¿Para qué se usa el Óbolo de San Pedro?

La ofrenda recaudada se usa principalmente para las obras de caridad del Papa ya que hay donaciones al Óbolo que llegan y se distribuyen inmediatamente en lugares de necesidad. Se utilizan también para proyectos de evangelización o sociales en apoyo a Iglesias necesitadas principalmente en países de África, Asia y América Latina. Parte de la caridad del Papa es su misión de la unidad en la caridad, que realiza a través de los dicasterios y las instituciones de la Curia Romana al servicio de la Iglesia Universal”.

Por eso parte del dinero también sirve para sostener parcialmente a estas instituciones que no tienen ingresos propios y que sirven a la unidad de la fe, de la liturgia, los tribunales de la Iglesia, la comunicación del Papa, el cuidado del patrimonio, las representaciones pontificias, etc.

El P. Guerrero prefecto económico del Vaticano explicó también que, parte del dinero recaudado se ahorra y estos ahorros “deben ser administrados con cuidado, según los principios de la doctrina social de la Iglesia, con la prudencia del buen padre de familia, y con el conocimiento que solamente con los ingresos que recibimos cada año no llegamos a cubrir todos los costes de la Misión”.

La crisis a causa de la pandemia

El prefecto de Economía del Vaticano explicó que la disminución en la colecta ya se notaba desde antes de la pandemia.

“Entre 2015 y 2019 la recaudación disminuyó un 23%. A esta disminución se suma la de 2020, primer año de COVID, en que los ingresos del Óbolo fueron un 18% menos. Es probable que este año aún se note la crisis del COVID”.

El P. Guerrero precisó que “en 2019 la recaudación del Óbolo fue de 53,86 millones de euros: 43 millones en el fondo Óbolo General y 10,8 con destinos particulares de necesidad en la Iglesia y el mundo. En 2020 ha sido de 44,1 millones de euros: 30,3 millones para el Óbolo en general y 13,8 millones para destino particular”.

El sacerdote jesuita resaltó que “cuando se habla de destino particular o finalista se trata de donativos orientados, por ejemplo, para construcciones de Iglesias en países del tercer mundo, servicios sociales como hospitales para niños o apoyo a escuelas en zonas de pobreza, sostenimiento de presencias de comunidades religiosas en zonas difíciles por la violencia o la pobreza, formación de agentes pastorales, etc. Los proyectos sociales se llevan la mayor parte”.

¿Por qué colaborar?

La autoridad del Vaticano dijo luego que es importante colaborar con el Óbolo de San Pedro porque “no podemos pensar que la Misión de la Iglesia se sostenga sin la aportación de los fieles. El anuncio del Evangelio en todo el mundo, con todo lo que comporta, supone una estructura de apoyo”.

“Como ha dicho el Papa Francisco en su mensaje a las Obras Misionales Pontificias, la Iglesia continúa desde siempre a ir adelante gracias al donativo de la viuda, a la contribución de innumerables personas que sienten gratitud por el don de la fe y que por ello dan lo que pueden”.

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