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lunes, febrero 6, 2023

Regresa a la normalidad el Festival Internacional de Música de Cartagena

El tema que convoca esta vez será ‘El canto de la tierra: música entre nacionalismo y cosmopolitismo en el siglo XIX’. Su director artístico Antonio Miscená nos explica de qué se trata.

 

Alejandro Patiño Sánchez

Llega a su edición 17 como uno de los festivales más importantes del continente, y sin lugar a dudas, el de mayor impacto en su formato y género, que reúne músicas sinfónicas y académicas de diferentes épocas y lugares del mundo. Y aunque desde sus inicios las músicas del mundo y los sonidos populares han estado presentes en cada una de sus ediciones en medio de los formatos de cámara y sinfónicos, dicha relación sonará mucho más estrecha y directa. Antonio Miscená, por noveno año consecutivo será el responsable de todo lo que escucharemos en diferentes espacios de la ciudad amurallada.

Y con gran emoción y expectativa espera desde su residencia en Italia que llegue el momento para venir a Colombia después de las festividades de fin de año para gozar nuevamente del festival junto al público asistente e invitado. Y es que luego de dos años de pandemia y de ediciones muy limitadas regresará en 2023 a sus conciertos en plena presencialidad.

“En enero de 2020 hicimos un bellísimo festival bajo la temática de Lo bello y lo sublime, tuvimos más de 30 mil espectadores. Hubo conciertos al aire libre, pequeños, grandes, como es habitual. En 2021 nos tocó moverlo al mes de junio porque la pandemia era muy fuerte, y fue un festival pequeño de 4 días, dedicado a la ópera italiana, más virtual que presencial. En 2022 hicimos 7 días de festival, mitad presencial y mitad virtual, sin orquesta residente, y pudimos recuperar parte de nuestro público. En 2023 será un festival que irá hacia la normalidad con 9 días de programación, 25 conciertos y el regreso de la orquesta residente internacional. Y aunque no habrá conciertos al aire libre, esperamos tener una asistencia entre 10 a 12 mil espectadores. El objetivo es en 2024 regresar al formato tradicional del festival”.

Inicios

Desde sus inicios el Festival Internacional de Música de Cartagena se ha caracterizado por presentar ejes temáticos cada año, además de los artistas invitados de todo el mundo, los ciclos de formación, las conferencias y los diferentes programas relacionados con la música. Un eje temático a través del cual se hace la curaduría, es decir, la rigurosa selección de artistas y su programación. En algunas ocasiones las temáticas han girado en torno a un compositor o a un periodo de tiempo y en otras a expresiones artísticas o culturales ligadas a una época o a un país. Desde que el maestro Antonio Miscená asumió la dirección del festival hace 9 años ha compartido y defendido plenamente esta decisión.

“Yo creo que es importante hacer festivales temáticos y sobre todo en una realidad como la colombiana. El festival temático es como un viaje a través del cual la gente puede profundizar en un periodo histórico, un músico o una corriente artística. Un viaje donde se aprende mucho, además. Y en esta edición el tema que nos convoca es El canto de la tierra, sobre la música nacionalista del siglo XIX. En ese periodo la música culta tomó como fuente de inspiración la cultura popular y la adaptó a las corrientes musicales de los diferentes países europeos del este (Rusia, la antigua Checoslovaquia- actualmente República Checa y Eslovaquia -, Rumanía, Bulgaria, Hungría y Polonia). Queremos entonces resaltar esa relación que el hombre ha tenido siempre con la tierra, con su origen. Será un festival que presentará músicas que tienen en su estructura componentes populares”.

Y aunque encontramos en esta temática dos términos opuestos: nacionalismo y cosmopolitismo – y que uno puede comparar a otras dualidades como propio y ajeno, interno y externo, local y universal – al ver la programación que el festival trae para esta edición vemos cómo se han establecido puentes musicales entre lo uno y lo otro a partir de la curaduría y la manera como se armó y se distribuyó la programación. Dentro de ese gran viaje que propone el maestro Miscená, cada jornada de conciertos funciona como escalón o ventana.

“Por ejemplo, Chopin, uno de los más conocidos, escribió muchas mazurcas que es una forma musical típicamente popular que surgió en Polonia en el siglo XVII. Él la toma como fuente de inspiración para muchas de sus obras, es decir, un elemento nacional se convierte en un idioma cosmopolita, en una música universal. Cuando un gran compositor como los que vamos a escuchar en el festival trabaja con estos materiales populares y locales los convierte en algo más que local”.

 

 

 

 

Esas músicas

Y esas músicas que han pasado por ese proceso de elaboración son las que el público podrá apreciar durante los 9 días de festival. Un espíritu de época, latente en ambas dimensiones de la cultura y la sociedad. La orquesta residente será la Orqueta de Cámara de Praga bajo la dirección de Zbynêk Müller, una institución histórica de Europa fundada en 1951. Ente los solistas a destacar estarán el pianista ruso Dmitry Shishkin y  la pianista franco-albanesa Marie-Ange Nguci – por primera vez en Colombia -, el cuarteto de cuerdas checo Pražák, la soprano rusa Julia Muzychenko, el pianista húngaro János Balázs, el violinista italiano Giuseppe Gibboni, el cuarteto de cuerdas Meccore, entre muchos otros, especialistas en ese repertorio del siglo XIX. En cuanto a los colombianos estarán la pianista Teresita Gómez, la Orquesta Filarmónica de Mujeres bajo la dirección de Paola Ávila, el violonchelista Santiago Cañón Valencia, la Orquesta Sinfónica de Cartagena, el Bogotá Piano Trío, entre muchos otros.

La programación musical estará organizada en dos bloques:

“La primera parte estará dedicada a los compositores internacionales muy conocidos como Tchaikovsky y Chopin. Habrá un día dedicado a Modest Mussorgsky y su célebre obra Cuadros de una exposición, él hace parte del grupo de los 5, músicos muy particulares y más nacionalistas en términos ideológicos. Luego vendrá una jornada dedicada a la música checa con tres grandes compositores: Bedřich Smetana, Antonín Dvořák y Leoš Janáček. Después oiremos la música rumana con George Enescu, la húngara con Béla Bartók, Franz Liszt y Zoltán Kodály, la polaca y rumana. Eso a grosso modo del 5 al 11 de enero. Luego del 12 al 13 tenderemos el componente colombiano en su gran mayoría con compositores como Antonio María Valencia, Adolfo Mejía, Pedro Morales Pino, Luis Antonio Calvo, Gentil Montaña, Guillermo Uribe Holguín, todo un gran panorama de la música culta colombiana que también tiene elementos populares de su cultura”.

En esta edición del festival por lo tanto podremos vivir un viaje de ida y vuelta entre los sonidos europeos que han nacido de la tradición popular y los colombianos populares que han llegado a los formatos de cámara y sinfónicos. Y es que para el festival nunca han sido ajenos esos sonidos de nuestro país. Por sus escenarios han pasado el trío Colombita, Marta Gómez, Guafa Trío, Jorge Velosa, Lucas Saboya, Julio Victoria, entre muchos otros, que han dejado ver el interés del festival por incluir también las músicas del mundo y su componente local llamado Nuevas Músicas Colombianas.  En esta ocasión, sin embargo, los músicos colombianos son importantes exponentes de la música culta con claros elementos tradicionales arraigados a su creación, tanto en los compositores evocados como en los intérpretes que estarán presentes.

“Nosotros tenemos siempre como prioridad presentar música colombiana. En alguna vez popular, pero siempre enfocada a la música culta, a la sinfónica, a la de cámara. Y es que la música culta colombiana tiene una fuerte influencia de la cultura popular como las óperas de Adolfo Mejía, considerado un compositor culto que constantemente tomaba elementos del bambuco y la cumbia, por mencionar solo algunos. Y en este contexto la pianista Teresita Gómez es una gran invitada, porque también es una artista que tiene una relación muy fuerte con la música popular, pero hace música culta. Ella ofrecerá un concierto de piano solo y otro con la Orquesta Filarmónica de Mujeres. En esos dos días dedicados a la música colombiana también estarán el Bogotá Piano Trío, una óptima formación de música de cámara que va a tocar algunos de esos compositores cultos colombianos que hemos mencionado, el Cuarteto Q-Arte, uno de los más destacados de Latinoamérica que siempre propone sonidos de origen popular y la pianista de Medellín Ana María Orduz. La música clásica colombiana tiene una gran influencia popular y nosotros tenemos muy presente eso para hacerla conocer, divulgarla y llevarla a todo el público posible. Y es este festival que está por comenzar una oportunidad ideal para lograrlo.

Para estar informado

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