Germán A. Ossa E.
Michael es una película biográfica, musical y dramática estadounidense sobre el cantante y bailarín Michael Jackson. Dirigida por Antoine Fuqua y escrita por John Logan. Es una historia que abarca desde la participación del niño Michael Jackson en los Jackson 5 que fuera también famoso cuando apenas medía unos centímetros, en los años 60, hasta el tour Bad World Tour que hizo historia en la década de 1980
Jackson, o mejor Michael, es interpretado por su sobrino Jaafar y, de niño, por Juliano Krue Valdi, ambos en su debut cinematográfico como actores que representan a dos valiosísimos personajes, que cantan, sienten, desean vivir y dejar huella y bailan. El elenco secundario incluye a Nia Long, KeiLyn Durrel Jones, Laura Harrier, Jessica Sula, Mike Myers, Miles Teller y Colman Domingo, que desempeñan los duros papeles de esos personajes que estuvieron al lado, para bien, para el sufrimiento y para forjar el éxito del mayor Rey del POP que ha dado la música joven en este mundo.
Esta es la primera parte (son cuatro las que conforman toda la saga, o, mejor dicho, toda la historia), del ídolo que contagió de fantasía, pasión, energía y ganas de vivir de miles y millones de habitantes de este planeta, independiente del idioma y las costumbres que habitan nuestro globo terráqueo.
Estos primeros ciento cincuenta minutos nos muestran aspectos vividos por este genio desde esos instantes que se respiraban en este mundo en ese noviembre de 2019, cuando se informó que el productor Graham King había adquirido los derechos para producir una película sobre Michael Jackson, con Logan como guionista.
Lionsgate Films anunció la película en febrero de 2022. Fuqua fue anunciado como director en enero de 2023, y el casting comenzó ese mismo mes con la elección de Jaafar como el actor (sin serlo en la vida real) como el Rey del Pop; el resto del casting, casi impecable, se llevó a cabo entre enero y abril de 2024.
(Tras los retrasos ocasionados por la Huelga SAG-AFTRA de 2023, el rodaje tuvo lugar entre enero y mayo de 2024. Tras descubrirse una cláusula en un acuerdo legal, se eliminaron las referencias a las acusaciones de abuso sexual infantil contra Jackson en 1993, se revisó el tercer acto y se volvieron a filmar escenas en junio de 2025. Estudios como Industrial Light & Magic se encargaron de los efectos visuales)
Su vida
En 1966, el obrero siderúrgico Joseph Jackson (el papá del combo) reunió a sus cinco retoños en la banda musical Jackson 5, con el menor, Michael, como vocalista principal. Tras meses de agotadores ensayos, que incluyeron medidas disciplinarias por parte del feo señor Joseph, los Jackson 5 comenzaron a actuar hasta que firmaron con Motown.
Sus álbumes alcanzaron la cima de las listas y agotaron las entradas de sus conciertos en todo Estados Unidos, lo que les permitió mudarse de Gary, Indiana, a una mansión en Encino, California. Gracias a esa percepción y conocimiento del fundador de Motown, Berry Gordy, que creía que Michael tenía más potencial como estrella en solitario, es que el mundo entero pudo conocer años después, a ese bailarín que creó un personaje casi mítico y a un cantante único y poderoso, en un estilo que puso a más de uno a querer ser como él, independiente del color de su piel, pero obligándolos a todos a vestirse con una pequeña chaqueta brillante roja, una chaqueta negra abarrotada de lentejuelas y unos pantalones bien oscuros y ajustados a su frágil y ágil cuerpo, unidos en sus “ruedos” a unas medias blancas impecables aunados a un sombrero recortado y calculado con exactitud al diámetro de la cabeza suya y a moverse como él, y sólo él, lo hizo siempre, pero ante todo, a usar un trozo de espadrapo blanco en un dedo de una de sus manos que de por sí, nunca pretendía proteger herida alguna.
Quincy Jones
Al ídolo le llega el mago Quincy Jones quien lo pone a sonar mucho más, pero el terrible papá lo frena, creyendo que es el único responsable de la fortuna y el éxito de sus hijos. En ese instante empieza de verdad la rabia del artista que a pesar de su juventud, lo enfrenta tomando las más duras y potentes decisiones que lo hacen orientarse a forjar un futuro que no hace sino demostrar que este joven sabía que además de sangre, lo que corría por sus venas, era todo aquello que como el Rey Midas podía convertir en oro cuanto cogía, todo lo que cantaba y todo lo que bailaba, además de poner a su torpe papá en el sitio preciso, allí donde la humillación lo aterrizaría sin clemencia.
Obvio, forja su propio camino. Aplicando las leyes de la lógica, la madurez, la preparación, la disciplina, el ingenio y sus conocimientos sobre cine y sobre la industria de la música. Sabe que los videos musicales deben hacerse como pequeñas extraordinarias películas con el rigor de su lenguaje, que una escena de baile debe filmarse en planos enteros donde se puedan apreciar a los bailarines de cuerpo entero y al cantante en primerísimos primeros planos, en los que la potente voz del intérprete no solo se escuche sino que se sienta que sale de su interior para viajar al corazón de quienes lo escuchamos y la creación de cada pieza o canción, debe cumplir con todos los requisitos de motivación que cautiven a quienes con atención o desprevenidos, se motiven con la misma medida con la que todas ellas vinieron a este mundo.
Y estoy seguro, Michael Jackson, aunque no participó de la escritura del guion de esta saga (cuatro películas), con su vida vivida, dejó el material preciso y completo en bandeja de plata, para que un director como Antoine Fuqua, con la ayuda de ese maravilloso elenco que ya está en escena haciéndolo todo, nos permita disfrutar durante muchos años más, de su música, su personalidad, su baile y sus excentricidades, así sea en el cuerpo de un sobrino que si bien nos perfectamente igual, es perfectamente aceptable
Por todo lo anterior puedo decir con tranquilidad que este mozo sabía qué era el cine y qué se podía hacer con la música, para lo cual no tuvo necesidad de tener un padre como ese que la película nos muestra.



