Alberto Zuluaga Trujillo

Columnista

He recibido, en mi condición de columnista de El Diario, una comunicación firmada por el señor Víctor Manuel Tamayo en la que me señala de irresponsable al publicar un escrito que, como el de la semana pasada, lunes 8 de abril, di a conocer en este periódico y en el mismo espacio. Considera él, que el escrito de la referencia hace afirmaciones equivocadas, injuriosas y calumniosas y su título “TAMAYO, EL OPORTUNISTA”, resulta desafortunado. A renglón seguido cita mi frase: “ha regresado a la Casa Merheg, de la que sigue siendo en la clandestinidad, su más fiel testaferro”, para recordarme que el Código Penal Colombiano en su artículo 326 tipifica el testaferrato como delito. Igualmente, señala que la palabra clandestino significa “que se hace de forma oculta o secreta para burlar la ley”. Y agrega: “frente a estas graves afirmaciones debo manifestar que nunca en mi vida he sido testaferro de nadie y nunca en mi vida he actuado en la clandestinidad.

Ante  tal información y considerando que fueron publicadas en un medio masivo de información, a la luz de la Jurisprudencia Nacional me encuentro en situación fáctica de indefensión y ante una manifiesta violación de mi derecho fundamental a la honra y al buen nombre, por lo que le solicito, dice al final de la extensa comunicación, proceda a la RECTIFICACIÓN de la información errónea contenida en el artículo referido”.  Parodiando la famosa frase de Samper en su momento, debo decirle: “Aquí estoy y aquí me sostengo”. ¿A cuáles informaciones equivocadas, injuriosas y calumniosas se refiere? Por Dios, a más de todos los malabarismos políticos a los que ha recurrido debo agregarle otro adjetivo más y es el de cínico. No he hecho cosa distinta que recoger las diversas informaciones de prensa donde se dice que Tamayo se fue pero que ya volvió, que fundó un nuevo partido pero que anda en conversaciones para que su nombre sea tenido en cuenta por Cambio Radical y el Centro Democrático para el Senado o la Cámara de Representantes.

Que con su nuevo movimiento “Sentimiento de Todos” respalda a Patiño Amariles y le pide al pueblo risaraldense que multitudinariamente lo sigue, vote por Hugo Tovar Marroquín del Huila para el Senado y manda a confeccionar gigantescas vallas que lo atestiguan. ¿Y eso es injuriar y calumniar? No, eso es denunciar y señalar comportamientos faltos de ética y moral para que los electores tengan conocimiento directo y claro de los OPORTUNISTAS de la política que creen que tomándose la foto al lado de un altar portátil con la imagen de la Virgen, como lo hizo el día de la inscripción en el Directorio Conservador al cual regresó los votantes todos, camándula en mano, depositarán el voto para entronizar la desvergüenza. No señor, lo primero que a usted se le enseñó cuando recibió las aguas bautismales en nuestra Santa Rosa del alma, fue a hacer honesto consigo mismo y con los electores. El entrar y salir de una colectividad se llama tránsfuga y espero este nuevo adjetivo no lo incomode.

2,921 total views, 3 views today