muy difícil el acercamiento y en esta oportunidad debo reconocer el compromiso de todo el gremio que a pesar de la situación hicieron su mayor esfuerzo para seguir pendientes de sus pacientes tratando de ofrecer la mayor accesibilidad a las consultas presenciales y las teleconsultas”, expresó Felipe Andrés Mejía Sánchez, presidente de la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor, ACED.

Según cifras de la Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor – FEDELAT, el dolor crónico afecta a cerca de 190 millones de personas en Latinoamérica. A nivel local y de acuerdo a una encuesta realizada por la ACED, el 46% de los consultados manifestó sentir algún tipo de dolor crónico.

En ese sentido, el Dr. Mejía dijo, “muchos pacientes, entre ellos, los que padecen dolor crónico, tienen temor de asistir a los hospitales y agravar su condición de salud contagiándose de Covid-19. En el último año, no solo se ha dilatado la detección oportuna del dolor crónico, sino que alrededor de la mitad de los pacientes con estos padecimientos se vieron forzados a descontinuar sus tratamientos. Nos preocupa pensar en los efectos de estas interrupciones, las probabilidades que la calidad de vida de estos pacientes empeore, son muy altas”.

Al número de personas sin acceso a atención personalizada y a las restricciones en las consultas externas, se deben sumar todas aquellas que han empezado a experimentar molestias osteomusculares gracias a prácticas como el teletrabajo y también a quienes lo experimentan como una secuela del Covid-19.

María Patricia Gómez, anestesióloga y especialista en dolor, refiere que de acuerdo al consenso colombiano sobre Covid-19, aproximadamente el 90% de las personas recuperadas presentan diversas molestias después de superar el virus.

Entre ellas, se destacan algunos dolores neuropáticos producidos por sus efectos sobre los nervios y complicaciones asociadas a los largos periodos en cama, a las posiciones en que los pacientes son ubicados para poder respirar adecuadamente y al tiempo que transcurre sin que puedan realizar ninguna actividad física.

El número de pacientes que padecen la enfermedad se incrementó y puede aumentar en los próximos meses debido a falta de atención, inasistencia a centros de salud y como secuela del Covid-19.

Las nuevas modalidades de trabajo han llevado a tener posiciones no ergonómicas debido al no uso de una silla adecuada y un escritorio con la altura del teclado establecido.

“Hemos notado un aumento significativo en las consultas por dolor osteomuscular en los pacientes que superan el Covid-19; se sienten cansados, les duele hacer cualquier tipo de ejercicio, se les limita hasta la capacidad de caminar o mantener una misma posición debido a que el dolor muscular es alto”, puntualizó el doctor Mejía.

El especialista agrega que la rehabilitación física es más compleja en personas que han estado intubadas, debido al tiempo de reposo muscular, y a pesar de que en las unidades de cuidado intensivo se cuenta con fisioterapeutas que les brindan apoyo con estiramientos pasivos, es necesaria una rehabilitación integral para que regresen a una condición física similar, previa a la del contagio.

Cuando duele hay una causa y si es repetitiva o consecutiva debe consultar a los especialistas. Hay patologías donde el dolor es el primer síntoma.

Según Mejía “estos pacientes presentan dolores muy marcados y evidentes que los limita funcionalmente, es aquí donde los especialistas buscamos estrategias terapéuticas que optimicen las respuestas. En la actualidad estamos manejando sistemas de analgesias endovenosas, inclusive terapéutica adicional farmacológica vía oral o intervencionismo en algunos casos si se requiere”.

El dolor crónico es un dolor que permanece por más de 3 meses, si no mejora, puede estar convirtiéndose en crónico. Esta patología la pueden padecer hombres y mujeres, sin importar el tipo de trabajo o edad.

La principal recomendación ante un dolor crónico es no automedicarse.

Patologías que se han cronificado

Si esto no se trata a tiempo, puede llevar al padecimiento y dictamen de un dolor crónico.

  • Síndrome del túnel carpiano (entumecimiento y hormigueo en la mano y el brazo ocasionados por el pinzamiento de un nervio en la muñeca).
  • Cervicalgia (dolor en el cuello).
  • Lumbalgia (es el dolor localizado en la parte inferior o baja de la espalda).

En Colombia se estima que el 46 % de la población padece dolor crónico.

La importancia de las teleconsultas

La teleconsulta es una excelente herramienta para el seguimiento después de procedimientos e intervenciones quirúrgicas, para ajustes de medicación o para el control de algunos síntomas, sin embargo, no genera suficientes herramientas para el diagnóstico clínico de las condiciones de dolor.

La consulta presencial es muy importante para los pacientes con dolor crónico o con episodios de reagudización del dolor, por lo que la virtualidad termina afectando no solo el diagnóstico, sino el vínculo entre ambas partes. La atención presencial para estas personas debe ser priorizada, sin importar las fases de la pandemia.

“Un dolor agudo puede volverse crónico si no es diagnosticado ni tratado oportunamente, al tiempo que puede empeorar y deteriorar la calidad de vida con consecuencias importantes a nivel funcional, de incapacidad laboral, deterioro emocional y económico, por esto, siempre se debe buscar la ayuda de un especialista”, concluyó el anestesiólogo.

Tipos de Dolor

Dependiendo del tipo de síntomas, puede tratarse de:

  1. Somático, ya sea óseo, muscular, osteomuscular, visceral.
  2. Neuropático, cuando se relaciona con la transmisión del impulso nervioso del dolor, que es interpretado por el cerebro de una forma anómala. A veces está asociado a lesión de un nervio o del cerebro, después de un ictus, por ejemplo. Otras veces no se encuentra esa lesión nerviosa que justifique lo síntomas. Este dolor presenta síntomas que son difíciles de explicar por quién los padece.
  3. Mixto, cuando el dolor presenta características de ambos tipos anteriores.
  4. Según el especialista también existe el dolor crónico que tiene un componente emocional asociado.
  5. Dolor crónico oncológico.
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