Entre las 8 y las 10 am del jueves 23 de julio no hubo servicio a los usuarios, pues los aproximadamente 100 empleados que trabajan allí se encontraban realizando un plantón pacífico para exigir garantías laborales.
1.800 trabajadores afectados
Asmet Salud tiene presencia en 12 departamentos del país con 217 oficinas de atención. En Risaralda presenta cobertura en 14 municipios. La entidad que administra recursos del régimen subsidiado en salud se enfrenta a una serie de manifestaciones a nivel nacional debido al no pago de los salarios y seguridad social de sus empleados, que suman más de 1.800. Redondo explica que hay compañeros con patologías renales, de salud mental, mujeres embarazadas e incluso pacientes oncológicos que no han podido continuar sus tratamientos por la mora de dos meses en el pago de ARL. Recalca que la salud y la seguridad social es un derecho que se les está vulnerando.
“No nos han pagado la prima. No nos han dado los bonos de alimentación ni las vacaciones. Estamos en un punto muy crítico para todos los trabajadores y nuestras familias sobre todos quienes son cabeza de hogar y no tienen una red de apoyo que les ayude”. A algunos los han sacado de sus casas por no pagar estos últimos dos meses, como es el caso de una empleada a quien le dieron hasta este sábado 25 de julio para desalojar la casa junto a su hija menor de edad. A esto se suman las facturas de servicios públicos que llegaron dobles y con fecha de corte para este mes.
Dato: El 22 de julio recibieron un comunicado donde se informaba que las cuentas de Asmet Salud están embargadas. La fecha de pago es incierta.
Opín: Soy empleada hace 12 años. Me veo muy afectada porque no tenemos con qué pagar los servicios, con qué pagar nuestras deudas, no tenemos con qué pagar arriendo o para transporte, no tenemos la salud. Yo necesito ir al médico y no puedo. Liliana Rúa, trabajadora de Asmet Salud.

“Es una desilusión el servicio de salud”
Además del personal de Asmet Salud, los usuarios de esta entidad manifiestan su preocupación por la situación. Algunos de ellos se acercaron con expresiones de zozobra: adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con discapacidades que no tuvieron más opción que regresar a sus casas con las manos vacías y las prescripciones sin autorizar.
Opín: Madrugué a las 5 de la mañana con la esperanza de autorizar unos exámenes médicos. Lo más grave es que no sabemos de dónde viene este problema y cuándo tendremos una solución. Estamos pagando impuestos. Es injusto y bastante grave que uno esté pagando los servicios que no recibe. Entonces, somos extorsionados, ¿no? Opina el usuario Luis Alirio Gaviria.
Opín: Soy usuario de esta EPS hace 30 años. Estoy muy sorprendido por lo que está sucediendo. Esta mañana iba a autorizar unos medicamentos y las tres cirugías que tengo pendientes, porque me accidenté el brazo izquierdo y tengo comprometido varios tendones. Norber Antonio Betancur, usuario de la EPS.
Por ahora el panorama no parece tener una pronta solución, por lo que el sindicado ha anunciado que continuará con las manifestaciones hasta llegar a un acuerdo. El interventor de la EPS sigue sin dar una respuesta ni a los empleados ni a los medios de comunicación hasta el día de hoy.


