Se entregó el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo a la corresponsal de guerra colombiana Catalina Gómez Ángel, de manos del director y cofundador de la Fundación Gabo Jaime Abello Banfi.
Con este premio el Consejo Rector del Premio Gabo —integrado por trece destacadas figuras del periodismo iberoamericano— valoró a Gómez Ángel como “una periodista que encarna, con independencia inquebrantable y vocación férrea, el mejor periodismo de una época en que el espacio público está siendo arrebatado por el autoritarismo y los grandes poderes tecnológicos y económicos”.
La ceremonia fue el espacio para recordar que ejercer el periodismo en Iberoamérica es, con frecuencia, enfrentar riesgos reales, significativos y variables. La Fundación Gabo y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) rindieron un homenaje a Cristian Herrera Nariño y Mateo Pérez Rueda, periodistas colombianos asesinados en los últimos meses en el ejercicio de su labor. Su memoria nos recuerda que contar el día a día de nuestros territorios sigue siendo, para muchos colegas, un acto de valentía.
“El asesinato de cada periodista deja una historia sin terminar. También le arrebata a una comunidad la posibilidad de conocer mejor su propia realidad”, dijo Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la FLIP. “La violencia intenta convencernos de que informar cuesta demasiado. Seguiremos defendiendo la idea contraria: que ninguna historia merece la muerte de quien la cuenta”, agregó Jaramillo.
Catalina Gómez Ángel, corresponsal freelance radicada en Teherán, fue tenida en cuenta por su valentía, independencia y rigor narrativo al cubrir algunos de los conflictos más complejos del mundo contemporáneo desde una mirada latinoamericana que pone a las víctimas y a la experiencia humana en el centro de la historia.
Gómez Ángel ha hecho del freelance “no solo una condición laboral, sino una postura ética”, subraya el Consejo Rector. Desde Teherán ha construido una trayectoria internacional colaborando con medios como France 24, La Vanguardia, Radio Francia Internacional, Noticias Caracol, la revista 5W, El Mundo y la Cadena SER, entre otros.
Su trayectoria resulta especialmente significativa por haberse consolidado en uno de los ámbitos históricamente más masculinizados del periodismo: la cobertura internacional de conflictos. Catalina Gómez Ángel es la tercera periodista colombiana en recibir este reconocimiento, después de Javier Darío Restrepo (2014) y Jesús Abad Colorado (2019).
Dos décadas en los conflictos
Catalina Gómez Ángel nació en 1972 en Pereira, en el corazón del Eje Cafetero, en una generación marcada por la violencia del narcotráfico y el conflicto armado. Estudió Comunicación Social en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y trabajó en periodismo deportivo y cultural antes de trasladarse a Madrid, donde cursó dos maestrías —una en Creación Literaria y otra en Relaciones Internacionales y Comunicación en la Universidad Complutense—, y dedicó su monografía al análisis de la política exterior iraní durante la era reformista de Mohammad Khatami.
Ese trabajo académico transformó una curiosidad de infancia —alimentada desde niña leyendo cables sobre la Revolución Iraní mientras acompañaba a su padre al estadio— en una apuesta de vida. En 2007, con una visa de estudiante, un diccionario de farsi y los ahorros de la venta de su carro, llegó a Teherán. No para una cobertura puntual, sino para quedarse. Como señala el acta del Consejo Rector, “su mirada se ha forjado en casi dos décadas de residencia en Teherán, su base de operaciones para cubrir una región que pocos periodistas del mundo conocen con su profundidad y su rigor”.
El trabajo de Gómez Ángel se distingue por una convicción que ella misma resume en siete monosílabos: “si no se va, no se ve”. No se considera una “corresponsal de guerra” en el sentido tradicional, sino reportera de realidades complejas en una región donde los conflictos armados son consecuencia inevitable de la geografía.
Desde Teherán ha cubierto episodios decisivos como las protestas iraníes de 2009, 2017 y 2019, el #MeToo iraní de 2020, el levantamiento tras la muerte de Mahsa Amini en 2022, y la guerra de 2026, en la que ha reportado sobre los bombardeos contra instalaciones nucleares y edificios civiles, la muerte del líder supremo Alí Jamenei y la crisis humanitaria en una capital sometida a ataques constantes. También ha trabajado desde Afganistán, Gaza, Turquía, el Líbano, Egipto, Nepal y Kurdistán. Entre 2016 y 2017 informó diariamente en español desde la batalla de Mosul contra el Estado Islámico, y en Siria reportó desde Alepo bajo las bombas, donde fue retenida momentáneamente por la inteligencia siria junto a su esposo, el fotógrafo Kaveh Kazemi.
Cuando Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022, su reacción inicial fue apartarse: no era su guerra, no conocía la historia de Europa del Este y llegaba agotada tras quince años cubriendo Asia occidental y central, y el norte de África. Pero terminó imponiéndose la experiencia de su oficio: sabía moverse bajo presión, encontrar un fixer de confianza y encontrar en cualquier víctima el hilo humano universal. Lo que comenzó como una duda se convirtió en un compromiso de tres años.
El 27 de junio de 2023, en el restaurante Ría Pizza de Kramatorsk, un misil ruso impactó mientras Catalina cenaba junto a la escritora ucraniana Victoria Amelina, el excomisionado Sergio Jaramillo y el escritor Héctor Abad Faciolince. Amelina murió días después. “Lejos de apartarla del terreno, ese episodio reafirmó en Catalina un deber con las víctimas de la guerra, y de esa experiencia nació en 2025 el documental Detrás de la guerra, en el que narra la vida de combatientes colombianos en el frente ucraniano y encuentra —como ha hecho siempre— el hilo latinoamericano dentro de los conflictos globales”, remarca el Consejo Rector en su acta.
Premios
Además del Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026, Catalina Gómez Ángel recibió en 2026 el XIX Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado por su cobertura de conflictos y su compromiso con los derechos humanos; en 2025, el I Premio Internacional de Periodismo David Beriain por su trayectoria como reportera en terreno; y en 2017 el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, en la categoría “Mejor cubrimiento de una noticia en televisión”, por el especial “La toma de Mosul” para NTN24. También ha sido reconocida en dos ocasiones por el Círculo de Periodistas de Bogotá como mejor corresponsal internacional de Colombia y formó parte del equipo de Fusion TV ganador del Scripps Howard Award 2017, en la categoría “Cobertura televisiva en profundidad de temas nacionales e internacionales”, por el documental ISIS Fighters, sobre la lucha contra el Estado Islámico en Siria e Irak.



