Mostaza, una opción para los salones de su casa

La mayoría de modas vienen y van, sin embargo, algunas se quedan finalmente teniendo en cuenta los gustos. Un buen ejemplo está en el color mostaza, que desde hace algunos años ha teniendo protagonismo en lo que a decoración de interiores se refiere.

El color mostaza es perfecto para decorar cualquier estancia del hogar, aunque es especialmente recomendable para espacios en los que se requiere transmitir calidez como, por ejemplo, el salón.

Existen muchas formas de utilizar el color mostaza en el salón. Lo más habitual es que solo está presente en pequeñas pinceladas. Por ejemplo, puede apostar por este color para alguno o todos los textiles de la estancia: cortinas, alfombras, cojines, etc.

También hay mucha gente que opta por pintar alguna de las paredes de color mostaza, introduciendo en la estancia algún que otro complemento, textil u objeto decorativo en este color. Lo que no es tan común es pintar todas las paredes de este color, ya que el resultado podría ser demasiado pesado al tener un gran poder visual. Tampoco es muy habitual apostar por piezas de mobiliario mostazas, aunque sea una opción excelente introducir un sofá o sillón en este color.

Características

El mostaza es un color que tiene algo de marrón y de dorado. Por eso, no resulta tan brillante como el amarillo, aunque sí que comparte con él algunas ventajas, como su luminosidad, calidez y alegría. Gracias a sus características, resulta mucho más versátil que el amarillo, que es más adecuado para estaciones como la primavera y el verano, mientras que el mostaza encaja en cualquier época del año. Eso sí, es importante que tenga en cuenta que también es descarado e intenso. Además, debe saber que tiene un matiz mostaza, ya que esta tonalidad estaba muy de moda en los años 70.

Uno de los colores con los puede combinar es el blanco, ya que se pueden lograr salones tremendamente cálidos y luminosos, además de visualmente más amplios.