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jueves, febrero 2, 2023

La colonización y lo erótico

Juan Sebastián Sánchez

El escritor barranquillero Ibaldo E.Fandiño Gámez sorprende al género narrativo de nuestro país con su reciente novela, Un amor imposible, que responde al género de ficción histórica. La edición del libro estuvo a cargo de la editorial Collage Editores, y su aspecto estético es amigable. Cuando pensamos en la época de la colonización es inevitable pensar en la conquista de territorios a través del sometimiento y la sangre derramada. Verbi gratia, en México la incursión de Hernán Cortés al territorio azteca fue motivo de grandes desgracias para varias tribus, y de estas resalta: los aztecas.

Este proceso ha sido visto por los historiadores como una toma hostil de un territorio. Como un etnocidio ocurrido en el vasto y nuevo continente: la biblia, la espada y el asesinato. Ahora, ¿que hace que el libro Un amor imposible nos cuente a los lectores una narrativa distinta entre el choque de dos culturas? En primer lugar, vemos un estilo fresco, coherente y sin excesos de gongorismos que pueden, en ocasiones aburrir al lector.

La historia inicia en el año 1568 con el arribo de don Juan de Salazar y doña Ángela de Ahíbar a la villa de San Sebastián de Tenerife. Esta villa aún agreste está ubicada en el Magdalena, y es dominada por un cacique de nombre Tapehua (hice un rastreo de esta palabra y descubrí que en Centro América existe una tribu llamada Tapehuas que significa: gente de la montaña). Este cacique representa la imagen visible de una tribu que carga a sus espaldas.

Sabemos que el choque entre dos culturas se realiza de forma violenta, y una vez establecido don Juan de Salazar y doña Ángela de Ahíbar en la villa se produce el rapto de la cacica Tahana, señora del cacique Tapehua. Este hecho es el punto de giro para que se desarrolle una relación que al inicio solo está basada en el sometimiento a través del sexo, pero que con el paso del tiempo se afianzan sentimientos más fuertes entre don Juan de Salazar y la cacica Tahana. Cabe recordar que en la humanidad de ambas personas recae un peso histórico, que antes los ojos de la sociedad europea y de la fe es inconcebible un amor entre ambos.

La cacica es descrita por Ibaldo E. Fandiño de la siguiente forma: …formidables pechos, un trasero perfectamente redondo, unas piernas largas y una barriga plana. Su figura llama la atención de los hombres que acompañan a don Juan de Salazar y también del sargento español. Aquí sucede algo que parece ser normal en la horda colonizadora y es utilizar la violencia para someter al pueblo débil, y, don Juan de Salazar usa la violencia para acceder al cuerpo de Tahana y someterla sexualmente. Aunque suena aberrante hoy por las denuncias de los distintos movimientos a favor de la mujer, en tiempos de don Juan de Salazar, al parecer, el acto sexual violento no era castigado de forma severa y además esta práctica hacía parte de las prácticas de guerra y de sometimiento.

Es interesante la figura de la cacica Tahana ya que adquiere un aura de sabiduría y resistencia. Esta cautiva tiene contacto también con alguien que personifica la sacra iglesia católica, fray Luis Bertrán, quien intenta convencer a la cautiva de usar una vestimenta menos insinuante, porque despierta los instintos bajos de los hombres españoles. Este primer intento de “colonizar” por parte de los españoles es el punto de giro que tiene Ibaldo E. Fandiño para incluir entre el diálogo de la cacica Tahana y fray Luis Bertrán una denuncia por parte de la cautiva hacia la forma de actuar y de pensar de los españoles. Para ella, no hay una civilización superior a otra, y por consiguiente, el sometimiento violento es algo de salvajes, es decir; de españoles. No quiero hacer un Spoiler de la novela, pero el momento final de este personaje refleja el talante de la población nativa del nuevo continente. Vigor y resistencia.

