Talento en el Día del Idioma

Ligia Acevedo*

Romper la monotonía de largos días en cuarentena. Despertar el interés de la mayoría de quienes fueron convocados en grupo de WhatsApp para que se apartaran de sus tareas del hogar, de sus lecturas o de las otras redes sociales para que con agrado llegaran a integrarse y compartir algunas de sus creaciones poéticas, o la lectura de versos, que no siendo propios, quisieron traer para exaltar en el Día del idioma, dejó en el espíritu de todo el grupo el mejor de los sabores y el perfume embriagador que tienen los versos al rondar los recintos propios y de otros más que han ido llegando con posterioridad para unirse, aunque ya no alcanzaron a festejar y brindar en orgullo y elocuencia el 23 de abril 2020.

Los convocados, unos, hicieron videos, otros acudieron al audio, y no faltaron los que prefirieron el texto. Todo fue leído, comentado y aplaudido hasta bien entrada la noche.

El séquito de versistas que engalanaron la celebración de nuestro Idioma Español en este grupo fueron: José Licélder Cardona, Melba Inés Ospina Martínez, Alfonso Toro, John Jairo Cañaveral, Luis Fernando López Duque, Juan Alberto Rivera Gallego, Amalí, Amparo Hernández de Sánchez. Edilma Jaramillo, Jorge Eduardo Carvajal, María Gemma Salazar González, Alonso Marulanda, Dorian Hoyos Parra, John Fernando Córdoba, Sabina Villegas, Élfrida Zatizábal Estupiñán, Ramiro Osorio, Jorge Eliecer Triviño, Belarmina Rico, Alexander Granada, Luis Elías Collantes, quien publicó, y así lo ha hecho en sitios de la red, con el pseudónimo de Diego Cuervo y Leonardo Marín; veinticinco creadores dialogando, algunos que no se conformaron con participar una vez sino que lo hicieron en dos o más ocasiones, y algo mucho más importante es que ese grupo continúa compartiendo en comunión, sin que importe que hayan transcurrido varios días desde la fecha en que se exalta oficialmente nuestra Lengua Castellana y los Libros, pues la palabra y nuestro Idioma, ennoblecen nuestra vida como humanos.

Dialoguemos, sumergiéndonos en el alma y el sentimiento de los poetas en algunos de esos versos.

 

COSAS VIEJAS
Elfrida Zatizábal Estupiñán

Ya las cosas no hablan, están mudas,
están tristes, desteñidas, sin aliento,
sólo guardan recuerdo enmudecido
que los hombres olvidaron con el tiempo.

Los viejos libros que están abandonados
entre ellos se encuentra una cartilla;
forjaron hombres ilustres en el pasado
y sólo juegan con ellos las polillas.

El vestido de matrimonio de mi madre
que a mi padre se entregó con gran anhelo
en el fondo del baúl está guardado,
está el vestido pero falta el velo.

El rosario de perlas nacaradas
con devoción rezaba al moribundo
se encuentran sus perlas maltratadas
en un cofre de fondo muy profundo.

El cuadro familiar colgado en la pared
que un pintor con estilo, plasmara su pintura,
la trama de su tela no resiste,
ha pasado del polvo a la negrura.

Historiadores, cronistas y poetas
buscan la existencia en cosas viejas
que ya nadie las palpa ni respeta
pero que guardan historias con olor añejo.

Tú también profesor de ciencia y escritura
enseñaste la rima del verso alejandrino,
has quedado en la bóveda mística y oscura
y tus enseñanzas escritas en viejo pergamino.

Allá en el olvido, rincón de los trebejos
se sepultan recuerdos con historias lejas
ese es el cuarto llamado “San Alejo”
han cerrado con llave las cosas viejas.

SOLO
Leonardo Fabio Marín

entre cuatro
paredes
y una sílaba.

Solo
entre tus ojos
y una fotografía
del Quijote.

Solo
en un minúsculo
abismo donde
solo existe
el lenguaje.

Tiempo
del poema escrito
en un abrazo
tatuado con cenizas
en tus besos
literarios.

TODO LO TENGO
Sabina Villegas Peláez

Todo lo tengo, para escribir mi novela:
Una pluma de pájaro,
que me recuerda tu ausencia,
un tintero de penas y sombras negras,
un trozo de papel con hojas secas,
mil besos rotos por las querellas,
un camino a la muerte remedio a mis tristezas,
unos pies cansados que no dejan huellas.
Todo lo tengo:
Una guitarra que canta mi pena,
un silencio en mi alma
que hiela mis venas,
un reloj, que con sus latidos
me recuerda estar vivo
en algún lugar de la esfera,
todo lo tengo
un diario escondido, para que no hayan olvidos,
un cuerpo cansado que espera.
Una botella de vino que añeja
Y un corazón roto
esperando que vuelvas.

DILUVIO
Juan Alberto Rivera Gallego

Un hombre sostenido
por el ojal de su camisa
huye del aguacero

Lo persigue la tarde mojada
el sol derrotado
cruza miradas
con su angustia

Y alguien
con un paraguas
lo salva del diluvio

QUERENCIA
Dorian Hoyos Parra

Mi casa es mi querencia
y mi refugio,
la que recibe
mis callados gritos,
mis rabias, mis anhelos,
mis logros y alegrías.
Ella arrulla mi sueño
y cuando estoy despierta
me alienta en el camino,
me da siempre
la protección de su cobijo.

PAREDES Y BUITRES
José Licélder Cardona

Tras un velo extraño han depuesto al día y a la noche/
¡Algo encubren! Miro al cielo;/
Pero, las estrellas solo silencio me deparan,/
Están ellas muy lejos sus voces no me alcanzan./

En las calles el deambular vedado…Algo esconden allí./
Las aceras lo saben; saben/
Que por la esquina se pasea un buitre/
Que le va sacando los ojos al mundo…/

Saben las calles,los caminos que las cicatrices de una cruz/
Ya han debido sanar en dos milenios de miedo./
Han venido a renovar el horror/
Que nadie huya a esta prisión carnal y terrible./

Guantes, escudos, probetas desnudan las flaquezas./
Algo pasa en la casa de gotas y arenas…/
Se ven gasas grises, se apagan las velas…/
Solo miedo, terror con claridad nos aprestan.

SIN SABOR
Amali

Ronda mi corazón por las esquelas
En busca del saber de las escuelas
Y no alcanza por más que la esperanza
Quiera lograr lo suyo en lontananza.

Es el saber hacer, una quimera.
El soneto de amor de primavera
Cuando el otoño aleja las esquelas
Y en cuerpo además, dolor de muelas.

Parece inútil sentir las ansias locas
Puesto que todo lo que ahora evocas
Tus penas son en este encierro inerme

Donde ni siquiera puedo ya moverme
A disfrutar el gozo de saberme
Con ustedes unida y atreverme.

QUIÉNES SON
Belarmina Rico

Nos separaron del suelo
para volar por el bosque.

Febriles se agitaron…
para ahogar
el paso del tiempo
en trémula estampida.

Ansiosas amasaron
Irrealidades.
Fueron invisibles
a hijos que acunaron
la oscuridad.

Se entrelazan
buscando el calor
que sostiene y vivifica.
Esas son mis manos
tus manos…
las de todos.

PROMESA
(lascaravanasdematusalem@hotmail.com).

Te lo dije
el día de ayer,
de un ayer
que estaba
inmerso
en otra vida:
Cuando lleguen
al mundo
las naranjas,
te daré
jugo delicioso
-dulce, amargo-,
y con sus hojas
de aromas exquisitas
te asiré,
como en laurel,
verde corona.
Es tan cierto
lo que dices
ser amado,
que mi garganta
erosionada,
al oír
tu palabra de aceitunas,
siente,
cual descaso,
como fruto
de la vid
ya fermentado.
Y es mi amor
que viene y
se sostiene,
con la miel
de tu jugo
prometido,
con la fe
en una promesa
sin olvido,
que al decirla
-tu, mi bien-,
ya se ha cumplido.

