¿Cómo evitar la fatiga pandémica y no “morir en el intento”?

Luego de más de un año de la llegada de la pandemia del Covid-19 se siguen presentando medidas que restringen desarrollar la vida como se hacía normalmente, falta de socialización, de poder viajar, ver familiares, amigos y compartir con ellos libremente, han generado sensaciones de desesperanza e incertidumbre que parece no acabar.

La fatiga pandémica, es un concepto propuesto por la Organización Mundial de la Salud, OMS, y aunque no es considerado un trastorno mental, sí refiere a una reacción natural y esperada que cualquier persona podría presentar luego de estar expuesta a múltiples restricciones de movilidad, estudio, trabajo y recreación.

¿Cuáles son los síntomas que se pueden presentar?

“Existen tres planteamientos fundamentales, la primera en la sensación de cansancio constante que dificulta iniciar actividades, en segunda instancia está el agobio que puede generar la rutina que lleva a la ansiedad y finalmente está el sentimiento de desesperanza por lo que viene y la soledad”, explicó Mateo Baena Marín, docente del programa de Entrenamiento Deportivo y Fisioterapia de Areandina Pereira.

Por su parte, Andrés Gamba Peña, magíster en Psicología y docente de la misma institución, indicó que “se reconoce como fatiga a un conjunto de síntomas causadas por la crisis sanitaria, económica y social, generada por la pandemia que incluye aburrimiento, desmotivación, desesperación, desilusión, incertidumbre y sensación de no tener el control de una situación”.

Son múltiples las causas que genera la fatiga pandémica en las personas y estos ocurren cuando se presentan por periodos muy largos, entre los que él destaca, la limitación para salir libremente de la casa, temor a perder el trabajo actual o no darle continuidad a los estudios, miedo a enfermarse o que un pariente cercano se contagie e incluso tener la sensación de que la crisis actual en la que se vive no termine de manera rápida.

Cansancio y apatía

Es innegable que la situación actual haya despertado comportamientos agobiantes y vivir en armonía se convierta en un reto cada vez mayor en ambientes laborales, sociales y familiares.

Los síntomas como el aburrimiento generalizado, estado de ánimo bajo o irritable, el manejo de altos niveles de estrés, alteraciones del sueño, sentimientos de impotencia, son indicios de una fatiga pandémica. Comportamientos que han preocupado a los profesionales de la salud que se han visto obligados a elaborar planes estratégicos en conjunto para la atención de estas emergencias y mitigar dichas perturbaciones.

Otro de los síntomas recurrentes es la desconfianza a instituciones políticas o de salud y la apatía por estar informados sobre los protocolos de salud y medidas de restricción.

La pandemia persiste

Un compromiso de todos

Es claro que no se puede bajar la guardia ante la crisis psicológica y menos cuando se relacionan temas de salud, se requieren planes de acción más empáticos que ayuden a mejorar la estabilidad emocional de las personas y como lo asegura Gamba, se deben seguir los principios recomendados por la OMS donde “el Estado debe dar una mayor transparencia al explicar abiertamente las restricciones, planes de vacunación y fechas reales de cada fase, ser justos en la medidas de tal manera que sean equitativas y sean aplicadas a toda la población en general, manejar la coherencia con las acciones para evitar mensajes contradictorios y procurar que los medios transmitan la información solo con el conocimiento de expertos en el tema”.

El ejercicio como respuesta

Una de las mejores alternativas que existe para contrarrestar la fatiga, es ejercitar el cuerpo y la mente, conozca algunas de las opciones que le serán muy útiles en estos tiempos, según Baena.

  1. En la medida de lo posible, realizar ejercicios de flexoextensión de rodilla y tobillo de forma bilateral, es decir en ambas partes del cuerpo.
  2. Hacer circunducciones con los hombros, flexión y extensión de codos, muñecas, tronco, cadera, aducción y abducción de cadera para así lograr que las partes del cuerpo se mantengan activas.
  3. Realizar ejercicios que impliquen flexión y extensión del cuello por 10 segundos. Luego, seguir con los hombros implementando la modalidad de aducción o elevación horizontal de los brazos o piernas hacia un lado y aducción que refiere al movimiento medial con aproximación a la línea media del tronco.

“Cabe señalar que todos los ejercicios se pueden realizar durante el día en la jornada laboral o en casa con series de 15 a 20 segundos dependiendo de la resistencia del cuerpo de cada persona”, indicó el docente.

La felicidad para combatir la fatiga

Así mismo, el experto expuso que la felicidad es crucial para combatir los síntomas, de allí la importancia de replantear los pensamientos que se tienen durante el día, mejorar el sentido del humor, hacer caso omiso a los temas que pueden generar descontrol, filtrar y limitar el consumo de noticias, tomar aire fresco, caminar y disfrutar de la naturaleza y así mismo dejar a un lado los elementos tecnológicos. Se sugiere:

A) Crear hábitos en las noches para tener energía y así fortalecer el sistema inmune para no caer en la desmotivación o apatía.

B) Mantener una alimentación balanceada sin llegar a los excesos.

C) Es importante conectarse con las demás personas, ya sea de manera virtual para compartir momentos de calidad que disminuyan los niveles de angustia y desesperanza.

D) Ser prudentes con el tiempo que le dedicamos a la conexión de las redes sociales y filtrar la información de noticias que consumimos. El exceso de ambos casos puede generar emociones negativas y generar agotamiento emocional y mental.

E) No es conveniente reprimir los sentimientos y, por el contrario, aceptarlos como son. Es importante escribir y darles nombre a las emociones como buscar espacios para tener conversaciones internas positivas.

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