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miércoles, noviembre 30, 2022

Poemas de Heriberto Rivas Londoño

Heriberto Rivas Londoño nació en 1940 en Manizales (Caldas). Terminó sus estudios de Filosofía en el Seminario San Luis Beltrán de Bogotá, donde también realizó estudios de Teología. Se ordenó como presbítero para el Papa Pablo VI en 1968. Es escritor y poeta, y autor de libros como Mis musas poéticas, Haciendo poesía, Recopilación de definiciones, pensamientos, máximas y refranes; libros que se encuentra en la biblioteca pública de Pereira, Ramón Correa Mejía.

Pereira
La de los cielos abiertos.
Las almas de los hombres y mujeres
siempre están despiertos.
Son libre pensadores bien apuestos.
Un lucero matutino enriquece su aposento.
Es cívica, alegre y parrandera
Como la suave música de viento.
Tierna, amorosa, sexual, como rico panal.
El rio Otún es vena y sangre.
Una constelación de luceros
Iluminaron su espacio sideral.
Pereira eje y pulmón
del hermoso y verde cafetal.
Centro de convenciones, para un mundo global.
Ciudad universitaria
y riqueza cultural.
Urbe de Luis Carlos González
y del bambuco en general.
Insignia del Bolívar desnudo
y libertador sinigual
El diario del Otún engrandece su caudal.
El aeropuerto lleva y trae gente
como un hábil gavilán.
En Pereira todos nos cuidamos
del mismo mal.

Despedida mortal
Un domingo por la noche
me tocaron con furor.
Era la muerte de mi amada
que se despedía de mi pobre corazón.
Muerte negra y despiadada
se llevó para siempre mi apreciado resplandor.
Era ella mi ayuda, mi camino y mi futuro mejor.
Sigue desde el cielo
iluminando con amor.
Eres lucero mañanero
que reflejas con esmero
la dulce tonada de una canción.
Así era su vida
como una rosa o un clavel;
se deslizaba el tiempo
como un hermoso vergel.
Su historia se fundió en mi historia
formando un mismo ser.
Así logramos de nuestras vidas
un mutuo aprender.
No quiero volver a ver
ese negro atardecer.
Poner fin a mis penas
y no tener estreses ajenos.

Soneto a la mente
En tu mente está Dios y las neuronas como colmena.
En tus venas corre como torrente alimentando tu hermosa mente.
Está en aire, en la luz y la astuta serpiente.
Está en la voz, en habla, en la historia amena.
Está en fruto maduro que de energía nos llena.
Está en el agua amorosa que nos viene de la fuente.
Está en la luna llena con alma plena.
Está en el bambuco cuando alegremente suena.
Está en el libro que enriquece la mente.
Está en la ciudad, en el hogar, en la habitación amena.
Está en la energía que calienta al ser omnipotente.
Es lámpara del día que a mi cuerpo ilumina.
Es corazón, mente y razón de un ser inteligente.
Cuidémosla con esmero como si fuera una hermosa azucena.

Las Rosas
Amo las rosas mustias
que no causan angustias
porque rompen máscaras
de sabor amargo
y demuestran un sentimiento
de humildad y relajo
sentimental.
Amo las rosas
que no cantan,
porque son como las silenciosas
madres que nos amamantan.
Amo las rosas
de un jardín
porque enseñan a amar
sin fin.
Amo las rosas
de un florero, porque me enseñan
a ser hechicero.
Amo las rosas
de un cementerio,
porque me inducen
a un gran misterio.

Campesino
Campesino, campesino
construye con su sudor
y tus callos, el altar de
la patria.
Forma con tus raíces
los surcos de la esperanza
dando verdor y alegría
a la tierra de tu infancia.
Somos rescoldo de hogar
y frutos de la labranza.
Es el amor y el trabajo
escudo y lema de nuestra raza.
Campesino, campesino
sigue labrando los surcos
con sabor de serenata
demostrándole a la gente
que no eres persona ingrata
porque llevamos
dentro el honor
de nuestra patria.
Sin amargura y pesar,
Cultivamos las costumbres
Que nos dejaron los abuelos
con una gran prestancia.

Para estar informado

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