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domingo, diciembre 4, 2022

Poemas de Paty David

Poeta y escritora. Profesional en Estudios Literarios con énfasis en Literatura Hispanoamericana de la Universidad Pontificia Bolivariana. Medellín.

Autora de los libros de poesía Poemas Para/normales y Línea Inmaterial.

Ganadora del premio Los Sueños de Luciano Pulgar, en poesía (2011).

Aparece en publicaciones como Flor de papel; Nocturnos; Revista Literaria El Galeón; Antología poética Lunario de la Corporación cultural La Bisagra; Periódico Literario Mecánica Celeste; Poetas de la Zona Noroccidental de Medellín; Mujeres escritoras en la memoria de Antioquia; Revista Prometeo Número 109; Revista Literaria Punto Seguido en la edición 62; Portal Cultural de Bogotá Quira Medios; Neonadaísmo; Kairós Literatura; Revista Imago; Revista La Musa Sonámbula, Memoria 6to Festival Comuna 6, entre otros.
Ha participado en diversos festivales de poesía y eventos literarios a nivel nacional e internacional.Tallerista de creación literaria.

 ITINERARIO

Desde temprano enciendo la pipa,
desayuno,
tiendo mi cama tibia,
y pienso en la ausencia de mi calma.
El dolor me invade
como un aguacero de fuego,
abro la ducha para apagar las llamas,
cae en mi cuerpo una cascada de margaritas,
lloro,
y la espuma de plantas se desliza por mis senos.
Desnuda,
miro por la ventana el verano,
supongo que vuelo en una nube de leche,
que, desde abajo,
es un diamante blanco junto al sol.
Me siento en el sofá
con los parpados hinchados,
las manos frías,
un café humeante,
y pienso en la ausencia de mi ternura.
Escribo, callo…
Llega una nueva noche.

 SI NO ME ENCUENTRAN

Si no regreso a la fuente donde se humectan los lobos,
donde la ponzoña se apodera de mi sangre
y mi alma se besa con la muerte,
es porque quise escapar con los geranios
de un jardín
que viaja hacia el olvido,
porque huí con los extravagantes colores
de un pensamiento.

Si no vuelven a ver mis ojos perdidos,
en las noches mojadas,
en un parque sombrío,
ni mi leonada cabellera acariciada por seres estigios,
es porque ascendí con el aroma de jazmines
y el canto que nace en el monte;
esos melodiosos trinos,
o tal vez me esfumé con un endriago,
con lo más admirable de lo onírico.
Si no me encuentran,
es porque estoy dando un paseo a lo eterno
y decidí virar mi destino.

 SERÍA SANGRE

Si llegaras en el atardecer de mis cabellos,
si ojeroso y mojado miraras mis ojos y mi boca,
si conociera tu otro nombre con el que te llamará la muerte,
si tu camello pisara el polvo de mi desierto,
si enternecieras el paraíso de mis injurias,
si te detuvieras para asirme las manos
y decirme con el roce de tu barba en mis mejillas
que me deseas
como a una fruta jugosa y dulce
y que somos flores que pronto se marchitarán,
ya no sería un poema,
sería sangre.

 ES EL FRÍO

Es el frío el que me hace pensar en tu calor,
en el sudor que se aprieta en los surcos de tu vientre,
en la lisura de tu pelo enredando mi apetito.

Es el frío el que me cubre como el manto de humo
que se despliega de mi boca,
y me hace pensar en los duendes que acarician tu música,
¡ah!, por momentos tan dilatada y cadenciosa.

Es el frío el que me recuerda la ausencia del mundo
y me dice que no estoy sola,
que estoy entre fantasmas.
¡Dios mío!
¡Estoy tan perdida!

NO SÉ QUIÉN SOY

No sé quién soy,
ni qué significa el sustantivo “identidad”,
tampoco el por qué mi lengua no articula
cuando tu boca está cerca a la mía.…
Sé que hoy es viernes,
y que mañana,
también,
es lógico,
aunque pienses que no.

No sé quién soy,
no me lo preguntaré más,
no me lo preguntes,
a veces pienso
que soy un sueño estremecido,
tu pelo,
tu sabor indefinido,
el deseo, un cigarrillo, un dulce,
otras pieles, el amor…
el amor de árbol;
la tierra me comprenderá cuando me lea.

Para estar informado

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