17.4 C
Pereira
domingo, junio 26, 2022

Nicolás Vasco Martínez, figurativo

Es tendencia

El eje roto del alma

Todas las lágrimas

- Advertisement -

Germán A. Ossa E.

Uno de los artistas que en nuestro medio ha encontrado más aceptación para la comercialización de sus obras y que obvio, ha sabido llegar al público tanto local como re3gional y por qué no decirlo, internacional, es este artista que acaba de llegar de nuevo a nuestra tierra de los Estados Unidos, donde estuvo hasta hace muy poco, durante muchos años.

Hizo allí durante mucho tiempo, obras que satisficieron demasiado al público americano: arte abstracto, pinturas de paisajes y ambientes gringos, personajes del oeste y animales propios de ese entorno; pero decidió volver a estas tierras, es decir, a las suyas (nació en Manizales), a pintar lo que nos caracteriza, nuestras montañas, nuestras aves, nuestros ríos, nuestros paisajes, el café, la palma de cera, nuestros animales y cultivos, destacando con gran alegría y pulcritud nuestras cocinas, nuestros alimentos y nuestras costumbres, de ahí que los consumidores de sus trabajos, se asombren con cada uno de los cuadros que el hombre nos acerca a nuestra Galería, allí en Torre Central, en el Salón del Ciudadano.

ARTE FIGURATIVO, NATURAL

Dicen los teóricos:   El arte figurativo es un arte, manifestado sobre todo en la pintura y la escultura, que imita la naturaleza, copiándola, lo que los griegos denominaban “mímesis” y tuvo una gran manifestación en el arte clásico. No exige en el observador ningún esfuerzo mental para comprenderlo, pues todo está expuesto ante los ojos de quien lo contempla. Así cuando vemos un paisaje, un retrato, una naturaleza muerta, etcétera, comprendemos inmediatamente el mensaje que el artista nos quiere transmitir. Fue la primera expresión del arte del hombre, maravillado ante lo natural, y ya lo hallamos en las antiquísimas pinturas rupestres. El arte medieval plasmaba figuras religiosas y en el Renacimiento éstas fueron sustituyéndose por las figuras humanas en la nueva concepción antropocéntrica del mundo.

Ese es su arte, esa es su mirada del mundo y así la refleja en todas y cada una de sus obras.

El artista Nicolás trabaja las técnicas del óleo y el acrílico sobre telas, lienzos y lonas de muy alta calidad, previamente preparadas. Lleva más de 35 años en esta actividad, en esta brega y son muchas las satisfacciones que ha logrado.

Los últimos sitios por él visitados y donde ha vivido y expuesto son: Granada, Nicaragua; Los Andes, Chile; Houston, Texas y Puebla, México.

Es un artista que se define como andariego, que se las ha arreglado para vivir del arte.

Su formación es absolutamente autodidacta, aunque reconoce que ha tenido la posibilidad de recibir clases de artistas de gran valor como Juan Carlos Suárez, Albeiro García y el Chileno Sergio Vergara y tuvo la hermosa posibilidad de estudiar algunas materias fundamentales para sus composiciones y preferencias cromáticas como el Centro San Ignacio de Loyola en Tokio, Japón.

Se siente orgulloso de haber dejado impreso en las calles e imaginarios de mucha gente desconocida de países como Suiza, Japón, Paraguay, Chile y Argentina una hermosa impresión de su vida, de la musa que lo inspira, es decir, de su tierra colombiana, la nuestra.

Su espíritu aventurero le ha permitido buscar nuevos horizontes y desafiar otros idiomas, los cuales le han fortalecido y formado mucho, al punto que ve en el japonés, una bella fuente de inspiración en sus palabras, unos símbolos que lo animan a crear ciertas figuras y situaciones que, en cierta forma, enriquecen y dan vida a algunas de sus pinturas.

Con frecuencia sale a caminar por diferentes bosques y ambientes ricos en paisajes que lo inspiran enormemente, de donde extrae las montañas, los climas, los valles, los cielos, las nubes, los lagos y cascadas que dan vida a su enorme trabajo.

Nos cuenta que es muy probable que haya hecho más de cuatrocientas (400) obras de gran formato y le adjudica con naturalidad y humildad los triunfos que ha obtenido con todo ese bello trabajo pictórico a sus dos hijos, David y Nicolás, resaltando que, es al más crítico, a David, a quien le reconoce que es el que más moral le da, para que siga en la difícil tarea de buscar su originalidad, la que reconoce como difícil, pero no imposible.

En la actualidad expone algunos de sus más significativos trabajos en la Galería de Arte que la administración municipal posee allí en Torre Central, prácticamente al aire libre, para el disfrute de todos.

Artículo anteriorUna infamia con nombre
Artículo siguienteReconocimiento a investigadores

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -