20.4 C
Pereira
miércoles, junio 29, 2022

La palabra de la historia

Es tendencia

El eje roto del alma

Todas las lágrimas

- Advertisement -

Jaime Ramírez Rojas

Las tareas del hombre comienzan  con el destino de la palabra.

 

La providencia nos ha entregado éste elemento, el más grande de la creación después del hombre, destinatario de su uso y de los recursos para inventar un idioma y muchos idiomas en la construcción de los caminos de la comunicación.

 

El pasado es un enigma y da para las más singulares especulaciones de la ciencia y la curiosidad en la búsqueda de los más antiguos testimonios del comportamiento  humano. Se nos antoja, que así nace la Historia, no como una ciencia sino como una disciplina para narrar acontecimientos de épocas dadas; y todos los entregados a éstos menesteres han tenido la ligereza de destacar a Heródoto de Halicarnaso como el Padre de la Historia porque sus textos sobre Las Guerras Médicas se remontan a 480 años antes de Cristo, llamadas así porque los griegos se denominaban “medas”.

 

Tucídides  narró la guerra entre Atenas y Esparta, llamada del Peloponeso 400 años antes de Cristo y Jenofonte, militar y filósofo ateniense, llamado “la  musa ática” por la elegancia de su lenguaje también fue un historiador casi contemporáneo del anterior.

 

Recientemente, en un lugar entre el Eufrates y el Tigris, fueron descubiertas unas placas de arcilla o discos de arcilla , donde se cree existió la sede del imperio de Acad fundado y gobernado por el Rey Sargón.

 

Esos sellos se hallaron  en el Giparu de Ur, residencia de la poeta, escritora y sacerdotisa Enheduanna hija del Rey Sargón. En ellos, con elegante, inspirada y sublime expresión poética, la sacerdotisa sumeria entona cantos a la diosa Inanna y por ellos se descubre una época de esplendor con el nacimiento de la escritura en la  Mesopotamia   del siglo XXVI antes de Cristo.

 

En éstas anotaciones estamos expresando que , como géneros literarios y  de informacíón, la poesía, la historia, la narración y la crónica, aparecieron 2.500 años antes de Heródoto con la Sacerdotisa de Acad Enheduanna.

 

Inmenso espacio descubierto por la arqueología del pensamiento hacia una actividad creadora  de seres providenciales que han asombrado al mundo,  emergiendo de pequeños lugares geográficos, constituídos con sus crónicas en importantes laboratorios  de cultura.

 

Constructores de grandeza

Así como en  Aracataca se vive la  historia del génesis en versión Caribe bajo la deslumbrante imaginación de Gabriel García Márquez, también  en Manzanares, una ciudad sembrada en el Departamento de Caldas por pioneros de la colonización antioqueña, en la abrupta cordillera de los Andes, se han dado casos de hombres constructores de grandeza para ser contada en crónicas que constituyan la fortateza de su historia.

 

Bernardo Arias Trujillo, cronista, novelista, cuentista, escritor de ensayos de elegante factura literaria, polemista, poeta y traductor.

 

Sergio Trujillo Magnenat, soberbio dibujante, admirable pintor y escultor, artista gráfico, ganador de medallas de oro y de plata en los Salones Colombianos de Artistas fue pionero en nuestero país del Art Deco.

 

Fabio Ramírez Ramírez , una expresión humana de perfiles singulares por el amor a un pueblo y a la arquitectura pluridimensional de sus hombres, obreros destacados de la ciencia, el arte y la literatura.  forjador de figuras notables en el ambiente regional y nacional a través de su sabia y elegante pedagogía desempeñada con aciertos en su calificada orientación. Más de cuarenta años al servicio del sector educativo. Un Maestro en el auténtico valor semántico del vocablo, viene ahora a presentarnos una obra de investigación responsable y seria y sobre todo, muy objetiva, sobre los gobernantes de Colombia. Con la sencillez de un hortelano ha titulado su trabajo de auscultación histórica como “Apuntes sobre los gobernantes de Colombia” en homenaje al Bicentenario de la Batalla de Boyacá.

 

Me ha sorprendido éste estudio sobre una etapa importante de nuestro acontecer histórico. He aprendido y me he deleitado   en su lectura,  con un feliz anecdotario que acompaña ésta magnífica obra.  Empieza su tarea señalando los primeros gobernantes de Colombia, antes de la Batalla de Boyacá, desde José Miguel Pey hasta Liborio Mejía.

