“La metáfora de la luz”

Faro para iluminar el camino de los viajeros ciegos para que no se estrellen contra las rocas y lleguen felizmente al puerto de la salvación. Antorchas que iluminan a los de dentro de la iglesia y a los de fuera. El ministro de industria nos regaló unas bombillas de bajo consumo. El verdadero seguidor de Jesús tiene que ser bombilla de alto voltaje para iluminar las tinieblas de las injusticias, las guerras, las avaricias y las ambiciones que hacen que la vida de tantos hermanos sea tan difícil y trágica.

La caverna oyó una voz que le llamaba; “sal a la luz, sal y mira mi resplandor”. La caverna le contestó: “No conozco eso. ¿Quieres decir que aquí dentro sólo hay oscuridad? Finalmente, la caverna se aventuró a salir y se sorprendió al ver tanta luz por todas partes. Y le dijo: “Ven a mi cueva y mira la oscuridad, pero cuando el sol entró ya no hubo oscuridad. Dejemos entrar en nuestra cueva al sol, Jesús, y ya no habrá más oscuridad en nuestra vida.