EL SECUESTRO DE MUJERES Y EL VOTO DE CASTIDAD

Si miramos la historia en la edad antigua, hubo raptos de mujeres que marcaron un periodo histórico o literario. Por ejemplo, Helena de Troya. En la novela Un amor imposible ocurren tres raptos, en este caso vamos a mencionar por ahora el segundo rapto después del de Tahana. La religiosa fue raptada por los hombres del cacique Tapehua y sometida sexualmente por el cacique. Acá vemos en estos actos sexuales el juego en la ruleta de valores que trajeron consigo los colonizadores españoles. Para ellos era aberrante el acto de coito que desarrollaban los nativos. No veían con buenos ojos la penetración anal y otras prácticas que ante los ojos de los españoles eran motivo de sodomía. La monja pudo conocer los placeres del sexo, o por lo menos se evidencia en algunos pasajes de la novela, pero no se puede ignorar el sufrimiento del cuerpo conquistado a la fuerza. Hay salvajismo, machismo (si se quiere llamar así) y morbo. En esta novela el tema del acceso sexual, en la mayoría de los casos violento, se percibe en gran parte de la misma. Es un elemento que aporta a la narración un grito frente a la estructura subyugadora en la que estamos inmersos.

Otros hechos que se pueden destacar de Un amor imposible son las actitudes, una de resistencia personificada en la figura de Fray Luis Bertrán y en la figura de Fray Jerónimo, se representa la persona que cede a la tentación, y de la forma más sodomita posible, pues en esta figura recae la zoofilia y el coito con nativas, seres que aún se discute si tienen alma. Este episodio de na novela es una forma metafórica de concentrar un hecho que forma parte de la naturaleza humana: la tentación y la fuerza, dada por la fe para enfrentarla.

La primera prueba frente a la tentación la tenemos registrada en la biblia con las figuras de Eva y Adán. Ambos caen en el pecado de la tentación. Según el mito bíblico es Eva quien induce a cometer el pecado a Adán y por esta razón Jehová los expulsa a ambos y maldice a Eva. La mujer padecerá dolores en el parto y sangrará cada mes. Aunque los personajes de Un amor imposible terminan cediendo a este pecado, ya sea por voluntad o sometimiento.

Se salva fray Luis Bertrán que lucha por mantenerse pulcro su espíritu y su conciencia. Existe un hecho transversal a todos los personajes y es la reacción frente a lo extraño o a lo diferente. Como vemos en el desarrollo de la novela las costumbres de una cultura terminan generando curiosidad y modificando el desarrollo vivencial de ambas culturas. Así pues, vemos como se inicia un proceso de conexión entre dos formas de percibir la fe, el sexo, las dinámicas sociales y el amor.

LA HISTORIA CONTADA DENTRO DE LA HISTORIA

Cuando inicié la lectura de Un amor imposible, noté que tiene párrafos en letra bastardilla, y de inmediato entendí que el libro cuenta dos historias paralelamente: la historia del choque culturar entre los españoles y los nativos de la villa de San Sebastián de Tenerife, y el descubrimiento de un manuscrito que cuenta los pormenores del choque cultural, al cual hacemos referencia. Este recurso literario y detectivesco (hay un trabajo de investigación y de búsqueda de un manuscrito que la iglesia reguarda con recelo) atrapa porque convierte a la narración en un péndulo que oscila entre el pasado y el presente.

Entre la narración de una historia y otra historia pletórica de misterios. El manuscrito fue el detonante para que surgiera la historia de la cacica Tahana, quien al final es la protagonista. Creo que la historia del choque cultural, del sometimiento a través del sexo, o simplemente el “salvajismo”  de la población nativa, se diluye en la figura de esta mujer, a quien el autor le hace el más digno homenaje; preservar su memoria. Es en la humanidad de Tahana donde se deposita el dolor y, al tiempo, la salvación de un pueblo, de una tribu que ve en la figura femenina la fuerza para continuar a pesar del destino que se pueda avecinar.

Debo confesar que soy lector de la cultura griega y principalmente de las obras homéricas y de las tragedias. Y reconozco en la figura de Tahana el ideal trágico griego. Ella, al igual que Edipo, no intenta cambiar su designio. Ella fue quien realmente escribió esta historia.

…imaginar que el espíritu de la cacica Tahana está siempre en vela para mantener a sus amadas tierras alejadas de las influencias externas.

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