Según el informe ‘Global Waste Management Outlook 2024’ de la ONU, cada año generamos más de 2 mil millones de toneladas de residuos urbanos
Cada año, el mundo produce más de 2 mil millones de toneladas de basura. es una cifra difícil de imaginar, pero basta con pensar en los residuos que generamos cada día en casa, en el trabajo o al hacer mercado. Botellas plásticas, envases, bolsas, papeles… todo eso se acumula y, si no lo manejamos bien, termina contaminando nuestros ríos, nuestros suelos y nuestro aire. en Pereira, ciudad rodeada de naturaleza y con el Río otún como uno de sus tesoros más importantes, este problema nos toca de cerca.
Cada 17 de mayo se celebra el día mundial del Reciclaje, una iniciativa impulsada por la UNeSCo desde 2005 para recordarnos que reciclar no es una moda, sino una necesidad urgente. No se trata de un día oficial como otros, pero su propósito es claro: poner en la agenda de colegios, familias y gobiernos la importancia de cuidar el planeta a través de acciones concretas y cotidianas.
El Problema tiene solución
En los últimos diez años se ha producido más plástico que en toda la historia de la humanidad. mucho de ese plástico es de un solo uso: la bolsa que usamos cinco minutos para llevar el mercado, el pitillo de la tienda, el empaque del almuerzo. Si seguimos a este ritmo, para el año 2050 habremos generado más de 35 mil toneladas de materiales sintéticos, y solo una pequeña parte será reciclada. el resto terminará quemado, enterrado en rellenos sanitarios o flotando en ríos y mares.
En Pereira, esta realidad se refleja en el relleno sanitario La Glorita, que recibe cientos de toneladas de basura cada día. Una parte importante de lo que llega allí podría haberse reciclado o reutilizado. La buena noticia es que la ciudad cuenta con organizaciones de recicladores de oficio, rutas de recolección diferenciada y programas ambientales que buscan reducir ese impacto. Pero para que funcionen, necesitan la participación de todos.
Lo que otros Países están haciendo bien
Vale la pena mirar ejemplos de otros lugares para inspirarnos. Finlandia usa una aplicación llamada Recycle Hero en sus colegios, donde los niños aprenden a tomar decisiones sostenibles como si fuera un juego y reciben recompensas por ello. alemania tiene máquinas en los supermercados donde la gente devuelve botellas plásticas y recibe dinero a cambio. Japón enseña a los estudiantes a separar los residuos en cinco categorías distintas desde que van al jardín, y los lleva a visitar plantas de reciclaje para que vean con sus propios ojos el impacto de la basura.
Y en nuestra propia región, Colombia ha puesto en marcha iniciativas como ecoBot, un proyecto que instala contenedores inteligentes en lugares públicos. La gente deposita allí sus materiales reciclables y recibe cupones de descuento en restaurantes, tiendas y aplicaciones. Una idea que podría funcionar perfectamente en los parques y centros comerciales de Pereira.
Pereira también Puede liderar
Pereira tiene condiciones para ser una ciudad referente en reciclaje en Colombia. Tiene universidades comprometidas con el medio ambiente, como la UTP y la UCP, que forman profesionales en gestión ambiental. Tiene una ciudadanía activa y consciente. Tiene organizaciones comunitarias y asociaciones de recicladores que ya están haciendo el trabajo. y tiene una naturaleza que vale la pena proteger: la cuenca del otún, los cerros tutelares, los parques naturales del eje Cafetero.
Pero hace falta más: más contenedo res en espacios públicos, más educación desde los colegios, más incentivos para quienes reciclan, y sobre todo más voluntad colectiva. Reciclar no es responsabilidad solo del gobierno ni de las empresas. es de todos.
un un cambio grande
Reciclar una botella, separar el cartón, llevar la bolsa reutilizable al mercado: cada acción parece insignificante, pero sumada a la de miles de personas puede transformar una ciudad. en Pereira, donde la naturaleza es parte de nuestra identidad, cuidar el ambiente no debería ser una obligación, sino un orgullo.
Este 17 de mayo, Día Mundial del Reciclaje es una invitación a recordar que el futuro del planeta no depende solo de grandes acuerdos internacionales. Depende también de lo que cada uno de nosotros decide hacer hoy, en casa, en el barrio, en la ciudad.
Las 3R: reducir, reutilizar y reciclar
La forma más sencilla de entender cómo actuar frente a este problema es con la regla de las 3R:
1. Reducir significa comprar menos cosas innecesarias y evitar los productos de un solo uso. En Pereira, esto puede verse en decisiones simples: llevar bolsa reutilizable al Éxito o a la galería, comprar en tiendas de barrio donde todavía se usa el papel de estraza, o elegir productos con menos empaque. Aproximadamente el 40% del plástico que se produce en la industria se usa solo para empaques. Si reducimos lo que compramos en plástico, reducimos el problema desde la raíz.
2. Reutilizar es darle una segunda vida a las cosas. El tarro de mantequilla puede servir para guardar granos. La ropa que ya no usamos puede donarse o transformarse. Los frascos de vidrio son perfectos para almacenar alimentos en la nevera. En los barrios de Pereira, esta práctica es parte de la cultura popular, y vale la pena rescatarla y fortalecerla.
3. Reciclar es el paso final: cuando un material ya no puede seguir usándose, lo separamos correctamente para que pueda transformarse en algo nuevo. Aquí entran los contenedores de colores. Aunque en Pereira aún no están en todas las esquinas, cada vez son más visibles en espacios públicos, conjuntos residenciales y colegios:
- Amarillo: plásticos y latas
- Azul: papel y cartón
- Verde: vidrio
- Rojo: residuos peligrosos (pilas, baterías, químicos)
- Naranja: residuos orgánicos y aceite usado
Separar correctamente desde casa hace que el trabajo de los recicladores de oficio sea más fácil y eficiente. En Pereira hay cientos de familias que viven de esta labor y que merecen el apoyo de toda la ciudadanía.


