Luis Alberto Chaparro… ¿científico autodidacta?

Hombre modesto oteando el multiverso término para la nueva teoría del cosmos y la facilidad con que aborda los temas tan enjundiosos como los universos paralelos.

Ángel Gómez Giraldo
Luis Alberto Chaparro, este hombre que dice haber nacido en La Virginia (Risaralda) en enero de 1942, de madre de Santander y padre de Santander del Sur, tiene la impronta de libre pensador y la actitud desprevenida del científico que va por el mundo dando pasos que le permiten otear el multiverso como nueva teoría del cosmos.
Es que detrás de la timidez, así son todos los científicos e investigadores, tienen un interés por lo desconocido y por los temas que ahondan en esos mundos que no vemos pero que sabemos que sí existen.

Con una formación científica autodidacta que inició estudiando la electrónica básica y las matemáticas, ha escrito libros y ha dado conferencias en las universidades sobre la física, el paradigma cuántico, la realidades múltiples y los universos paralelos, temas que no están en la punta de la lengua si no que vienen del estudio de lo más allá del mundo.

Con su voz calmada y pausada propia del hombre que se ha salido del mundo para saber qué hay más allá, dice que los temas científicos comenzaron a interesarle desde que conoció a Albert Einstein y la ley de la relatividad que al dar a conocer puso a cacarear a los vaticinadores y profetas de mundo.

Enseñanzas
Como todo un profesor de física, enumera en sus artículos de prensa y charlas en las universidades que en la física clásica somos únicamente observadores de los fenómenos naturales, y que en la física cuántica somos en cambio partícipes de la fenomenología en el universo.
El columnista Teodomiro Miranda refiriéndose a uno de los libros de Chaparro, comienza anotando que contiene un tema aparentemente místico pero que encierra en verdad un concepto científico alucinante a lo largo de todas sus páginas, escrito con minuciosidad, sobre el universo invisible que nos circunda compuesto de los elementos desconocidos a los que los científicos denominan simplemente “materia oscura” y “energía oscura”.

Y más adelante resalta su parecer agotando que Chaparro propone una como síntesis para el siglo XXI o teoría global del universo fundamentada en todo lo que dicen los astrofísicos, los cuánticos y los más distinguidos cosmólogos revisionistas del conocimiento que se difundió a partir de año 1900 hasta el 2000.

El paradigma cuántico
Muchas personas se preguntan, dice Chaparro, “por qué escribo tanto acerca de teleportación, computación cuántica y de universos paralelos, temas que aunque no son muy fascinantes parecen más bien asunto de pura ciencia ficción. Mi respuesta es que la física cuántica ha llegado para quedarse produciendo una revolución científica asombrosa e iniciando una era de avances fantásticos en ciencia y tecnología, no puede negarse los rayos láser, la electrónica y la nanotecnología, ciencias todas estas que han venido a remplazar a las clásicas de la mecánica de Newton y la filosofía que consideraba el universo un mecanismo perfecto y totalmente predecible”.

¿Universos paralelos?
La física moderna maneja muchos conceptos respecto a la posibilidad de la presencia de mundos que constituyen la verdadera estructura de la naturaleza.

Existe la antimateria lo cual hace suponer que hay todo un universo constituido de partículas compuestas con cargas electrónicas contrarias, tal como lo detectan los experimentos a nivel científico. Pero no solo hay antimundos, todo indica que vivimos en un profundo multiuniverso.
Los científicos nos hablan de dimensiones superiores como el hiperespacio, del multiverso y también de los universos paralelos cuánticos.

Con un cúmulo de conocimientos este científico autodidacta con un nombre sencillo como su carácter, Luis Alberto Chaparro podría abordar otros temas tan profundos como las realidades múltiples, el mayor misterio de la física la cuadratura del círculo, las matemáticas del big bang, etc., pero quedaría faltando tiempo y espacio, señala modesto en su carácter como en su presentación caminando con sumo cuidado por las calles de Pereira, parece un monje budista.

Últimamente dice que camina con preocupación que la causa la permanencia de su hijo que reside en China y que hasta ahora ha podido permanecer al margen de la peste que afecta al hombre contemporáneo; también piensa en su hija Eliana Indera que reside en India.

Sin embargo Luis Alberto Chaparro sigue predicando sus conocimientos científicos y vuelve a hablarnos con interés sobre la conexión cósmica y manifiesta: “Si los científicos nos han conducido a comprender que existen movimientos de los cuerpos como lo explica la física clásica y además telexportación cuántica en la naturaleza, todo indica que existen dos niveles de velocidad: uno que va desde cero relativo hasta infinito que es de la luz como máximo, y otro que arranca desde infinito hacia un verdadero transfinito donde reina “la instantaneidad” y aparece lo paradójico, pues si algo se mueve rápido quiere decir que se encuentra en todas partes a la vez”.
Así piensa este risaraldense nacido en La Virginia, habla y algunos lo escuchan, otros pasan sin mostrar ningún interés por sus temas… así es Luis Alberto Chaparro.