UN NOMBRE
Pseudónimo Diego Cuervo.

Una lámina de polvo/
se recoge del tiempo/
que pasa sin premura/
en rincones añejos, vírgenes/
donde no pasa nada ni nadie/
más que las horas lentas/
que caen en segundos/
sobre una borrasca de recuerdos/
L
a nada consume el olvido/
y la memoria tiende a borrarse/
Paso mi dedo por la sombra de polvo/
y escribo un nombre/
alguno,
alguno que se niega a olvidarse.
Luis Elías Collantes,

ÉPOCALIPSIS
John Jairo Cañaveral Gil

La noche se ha ido para silenciar las almas.
El ocaso comienza a desvanecerse en las penumbras tristes.
Regresa el miedo tras la caída de los muros,
El silencio se deposita en la amargura de los tiempos;
Cada paso es el fin de la era.
Hemos destruido cada vena de este universo lleno
De majestuosidades, el demonio reina ahora más que nunca.
Los campos se encuentran desolados, los han matado.
Somos un sarcoma para este mundo, destruimos todo lo que encontramos.
Ahora todos colocaran sus rostros inocentes en la balanza del infierno.
Nunca más volveremos a ser los mismos, los rostros son impuros
Y los cuervos llegan a tocar las trompetas desde el más allá.
El apocalipsis viene, empieza a juzgarte…
El fin de los tiempos se acerca.

CENTINELA EL MAR
Melba Inés Ospina Martínez

Replica mi voz ¡Oh Piélago amado!
Déjame ser como la luna, tu eteno enamorado
Y por un día tu celoso centinela.

Permíteme verte saludando al sol naciente,
mecer las canoas suavemente
y en la playa arrullar las caracolas.

Déjame disfrutar tu tibio abrazo,
que mis pies jueguen con la espuma
mientras el sol baña su calor entre tus aguas
Y fugazmente te besan las gaviotas.

Y…ya en la tarde sentir como sola fuerte el viento,
Ver como soberbias se encrespan las olas
Y a las palmeras que te observan, batirse muy inquietas…
¿Quién rompió la calma de tus aguas?

SOLO ENTRE CUATRO PAREDES
Amparo Hernández de Sánchez

El mundo se torna inquietante
Detrás de cada palabra existe
el más horrendo
de todos los abismos
Más allá de l oscuridad
me siento habitado
por la vacuidad de los temores
aquellos que muestran la realidad
desde esa otra cara.

Ha llegado la hora
de aferrarme a los días
desde estas cuatro paredes
Debo emprender la marcha
Importa nada todo lo sabido
No he vivido suficiente
para comprender
que me guía la ignorancia
Lo confieso sin secretos

En estas cuatro paredes
la poesía me salva del mundo
y me conduce a lo eterno.
John Fernando Córdoba
Ha cesado la lluvia
Ha cesado la lluvia y llegado la noche;
el frío aún ronda por mi alcoba;
la tibieza que antes me abrigaba
hoy es sólo recuerdo de mi piel
que a veces la reclama o la añora.

Ha calmado la lluvia,
pero su huella la ha dejado impresa:
en las calles solitarias, en las ramas
del árbol azotado por el viento
o en el temblor del huérfano de abrigo,
o en la ansiedad de una boca
que el calor de un beso espera en vano.

La lluvia ha descansado…
Una estrella escondida entre las nubes
tímidamente asoma su mirada;

y retorna el grillar y los arrullos
del ave adormecida;
y el carrusel de la vida gira y gira
mientras el manto frío
de la noche abriga..