Negocios Verdes: Una respuesta exitosa en tiempos de pandemia

Esta interesante iniciativa de la Cárder ha contribuido al desarrollo económico y social de Risaralda a pesar de la crisis generada por la presencia del Covid-19 durante este año.

Aunque el programa de Negocios Verdes de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda apunta principalmente a la sostenibilidad ambiental, también es un objetivo que las organizaciones vinculadas logren rentabilidad económica, lo cual ha sido de alta importancia durante la crisis social y económica generada por la pandemia del Covid-19, puesto que han respondido de manera eficiente.

“En la línea de agrosistemas sostenibles, que es de producción orgánica y agroecológica, en la cual se asocia mucho el tema de salud con todo lo que llaman productos nutracéuticos, ahora en pandemia precisamente les fue muy bien porque todo el mundo quiere cuidar su salud; quiere sentirse bien, quiere estar bien de defensas, entonces buscan mucho la compra de productos de agricultura orgánica y agroecología”, expresa Mónica Salazar, líder del programa de Negocios Verdes de la Cárder, al explicar porqué han sido muy positivos para ellos estos meses.

Agrega que, pensar en la rentabilidad ambiental es pensar a largo plazo, puesto que, “si yo soy sostenible con el uso de mis materias primas voy a garantizar que ese negocio dure mucho tiempo”. Gracias al propósito de que ese tipo de negocios se sostengan, el apoyo de la Cárder durante la pandemia ha sido clave para que estos emprendimientos se consoliden e incluso crezcan, generando dinamismo comercial y empleo.

La líder del programa define los Negocios Verdes como “aquellas actividades económicas que generan un impacto ambiental positivo, que trabajan con enfoque de ciclo de vida, que generan un impacto social, ambiental y económico, en las comunidades que lo generan”.

El propósito de los Negocios Verdes es aprovechar el capital natural que tiene nuestro territorio como fuente de desarrollo. En primer lugar, es importante saber que corresponden a una actividad económica, es decir, que ya tienen que estar generando ventas, además de ser emprendimientos con impacto social positivo. “Lo otro es que cumpla unos criterios: ahí lo importante es ver cuál es mi valor ambiental, qué me hace diferente al otro negocio en términos ambientales; cómo estoy usando mis recursos naturales, qué hago con mis residuos, de dónde obtengo mi materia prima. Entonces para eso tentemos unas categorías de Negocios Verdes”, explica Mónica Salazar.

Actualmente la Cárder tiene en Risaralda 50 organizaciones vinculadas al programa de Negocios Verdes, de las cuales 36 pertenecen a la categoría de agrosistemas sostenibles, entre las que está el tema de agricultura orgánica y agroecología; también el biocomercio, que son productos derivados de la biodiversidad. La otra gran categoría es de ecoproductos industriales, donde se tiene el aprovechamiento y valorización de residuos; además, hay incluidos otros de bienes y servicios ambientales. Entre los 50 Negocios Verdes de la Cárder hay dos, los más grandes, que son las asociaciones de café y de panela, generando más o menos 20 empleos cada uno; y el resto son negocios pequeños que generan entre dos y tres empleos.

“En los 14 municipios del departamento tenemos organizaciones de Negocios Verdes, principalmente en Pereira, Santa Rosa y Dosquebradas”, puntualiza Mónica Salazar.

El programa de Negocios Verdes tiene organizaciones vinculadas actualmente en los 14 municipios de Risaralda, principalmente en Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa. En total son 50 los negocios beneficiados, pero el propósito es que para el año 2021 sean más.

“Estamos haciendo un recorrido por cada uno de los 14 municipios de departamento para volver a contar qué es el programa de Negocios Verdes e identificar nuevas iniciativas porque nuestra meta en el nuevo PGAR y en el Nuevo Plan de Acción es aumentar el número de Negocios Verdes en Risaralda”, expresa Mónica Salazar, líder de este programa en la Cárder.

La estrategia se viene implementado hace dos meses y ya se han identificado diversas nuevas iniciativas. Para este año ya se han vinculado al programa siete nuevas organizaciones; el objetivo para los próximos años es aumentar a 60, como quedó enmarcado en el Plan de Acción Risaralda Sostenible y Resiliente, Compromiso de Todos.

Las autoridades municipales se han manifestado muy interesadas debido a que, no todo lo que produce un municipio es un negocio verde y ser uno de ellos es apuntar a un nicho especializado. “Los Negocios Verdes son un nicho especializado tanto de productor como de consumidor, porque el que consume eso tiene una conciencia de consumo sostenible. Entonces para los municipios es interesante porque ellos dicen: bueno, tengo cuatro, cinco o diez organizaciones de Negocios Verdes, pero me sirve el apoyo que les da la Corporación”, explica Mónica Salazar.

Después del vínculo inicial con los municipios, el paso a seguir con los Negocios Verdes es identificarlos y el próximo año empezar a trabajar con ellos; hacer todo un proceso de emprendimiento enmarcado en la Guía de Emprendimientos Verdes del Ministerio, para irlos llevando hasta que lleguen a ser un Negocio Verde.

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