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Pereira
jueves, noviembre 30, 2023

¡Qué lástima!

Gustavo Valencia*

La crítica acerca de industrias culturales no es algo por lo que Colombia sea reconocida. En realidad son escasas las voces que se atreven a juzgar una película, un libro, una obra de teatro o una pintura.

Sin embargo, durante 20 años en Pereira se venía realizando un Encuentro Nacional de Críticos y Periodistas de Cine (único en Colombia) en donde se reunían varios periodistas, críticos de cine, intelectuales de todo tipo, directores de cinematecas y directores de cine y de festivales de cine, para reflexionar sobre las últimas producciones y eventos relacionados con la industria del séptimo arte.

A este evento y a Pereira, llegaron personalidades como Raymond Williams de Estados Unidos, experto en literatura latinoamericana y experto en cine latinoamericano, toda vez que gracias a su amistad con Gabriel García Márquez, Juan Goytisolo, Luis Britto García, Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Jorge Amado y Emilio Fernández el Indio, nos habló de cómo surgieron hermosas películas en nuestra América mestiza; Frank Padrón, Jesús Díaz, Mayra Pastrana, Belkis Vega, Rufo Caballero, Manuel Pérez Paredes, Julio García Espinosa, cineasta y Ministro de Cultura de Cuba, el Director de la Cinemateca de dicho país Luciano Castillo, así como el cineasta Jorge Fraga, destacado documentalista y realizador de esa isla caribeña; Edith Girval, guionista de Francia; Manel Dalmau de España, uno de los hombres que más saben de James Bond en el mundo, y otras personalidades que nos dejaron profunda huella de su existencia y conocimientos.

Además de críticos extranjeros y expertos de nuestro país como Jaime García Saucedo (James Hunter) de Panamá, Marcos Loaiza (analista, historiador y realizador de cine de Bolivia, Alfonso Molina de Venezuela, habitual columnista de El Universal de Caracas y El País de España, María Amelia Castro, realizadora argentina, Orlando Mora, jurado en Cannes, Umberto Valverde, de El Pueblo de Cali, Rodrigo Vidal, director del Festival de Cine Takeshima de Cali y pionero de los Festivales de Cine Súper 8 en Latinoamérica, Juan Guillermo Ramírez, Mauricio Laurens, Enrique Pulecio Mariño, Juan Diego Caicedo y Diego Rojas de EL TIEMPO de Bogotá, Jaime Ponce de RCN radio, Gonzalo Restrepo de El Heraldo de Barranquilla, Oscar Mario Estrada y Víctor Bustamante, Omar Ardila, Juan Diego Velázquez, Andrés Upegui, Jorge Hernando Delgado, Felipe Moreno y Mario Méndez (creador de los crucigramas del Espectador y cineasta), Henry Laguado (Director del Festival de Cine de Bogotá), además de un puñado inmenso de intelectuales, cineastas, cinéfilos y críticos de Medellín, Armenia, Manizales, Ibagué y otras pequeñas ciudades que se programaban para visitar a Pereira, la Perla del Otún en el marco de sus fiestas aniversarias, para disfrutar el cine en todas sus manifestaciones.

Compartir de sabidurías
Era hermoso compartir sabidurías, ver cine con sus realizadores, recibir de sus autores, un sinnúmero de publicaciones (revistas, libros, folletos) e intercambiar camisetas y souvenires durante esos cuatro días que año tras año y durante veinte de ellos, nos convocaba Germán Ossa, ese infatigable gestor risaraldense que no acepta la realidad a la que lo han sumergido las burocracias culturales de su tierra que el año pasado y este le cerraron las puertas al apoyo de su encantador evento y que al parecer, lo condenan a desaparecer del mapa cultural de su ciudad natal.

No sabemos tampoco qué podrán pensar además, realizadores de la talla de Lisandro Duque Naranjo, Víctor Gaviria, Ricardo Coral, Harold Trompetero, Jaime Osorio, Jorge Alí Triana y Ciro Durán, entre otros, que acariciaron serenas conferencias y sesudos comentarios y análisis de sus filmes en tantas oportunidades, que bien sé, celebraban con entusiasmo la existencia de este como único evento en Colombia en favor de la intelectualidad cinematográfica nacional, latinoamericana y universal.

Perdóname Geross por no recordar tantos nombres de tantas personalidades importantes que conocimos durante tantos años de cine, pues la memoria a mi edad no es tan buena amiga.

