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martes, diciembre 6, 2022

Los mayores indicadores de pérdida de biodiversidad en el mundo

El Informe del Planeta Vivo de WWf Revela que la región presenta la mayor pérdida en mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces entre 1970 y 2016.

Las poblaciones monitoreadas de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios han disminuido en 68% en promedio a nivel global. Así lo advierte el Informe Planeta Vivo de WWF en su edición 2020 presentado en todo el mundo.

El emblemático reporte advierte además que en América Latina el resultado es aún más impactante con una reducción en promedio del 94%. Desde los seres más diminutos hasta los más grandes del planeta, así como los suelos donde habitan, enfrentan un serio declive.

Este análisis se basa en el Índice del Planeta Vivo (IPV) que mide la abundancia de casi 21.000 poblaciones de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios a nivel global.

El IPV recoge estas tendencias poblacionales para calcular sus cambios porcentuales medios en términos de abundancia entre 1970 y 2016. Este año el IPV incluye casi 400 especies adicionales y 4870 poblaciones más que el último Informe que se publicó en 2018, con una representación mejorada en la mayoría de las regiones y grupos taxonómicos, particularmente especies de anfibios.

Más relevante
El Informe destaca que el motor más relevante de la pérdida de biodiversidad en los sistemas terrestres es el cambio de uso de suelo, principalmente la conversión de hábitats nativos prístinos (bosques, praderas y manglares) en sistemas agrícolas, mientras que gran parte de los océanos ha sufrido sobrepesca.
“La conclusión es clara: la naturaleza está siendo transformada y destruida a una velocidad sin precedentes en la historia, con un costo muy alto para el bienestar del planeta y de la humanidad. La pérdida de biodiversidad es un auténtico reto para la economía, el desarrollo y la seguridad global”, indicó Roberto Troya, director regional de WWF para América Latina y el Caribe.

Gran parte de la disminución general del Índice Planeta Vivo de América Latina y el Caribe se encontró en las tendencias negativas de reptiles, anfibios y peces, grupos que se ven afectados por una variedad de amenazas. Para los reptiles, éstas incluyen el cambio de uso de suelo y la sobreexplotación.
Los peces de agua dulce son los más afectados por la sobreexplotación y la fragmentación del hábitat debido al desarrollo de la energía hidroeléctrica, que se prevé represente un desafío aún mayor en el futuro. En tanto, para los anfibios, las enfermedades y la pérdida de hábitat son las mayores amenazas.

Los suelos
De acuerdo con el Informe, en América Latina y el Caribe la pérdida de biodiversidad se debe en un 51,2% a los cambios de uso de suelo, incluyendo la pérdida de hábitat y la degradación de los suelos. Los cambios comunes son causados por la agricultura insostenible, la infraestructura, el crecimiento urbano, la producción de energía y la minería. Para los hábitats de agua dulce, la fragmentación de ríos y arroyos, así como la extracción de agua son amenazas comunes.

puntualizó Luis Germán Naranjo, Director de Conservación y Gobernanza de WWF Colombia.
El Informe previene que la pérdida de biodiversidad amenaza también la seguridad alimentaria por lo que urgen acciones para transformar nuestro sistema alimentario mundial. El gran reto consiste en modificar las prácticas agrícolas y pesqueras, buena parte de éstas insostenibles, en unas que produzcan la comida nutritiva que requerimos y protejan y conserven la biodiversidad. Para el caso de la agricultura esto significa la aplicación de prácticas agroecológicas, reducir el uso de químicos, fertilizantes y pesticidas así como proteger nuestros suelos y polinizadores.

Especies vegetales
También alerta sobre el creciente riesgo de extinción de especies vegetales. De hecho, la cantidad de estas especies extintas documentadas dobla la suma de mamíferos, aves y anfibios extintos. Se calcula que una de cada cinco especies vegetales (22%) se halla amenazada de extinción, en su mayoría en zonas tropicales. Su pérdida conlleva graves consecuencias, pues las plantas constituyen los pilares estructurales y ecológicos de virtualmente todos los ecosistemas terrestres.

Planeta sano, gente sana
Los niveles actuales de impactos en el medio ambiente socavan la capacidad de los sistemas naturales para continuar beneficiando a la humanidad y también crean nuevas amenazas para la salud.
Las contribuciones de la naturaleza a la salud son diversas, desde medicinas tradicionales y productos farmacéuticos derivados de plantas, hasta la filtración de agua por humedales. La pérdida de la naturaleza amenaza con desacelerar y, en algunos casos, revertir las tendencias positivas de salud y bienestar.

La pandemia
Ejemplo de ello es la reciente emergencia de enfermedades zoonóticas, provocadas en gran medida por la degradación medioambiental. La pandemia global de Covid-19 está causando un enorme sufrimiento humano y numerosos trastornos sociales y económicos.

Si bien los orígenes exactos del coronavirus siguen siendo inciertos, hasta el 60% de las enfermedades infecciosas actuales proceden de animales, y casi las tres cuartas partes de éstas de animales silvestres.
El Informe del Planeta Vivo concluye que a fin de revertir esta pérdida de biodiversidad, la conservación es fundamental pero no suficiente. Exige transformar los patrones de producción y consumo de alimentos, impulsar un modelo donde los límites del planeta sustenten las decisiones políticas y económicas, y emprender acciones que ayuden a detener los motores del cambio de uso de suelo, reducir los desechos y favorecer dietas más saludables y sostenibles.

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