Elimine las pulgas y garrapatas

Estas plagas pueden ocasionar bastantes molestias a su mascota, como los continuos picores. Y no solo eso, su presencia también puede traer consigo la transmisión de enfermedades.

Las pulgas y las garrapatas se encuentran dentro de la categoría de los parásitos externos. Este tipo de microorganismos afectan directamente a la piel del perro o gato, provocando picores e irritaciones. Por eso, es común detectarlos cuando note que su mascota se rasca frecuentemente.

Además de este síntoma, puede detectar picaduras en las zonas de las ingles o pequeñas manchas de sangre en su cama. Entonces estará ante una infestación de pulgas. Debe tener sumo cuidado a la hora de tratar una plaga de pulgas ya que es habitual que proliferen rápidamente por la piel de su mascota e incluso por toda la casa. Además, son capaces de transmitir enfermedades por lo que su detección temprana y su correcta eliminación son claves para evitar que el perro o gato enferme.

Otro de los parásitos externos que provoca intensos picores son las garrapatas. Su modo de actuación consiste en atacar a, en este caso, perros o gatos para alimentarse de su sangre.

¿Cómo tratar garrapatas?

Detectar a tiempo una plaga de garrapatas es crucial para erradicarla eficazmente. Revisa regularmente la piel y el pelo mediante inspecciones rutinarias. Separe con cuidado el pelo para comprobar si tiene algún parásito de este tipo adherido a su piel.

En caso de que exista alguno, acude a un veterinario para que lo retire correctamente con el material y los productos adecuados. Después de esta intervención profesional, podrá comenzar a realizar un correcto tratamiento para prevenir la presencia de esta plaga con medicamentos sugeridos por el veterinario.

¿Cómo tratar Pulgas?

Acabar con una plaga de este tipo no es una tarea sencilla, pero con esfuerzo y constancia es posible.

En primer lugar, realice una primera inspección para ver si hay algún rastro de pulgas. Separa el pelo de su perro o gato para ver si existe algún rastro de esta plaga en su piel. Incide en zonas como el cuello, el final de la espalda o las orejas, donde suele haber una mayor concentración. Aunque en ocasiones puede resultar difícil verlas, ya que están siempre en continuo movimiento.

Una vez detectado su presencia, llega el momento de aplicar un tratamiento efectivo que acabe con ellas; pensando siempre en un beneficio para el canino.