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domingo, febrero 5, 2023

Filomeno Hernández, pintor de sueños

Geross (Germán A. Ossa E.)

Este artista, callado, centrado, calculador, inteligente, pícaro, imaginativo, sereno, alejado de la parafernalia de lo excéntrico, común en los artistas que han salido de la provincia y gracias a que un barco un día lo  llevó a pisar tierras europeas, ya va dejando una profunda huella de una originalidad aterradora, con esa extensa, formidable, original y única obra que ha elaborado desde hace más de cuarenta años a escondidas de los imitadores y envidiosos que lo persiguen y que él se ha esforzado por desconocer para bien de su sólido prestigio.

Recuerdo cuando en sus años mozos, destruía los lápices, por finos que estos fueran, para sacarles de su vientre sus gruesas o delgadas minas de carbón, para con la ayuda de las yemas de sus dedos, ponerlas acostadas a jugar sobre unas superficies de papel, que se iban embelleciendo con unas imágenes y sucesos que iban apareciendo en ellas, mostrando a los expectantes espectadores, las más fantásticas e inverosímiles figuras que fueron conformando el más espectacular álbum de sueños jamás inventado y/o construido por hombre alguno, en este planeta que nos ha tocado usar como casa de habitación.

Ya hoy podemos disfrutar de una copiosa colección de obras en tres dimensiones, elaboradas en madera y metales, también extrañas, pero ricamente llenas de poesía y encanto y cientos de dibujos y pinturas en diferentes materiales, donde se han condensado también en diferentes superficies, millones de sueños que sueña sin consultarle a psicólogo alguno, para contarnos historias que con solo poner en ellas los ojos, ayudados con la admiración, vamos comprobando, existen porque existen.

Corrado Maltese, el gran maestro genovés, lo consideró como “el pintor de los sueños y de la exuberante imaginación literaria”. Jotamario, el poeta nadaísta colombiano con quien compartió la vida bohemia, dijo que Filomeno Hernández era “el arcano sexual develado en el laboratorio de un brujo atómico, tentándonos con la roja ostra del saber.

Filomeno viene de la provincia colombiana. De Suaza, un municipio del departamento del Huila, donde se toma la palma Iraca para tejer el típico sombrero suaceño. Un oficio artesanal de tiempos remotos. De allí viene Filomeno, pero su andadura y su obra es extensa.

“La madera para mí es muy importante porque vengo del campo, y mis primeros intentos con la escultura fueron con la madera. Y la arcilla, el hierro lo utilizo hasta ahora. Sólo piezas muy trajinadas en combinación con la madera. El arte y la vida entre el viejo mundo y América no lo podemos desligar, la influencia de Europa es muy fuerte, yo personalmente me nutrí del expresionismo y el surrealismo, sin olvidar nuestras raíces. Y más ahora que el mundo está más comunicado que nunca”, dice.

En los setenta, como muchos intelectuales y artistas latinoamericanos, anclaste con tus bártulos en Barcelona ¿Cómo era esa ciudad por aquel entonces?

También dijo: “En Barcelona permanecí por un año y luego partí hacía Roma donde mi obra fructificó y fue bien recibida. De Roma me mudé a Friburgo, Suiza, en el 81. Cada cierto tiempo voy a Colombia a exponer mi obra y reencontrarme con viejas amistades. En 2012 fui invitado al homenaje que se le rindió a Alejandro Obregón en la biblioteca Julio Mario Santo Domingo, al cumplirse entonces 20 años de la muerte del artista. 

“El mundo tiene ahora más información acerca de lo que pasa en Colombia, pero cuando ocurrió el exterminio de la Unión Patriótica, poco o nada se sabía. Lo terrible es que en Colombia continúan los crímenes contra la oposición. La oligarquía colombiana y la extrema derecha no han dudado en eliminar a la oposición y el libre pensamiento por todos los métodos, incluyendo el asesinato”.

Nosotros vemos en muchas obras nuevas una especie de paisaje postapocalíptico. ¿Es un llamado de atención a la sociedad depredadora?

Sí, son temas comprometidos con el medio ambiente. En este tipo de paisajes trato de mostrar espacios ausentes de vida. Mi intención con estas obras es llamar la atención al mundo, porque estamos llegando a un momento límite que puede ser irreversible.

¿Qué nos puedes decir del Manifesto 2020, esa “botella lanzada al mar”, como dicen sus firmantes en Suiza?

Se trata de un manifiesto firmado en Ginebra por varias personalidades suizas de diferentes medios profesionales. Reclaman un mundo mejor, más justo y equitativo y recomiendan algunas medidas que deben ser tomadas por los gobiernos de cara a lo que está viviendo el planeta.

Cuando le preguntamos al artista Filomeno qué libro y qué película le recomendaría leer y ver a nuestros lectores, nos dijo:

Recomiendo la lectura de La edad de la Penumbra, la obra de Catherine Nixey que describe la manera como el cristianismo destruyó el mundo clásico, y me gustó El secreto de sus ojos, una de las mejores películas del cine argentino de todos los tiempos, dirigida por Juan José Campanella y protagonizada por Ricardo Darín y Soledad Villamil, no hay porqué perdérsela.

Un abrazo Maestro, qué bueno saber que hay artistas en este planeta que nos pueden enseñar a ver mundos mejores, condensados en una aparente simple obra de arte.

 

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