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Pereira
domingo, agosto 14, 2022

Punto de Referencia

Juan David López Tabares

Jlopez329@estudiantes.areandina.edu.co

Soy de ese tipo de personas que a media las 12:00 de la noche se pone a pensar estupideces, normalmente pasa cuando quiero irme a dormir más temprano de lo que acostumbro. Con la luz tenue pues mis padres ya duermen y aunque el frío recorra mi cuerpo me gusta bajar hasta la cocina por un vaso con agua, saco el vaso de la repisa y luego activo el dispensador de agua de mi nevera, un rato después vuelvo a mi habitación y comienzo a pensar mientras organizo todo para irme a dormir.

Siempre que llegan a mi mente aquellas personas que hacen parte de mi vida también vienen a mi mente lugares de la ciudad de Pereira, quizá hace parte de mi manera que ser o tal vez  sea una prueba más de que me estoy enloqueciendo; la realidad es que Pereira más allá de ser mi ciudad natal hace parte de mis recursos de retención o mi forma de recordar por asociación. 

Es inevitable ver el viejo Hospital Universitario San Jorge y no pensar en mi mamá, puede ser porque ella trabajó allí muchos de sus años como enfermera antes de pensionarse y porque ahí guardo bellos recuerdos, como cuando ella no tenía quien me cuidara mientras trabajaba y tenía que quedarme el cafetín de enfermeras quirúrgicas.

Un aspecto interesante y que siempre me deja pensando es la aleatoriedad de los lugares, porque exceptuando al caso de mi madre los sitios y las personas no tienen nada que ver. Uno de mis amigos más cercanos es un buen ejemplo pues cuando hablo con él o me refiero a él,  mi mente navega en el espiral que pasa por el frente de la Gobernación, o pensar en mi expareja me lleva siempre a el Cai frente a la Avenida Belalcázar a la altura de la calle 24, o pensar en mi abuela me transporta a los antiguos puestos de piñas en Cerritos. Es extremadamente raro cuando hablo por teléfono con mis amigos y mi mente divaga como si fuera en un carro transitando por las calles que cada uno trae a mi cabeza.

Después de hablarlo con algunos amigos, entre ellos algunos psicólogos, he llegado a la conclusión de que Pereira es una de las formas de asociación más personales de mi mente y esto me alegra sobre manera pues saber que hasta en mi subconsciente soy un Pereirano orgulloso de su ciudad y de su importancia.

A lo que quiero llegar es que ya sea porque es una manera rarísimas de asociación en mi cabeza o un sentimiento subconsciente de pereiranidad, siempre será un estandarte en mi vida y más que una de las grandes glorias que rodean mi camino como persona y como profesional. Mi amada Pereira siempre será para mí y para todos los que me rodean un maravilloso y glorioso punto de referencia.

Por siempre vivirán  en mi cabeza esas calles que representan a mis seres queridos, siempre vivirán esos recuerdos de la Pereira que me vio nacer y recordar.

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