Sebastián Molina, extraordinario en lo no figurativo

Germán Ossa

Sebastián Molina es un artista que lo violenta todo. Su irreverencia, más no la falta de respeto hacia lo que plantean los códigos del arte de todos los tiempos, lo ha convertido en un creador muy original y si se quiere, irrepetible. Goza de mucha credibilidad y prestigio allí en los Estados Unidos, donde vive actualmente, pero en nuestra tierra, donde empezó a trabajar sus primeras obras, ya tenía muchos seguidores y coleccionistas que se animaron desde temprano a comprarle sus trabajos en todas las técnicas.

Es un artista que lo revoluciona todo. Pinta muchas veces con las palmas de las manos y obvio, con las yemas de sus dedos, tanto es así, que al espectador le queda difícil adivinar los recorridos de la pintura que, en forma de huella, deja en las telas y es tan hábil, que no mezcla colores en sus obras, lo que no le permite ensuciar las composiciones que lentamente va construyendo en sus inmensas o moderadas telas.

Recorre con facilidad todos los géneros, las escuelas y las tendencias pictóricas y hace con la misma destreza una obra figurativa que un abstracto, en las que deja su sello, su individualidad muy gratamente expresa.

El arte occidental había estado, desde el Renacimiento hasta mediados del siglo XIX, sometido a la lógica de la perspectiva y a un intento de reproducir una ilusión de realidad visible. A finales del siglo XIX muchos artistas sintieron la necesidad de crear un nuevo tipo de arte que asumiría los cambios fundamentales que se estaban produciendo en tecnología, ciencias y filosofía.

ARTE ABSTRACTO
Se puede afirmar que el arte abstracto es un concepto general, opuesto al concepto de arte figurativo, que remite a lo más esencial del arte, reducido a sus aspectos cromáticos, formales y estructurales. La abstracción acentúa las formas, abstrayéndolas, alejándolas de la imitación o reproducción fiel o verosímil de lo natural (mimesis); rechaza cualquier forma de copia de cualquier modelo exterior a la conciencia del artista.

El arte abstracto es el que prescinde de toda figuración (espacio real, objetos, paisajes, figuras, seres animados e incluso formas geométricas si se representan como objetos reales, con iluminación y perspectiva). Una obra abstracta, entendida de forma estricta, no puede hacer referencia a algo exterior a la obra en sí misma, sino que propone una nueva realidad distinta a la natural.

ARTE FIGURATIVO
El figurativismo o arte representacional es el arte que, al contrario del abstracto, se define por la representación de figuras, entendiendo éstas como objetos identificables mediante imágenes reconocibles; bien sea procurando bastante verosimilitud (realismo artístico), bien sea distorsionándolas de alguna manera: idealizándolas (idealismo artístico), intensificando alguno de sus aspectos ( como en la caricatura, expresionismo), u optando por una u otra forma de representación (arcaísmo, simbolismo, esquematismo, colosalismo, hieratismo, detallismo, preciosismo, feísmo, etc.).
Sebastián Molina lo sabe y se los juega a ambos con mucha elegancia, mucha maestría, de allí que guste tanto a gomosos como a coleccionistas refinados.

 

 

 

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