Solidaridad
Desde estas tierras frías capitalinas y obvio desde todas las regiones de nuestra Colombia querida, le damos a Germán un abrazo fraterno de solidaridad y le hacemos saber que si en su mente está crear en un futuro un evento que lo reemplace para fortalecer la crítica y el análisis sincero de nuestro cine en particular y del cine en general, puede contar con todo nuestro apoyo y nuestra asistencia.

Por ahora, nos quedan además esos espectaculares libros que compilan las memorias de muchos encuentros, pues son unos documentos inigualables, material que bien sabemos, es consultado y utilizado por muchos estudiantes de nuestro país y del extranjero para trabajos de investigación universitaria seria.

¡Ah! y mis respetos por su respaldo a los realizadores de cortometrajes del Eje Cafetero con su concurso anual, pues este acápite nos permitió en muchas ocasiones, disfrutar de la imaginación de muchos jóvenes cineastas con sus pequeñas historias.
¡Qué lástima Germán, qué lástima!
* Crítico de Cine (Bogotá)

Para estar informado

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2 COMENTARIOS

  1. Quienes generosamente se ocupan de iluminar el camino de sus congéneres, en cualquier expresión del arte o del intelecto, merecen tanto respeto y apoyo como quienes cultivan la tierra, mejoran la industria o dinamizan el comercio. Los seres humanos precisamos alimentar no sólo nuestro cuerpo, sino, y con la misma intensidad, necesitamos fortalecer nuestro espíritu conociendo, apreciando y disfrutando de la creatividad artística de quienes fueron dotados para maravillarnos con las expresiones de sus talentos. La labor de un crítico de arte es señalar el verdadero valor, las cualidades ocultas y singulares de una obra, abrir nuestros ojos a un mayor deleite que el de simplemente mirar sin apreciar los detalles, la singularidad y proyección del genio humano. Reunir en esta querida y querendona ciudad a gente que sabe de su oficio, en este caso, los críticos de cine, es no sólo regalarnos con el privilegio de abrir nuestros ojos a la belleza, al conocimiento de realidades pasadas y presentes, de profundizar en el desarrollo de una industria que reúne en si muchas otras artes, y que, como industria, es también generadora de trabajo y por tanto, con capacidad de dinamizar la economía. Igualmente, es la oportunidad de proyectar y celebrar las bellezas con las que la madre naturaleza dotó a Pereira y sus alrededores y además, de dar paso a la oferta de hospedaje, alimento, y demanda de nuestros productos bandera, para quienes después de haber estado en Pereira, pueden referirla como un apreciable destino turístico, aparte de incentivar la labor de los realizadores nacionales. Este es un llamado a las autoridades gubernamentales y municipales para que apoyen la titánica y bien apreciada labor de Geross, que, leyendo el artículo del crítico de cine don Gustavo Valencia, nos haria pensar que incluso a nivel nacional se debería fortalecer los esfuerzos de quien ha logrado, durante veinte años, reunir en el corazón del eje cafetero a autoridades nacionales y extranjeras en este campo, pero claro, empecemos por apoyarle en casa, no dejemos morir este logro, no desconozcamos la tarea ya hecha y la importancia de la que puede seguir haciendo Geross, uno de los gestores culturales más comprometidos con las distintas manifestiaciones del arte, a quien debemos la posibilidad de ver buen cine en nuestra ciudad, reconociendo en el cine no solo la oportunidad de entretenimiento, sino, viéndolo como lo que es, un camino amplio e infinito que llena de conocimientos, sensaciones, impulsos y emociones , sin distingos de edad, raza o posición social. Salvemos este evento, apoyemos a Geross!!! Señor Gobernador, Señor Alcalde, Secretarios Departamental y Municipal de Cultura, Empresarios, filántropos, demos a nuestra ciudad la oportunidad de volver a tener en su seno a la intelectualidad en este campo del arte.

  2. En otra página de El Diario, alguien se preguntaba frente a este panorama de burocracia, promesas vacías de «economía naranja» y arrogancia a la que nos tienen acostumbrados los organismos municipales y departamentales de cultura, si otras entidades no pudieran entrar con aportes concretos para darle continuación a la labor de Germán y su encuentro.
    Pienso en Comfamiliar, la UTP, el Museo de Arte, Cámara de Comercio e incluso personas y negocios que bien podrían reunirse, estudiar el presupuesto y ver la forma de ayudar.
    Bien vale la pena.

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