Aportes a la historia de un departamento letrado

Nombres en las letras de Caldas mira hacia nosotros, es un nuevo referente literario, que se suma a otros de igual importancia. Al leerlo comprendemos que existe una tradición literaria en Caldas, que para nuestra fortuna continúa porque más y más nombres y referencias existen

Juan Carlos Acevedo*

En el ámbito literario, histórico y periodístico de Caldas no es ajeno el nombre del José Miguel Alzate, hombre de profundas inquietudes intelectuales. Ha trasegado por la narrativa (San Rafael de los vientos, su novela), el ensayo (Para conocer a García Márquez), la investigación histórica (Samaná en su historia y Aranzazu, su historia y sus valores), el cuento (Sinfonía en azul). Sumados a estos libros, las columnas para diarios de todo el país son apenas una mínima muestra de su ya larga carrera como escritor, premiado y publicado en Colombia. Este autor nacido en Aranzazu en 1954 nos entrega ahora un juicioso estudio sobre sus pares, es decir, sobre escritores de Caldas que han hecho a su lado un camino en las literaturas del occidente colombiano.

Bajo el título Nombres en las letras de Caldas Alzate divide su estudio en un ensayo inicial (Una mirada a la literatura caldense) que pondrá al lector en situación de familiaridad con las obras, los autores, los movimientos y las nuevas generaciones a las que se irá acercando el autor poco a poco, luego novelas, libros de cuentos, de poemas y ensayos sobre municipios del departamento como Riosucio darán con el total del libro.

El trabajo de lector, ante todo, que ha realizado José Miguel Alzate para poder escribir los pequeños acercamientos a las obras y los nombres de autores de nuestra tierra es lo primero que debemos resaltar. Así, la lectura que sobrepasa de 80 autores y libros, nos muestra sin rigor cronológico sino con el rigor de un lector que baja de su biblioteca cualquier libro para sumergirse en él, testimonios, búsquedas y aciertos de nuestros letrados caldenses.

Sin querer darle un orden al ya establecido por el autor, cada uno de nosotros puede ir agrupando los breves ensayos, las reseñas, el análisis literario y la crítica que aparecen aquí desde géneros literarios. Podemos ver como Alzate escribe sobre poetas, y los nombres de consagrados vates como Javier Arias Ramírez, Beatriz Zuluaga y Augusto León Restrepo, y los nuevos nombres como los Diana Toro, Teresa González y Astrid Arboleda –quien si ser de Caldas su trabajo literario si lo ha desarrollado aquí – se combinan en las manos del lector que es José Miguel Alzate para ir señalándonos un sendero de la poesía en Caldas desde el siglo pasado.

El libro va más allá y centra sus esfuerzos de análisis y de crítica en nombres que serán recurrentes a lo largo del libro. Bernardo Arias Trujillo, Roberto Vélez Correa, Adalberto Agudelo, Jorge Eliécer Zapata, Otto Morales Benítez y César Montoya Ocampo ocuparan una y otra vez las páginas del libro; su ya consagrada vida a las letras así lo ameritan para el autor de Nombres en las letras de Caldas. A ellos se acerca desde reseñas de sus libros hasta los perfiles que escribe sobre cada uno.
Pero esa lista se va ampliando cuando los nombres de reconocidos autores de los años setenta y ochenta como Adel López, Iván Cocherín y Ovidio Rincón se suman a los de las décadas siguientes como Octavio Escobar, Orlando Mejía, Eduardo García Aguilar, Albeiro Valencia Llano, Ángel María Ocampo, Pablo González Rodas, Gustavo Loaiza, Juan Alberto Rivera, Flóbert Zapata y Uriel Giraldo, rastreando como un buen historiador todas las huellas posibles en los más destacados autores de Caldas en las últimos años.

El olfato de José Miguel Alzate apuesta por la lectura y la reseña de autores más recientes, y dedica páginas de su libro a darlos a conocer, a mostrar desde la generosidad del comentador de libros a nuevos autores como Mario César Restrepo, Julián Chica, Armando Correa Marín o Rodrigo Zuluaga, quienes desde la novela van dejando narraciones para armar nuestra historia más reciente en el caso de los primeros tres o nuestra historia fundacional en el caso del último.

Este libro se empeña en decirle a sus lectores que el mundo es ancho y que en él caben voces como las de Marcela Villegas Gómez, Premio Nacional de Novela Corta Universidad Javeriana 2016, que nació en Manizales, es escritora y editora de libros de texto para la enseñanza del español, y es traductora oficial de inglés. Su libro Camposanto lo escribe durante su paso por la Maestría de Escrituras Creativas de la Universidad Nacional y fue premiada como ya mencionamos. Marcela Villegas Gómez es una revelación en nuestras letras y gracias a José Miguel Alzate no ha pasado desapercibido su premio para los caldenses.

Otro nombre que nos revela el autor es el del joven escritor aranzacita Rubén Toro López quien escribe una novela que lleva por título un verso de la canción Al Alba del español Luis Eduardo Aute. Su novela se llama Maldito baile de muertos, una obra que tiene como espacio geográfico a Aranzazu. Según Alzate, Rubén Darío Toro tiene madera para proyectarse como escritor.

El mapa literario sobre el que trabaja José Miguel Alzate es amplio. No sólo se centra en escritores de la capital de Caldas. En su libro ganan espacio autores de la provincia. En las páginas de Nombres en las letras de Caldas se comprueba que municipios como Manzanares, Marquetalia, Aguadas, Aranzazu, Salamina, Filadelfia, Anserma, Riosucio, Supía, Balcázar y Risaralda tiene presencia en nuestra literatura. Aquí se muestra la amplia cartografía intelectual de Caldas.

Nombres en las letras de Caldas mira hacia nosotros, es un nuevo referente literario, que se suma a otros de igual importancia. Al leerlo comprendemos que existe una tradición literaria en Caldas, que para nuestra fortuna continúa porque más y más nombres y referencias existen y José Miguel Alzate los suma en su libro desde el cuento, el ensayo y los textos políticos. Pero no todo puede quedar aquí expresado. Los lectores deben adentrarse en las páginas de este libro para conocer esos nombres y sus obras. Esa es la invitación que les hacemos.
*Prólogo al libro Nombres en las letras de Caldas,
escrito por José Miguel Alzate, publicado
por la Gobernación de Caldas.