Esta parte del pollo es poco apreciada, porque la consideran una viscera. ¡Ah pero sí que es una leticia!
Las mollejas, las paticas, las alas, las pechugas, las rabadillas… del pollo, a la hora de alimentar hogares enteros, casi nada se desperdicia. Sin embargo, hay una pieza que todavía despierta miradas desconfiadas en algunas mesas: el corazón. Para muchos resulta impensable servirlo al almuerzo y no falta quien sentencie, sin siquiera probarlo, que “eso no es comida”. Pero la realidad es otra.
Los corazones de pollo hace rato dejaron de ser un ingrediente escondido en las cocinas populares. Hoy ocupan espacio en grandes superficies, aparecen empacados y congelados en vitrinas refrigeradas y se abren paso en recetas donde el sabor y el bolsillo encuentran un inesperado aliado. En otros países incluso son considerados un bocado exótico, como ocurre con las patas de pollo, famosas por los beneficios que les atribuyen gracias al colágeno.
Y es que esta pequeña pieza, humilde en apariencia, tiene carácter en la sartén. Bien marinados con ajo, cebolla, limón y especias, los corazones pueden terminar dorados al carbón, salteados con mantequilla o convertidos en irresistibles pinchos callejeros.
Ingredientes
- 1/4 kg corazón de pollo.
- 2 tomates medianos.
- 1 zanahoria grande.
- 1/4 taza arvejas.
- 4 papas medianas.
- 1 cebolla.
- 4 dientes ajo.
- 1 cucharada ají panca.
- 1 chorrito vinagre.
- Al gusto sal y pimienta.
Preparación
- Limpie los corazones, quitándoles la grasa.
- Pique los corazones; puede hacer de caca uno dos pequeñas piezas o si lo prefiera entero, tenga en cuenta que puede ablandarlos metiéndolos unos minutos a la olla a presión.
- Pique la cebolla, el tomate y el ajo en cuadritos. Puede agregar un poco de caldo de pollo o hasta curry si lo prefiere para potenciar el sabor.
- Puede agregarle arvejas, zanahoria y hasta papas en cuadritos si quiere hacerlo con otros elementos tipo guiso.
- En una olla caliente un chorrito de aceite. Eche la cebolla, el tomate, el ajo, el kión. Revuelva hasta incorporar. Igual los puede echar junto a los corazones si los va a sudar
- Una vez incorpore los ingredientes, añada los corazones. Aquí empieza a condimentar (comino, pimienta, sal, vinagre, incluso orégano).
- Deje que el corazón se incorpore al guiso.
- Añada la papa, la arveja y la zanahoria. Agregue agua hasta que cubra todo.
- Deje cocer. Aumente líquido de ser necesario.
- Y listo el guiso. Puede acompañarlo con arroz. Hay quienes lo hacen con patacón, arroz blanco y, por qué no, hasta una ensalada verde fresca cabe a la hora de almorzar