  

El Libertador

Incrusta en ella la agonía atormentada del Libertador en el último de los “Retablos Bolivarianos” escrito por el manzanareño Bernardo Arias Trujillo.  La gesta emancipadora está ahí contada por Fabio Ramírez con el calificado conocimiento de quién nació para la investigación histórica.

 

Descubrimos que ésta lucha por la libertad se orientaba a romper las cadenas del sometimiento de un imperio que  arrasó vidas y riquezas en un continente de pueblos mágicos y deslumbrantes. España nos invadió  con sus espadas, arcabuces, perros amaestrados para matar y una desenfrenada ambición;  pero en ese largo proceso de crímen y de infamia también irrumpió la luz del pensamiento con fuerza de libertad  contenida en la traducción de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, Declaración aprobada por la Asamblea Nacional Consituyente Francesa en 1789, tarea realizada por el santafereño Antonio Amador José de Nariño  y Álvarez de Casal que fué publicada en Santa Fé de Bogotá  en 1793.

 

Ya la intelectualidad de la Nueva Granada sentía los vientos de la renovación refrescándose en  la Enciclopedia Francesa recogida en 7 tomos por Denis Diderot y Jean D”Alambert y se sumía en las fuentes lustrales de pensadores, científicos, filósofos y políticos, entre muchos, Louis Montesquieu, Francois Marie Voltaire, Jean Jacques Rousseau, quienes con sus ideas motivaron reacciones en las gentes de Francia y el mundo señalando que la razón es el motor principal de toda sociedad, generando, en esa época, cambios importantes en los gobiernos y en la comunidad.

 

Francia estaba permeando un nuevo acontecer. Cuando España nos invadía Francia nos conquistaba con su pensamiento, con su formidable cultura .

 

Testimonial

Esta obra de Fabio Ramírez no sólo es documental: Es testimonial. En ella descubrimos una curiosa coincidencia: la mayoría de los gobernantes de Colombia fueron abogados, como decir leguleyos caóticos y soberbios que sumieron nuestra historia en un amargo éxtasis. Con algunas excepciones , muy pocas , pero se perciben en éste libro de Fabio Ramírez; encontramos algunas en el fedelarismo que desde 1863 hasta 1880 destacó figuras  de empinado estro cultural y de manifiesta sensibilidad social. Y uno que otro en el siglo XX.

 

Las guerras civiles fueron muchas. Y los momentos de estupor muy frecuentes. Durante la hegemonía conservadora hemos tenido golpes impactantes: la pérdida de Panamá, la entrega de un inmenso territorio de nuestra amazonia al Brasil, durante el mandato de Marco Fidel Suárez, la masacre de las bananeras en el gobierno de Miguel Abadía Méndez. Rescatada la dignidad de la república, se logró  un momento estelar , con las grandes conquistas sociales y una gran transformación cultural con Alfonso López Pumarejo.

 

Un  hecho desafortudado  fué la división liberal entre los seguidores de Gabriel Turbay y los de Jorge Eliécer Gaitán, Ganadas las elecciones de 1946 por Mariano Ospina Pérez , se dió inicio a una etapa siniestra que costó la vida de más de trescientos mil colombianos. la situación con Gómez, no fué diferente y Urdaneta entregó a los venezolalos los cayos de Los Monjes que brotaban sobre un mar de petroleo.

 

Regresó la paz con prosperidad y un alto sentido  de Justicia social con el General Gustavo Rojas Pinilla. A partir del gobierno de César Gaviria Trujillo, negros nubarrones  anunciaron la pedregosa tempestad que hoy permanece.

 

Ésta historia, éstas crónicas apasionantes en la elegante pedagogía de éste manzanareño  universal,  Fabio Ramírez Ramírez, es un objetivo documento sobre lo que hemos sido y lo que hemos dejado de ser en manos de unos hombres con muy pocos aciertos y muchas equivocaciones, en el tiempo corrido desde la emancipación hasta el actual gobierno. Pero, sobre todo, ésta obra singular es un homenaje a nuestros libertadores: Simón Bolivar y Francisco de Paula Santander y a los colombianos que aún creemos que Colombia se puede salvar.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -