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viernes, agosto 12, 2022

Marcela Sepúlveda, Premio Nacional de Poesía Álvaro Miranda

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El jurado del I Premio Nacional de Poesía Álvaro Miranda, conformado por Eduardo Bechara Navratilova, Hellman Pardo y Stefhany Rojas Wagner, decidió otorgar por unanimidad el premio al poemario “Educación sentimental” de Marcela Sepúlveda Rueda.

A propósito del libro el jurado señala: “Queremos destacar en esta obra la potencia e intensidad que, poema a poema, se manifiestan en el dolor de la mujer y se dirimen en la belleza de una voz poética bien lograda. La mujer como sujeto central y la voz femenina pueden llegar a caer en el lugar común dada la coyuntura del cambio estructural que nos ofrece el feminismo, sin embargo, la ejecución de la escritura sale bien librada fuera de lo explicativo, expositivo e informativo. Hay un entramado fuerte, la voz poética palpa la herida sin caer en el sufrimiento ni en el llanto fácil, hay búsqueda”.

Marcela Sepúlveda Rueda (Bucaramanga, 1974) Literata de la Universidad de Los Andes y Magíster en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia en la línea de poesía. Médica especialista en medicina del deporte de las universidades Industrial de Santander y El Bosque, respectivamente. Inédita. Ganadora del Premio Nacional de Poesía Álvaro Miranda en 2022 con el libro Educación sentimental.

Publicamos una selección de poemas.

EDUCACIÓN SENTIMENTAL

La educación sentimental sólo tiene una divisa: no sufrir. Roberto Bolaño

Según la costumbre

un hombre no lloraría jamás

y menos por amor

pero ahí está llorando

luego de desollarla

Según la costumbre

las puertas se abren hacia adentro

Guardamos el remordimiento en bolsas

de basura

que hacemos desaparecer

por cualquier caño

Estaba en sus días

se atrevió a reclamar

o estaba loca

Según la costumbre

lo que a bien tengan ellos

para ser felices

***

MEDEA

Perdí la cordura y terminé en la calle San Miguel

Mi buen arcángel así lo quiso

Tuve a mi hijo sola

a orillas del Tunjuelo

y lo dejé ir

aguas abajo

***

HOLA, PAPÁ

1.

Hoy fui a comprar vísceras

y me acordé de ti

¿Qué va a llevar?

¿Hígado?

Muy pesado

y la bilis está regada.

Tomo en mis manos un corazón

lo abro

pura pared adelgazada

cuatro grandes cavidades

mamá y los tres hijos.

2.

Corteza y nada más

roble carcomido

por sus propias plagas

Los árboles del patio están mudando sus hojas

y deberías venir a barrer

y a decirle a mamá que le debes una vida

o una disculpa al menos

o un gracias cincelado aquí

en mi clavícula

nunca más

adentro

***

JULIA

Mi madre supo silenciar las carencias

Se aseguró de acallar sus errores y los nuestros

de alivianar el peso de nuestra guarnición de pobres

soportó tres libertades

tres esquejes cortados de su alma

INTERVENCIÓN EN CRISIS: DUCHAMP

Echar mano del arte para enterrar los gritos y las marcas violáceas que encendieron mi cara, que abultaron mis pómulos antes perfectos, mis muslos todavía perfectos, mis nalgas insignificantes. ¿Qué somos sino cuerpos? Nos define un modelo de formas perfectas. Duchamp concibe su Gran vidrio. Étant donnés germina en mi cabeza. Variaciones sobre un tema. Tú eres el tema: mala hija, mala hermana; mala, muy mala esposa. Buena madre de mis perros y gatos. ¿El amor?

Una incesante restauración del vidrio roto.

***

TERAPIA DE OCUPACIÓN 2

Para pintar hay que entender la luz

Hopper relampaguea

en mi cabeza

inacabable

Las mujeres bajan la mirada

Nubes oscuras y apretadas

a la espera de un trueno que las rasgue

sobre campos desiertos

sobre una casa de muñecas

***

UN CORAZÓN HORRIBLEMENTE VIVO

Manos que pasean, buscan, menguan. Un desconocido. Nadie. Delirante corazón. Yo sentada en la orilla de un camino mientras alguien cambia la rueda reventada. No me gusta el lugar de donde vengo. Te acuerdas de las noches cansadas y sin tregua. No me gusta el lugar a donde voy. Escenas sin amor y sin excusas regresan con desgano, en ruindades que mienten. Ojos ávidos devoran la película de tus antepasadas. ¿Por qué miro el cambio de rueda con impaciencia?

EL PRIMER temblor

de un ave desvalida

remueve el velo negro

me recuerda

que soy hija

de mí misma

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