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domingo, junio 16, 2024

El tren de las almas

“Empecé a escribir la historia hace casi ya una década. La presenté a concursos, quedó finalista en el Premio Ateneo de Valladolid, en Carolina Coronado”. Panamericana Editorial

Una fría noche de diciembre, y tras muchos años sin verse, Bárbara, Juan, Tony, Jackson y Marian, deciden reunirse en la antigua estación de ferrocarril de Espuelas. Al filo de la madrugada se suben a un enigmático tren. Durante el diabólico trayecto explorarán miedos sin domar, celos, culpas enraizadas en el alma y crueldades inusitadas. El tren parece anestesiarles, borrando todo su dolor, permitiéndoles ser y hacer lo que nunca se atrevieron, perdonar lo imperdonable, entregarse a sus instintos más ocultos. Nadie parece querer apearse de ese paraíso en forma de ferrocarril… Hasta que descubren que están atrapados en sus raíles.

«El enigmático tren se detuvo en el apeadero, exhalando vapores. El rosario de carruajes respiraba, arrojaba vahos infernales y rezumaba humaredas de anhelos. Las entrañas de la máquina crujieron».

«Se metió en la cama con los recortes de prensa del tren de las almasjurándose a sí mismo que los tiraría a la basura al día siguiente, la botella de coñac y unas ganas podridas de estar en cualquier otro lugar menos en Espuelas».

«El suicidio de Víctor había estrangulado el corazón de Espuelas, sacándole la raíz. Nadie se explicaba el porqué de los porqués. ¿No era Víctor aquel muchacho extrovertido que siempre encontraba un motivo para contarle su vida al primer desconocido, siempre tan expansivo, confiado y alegre? ¿En qué momento se le indigestó la vida?».

«El tiempo no había pasado para ellos, como si el tren los hubiera atrapado en una dimensión atemporal. Afuera había transcurrido la friolera de cuarenta años… cómo demonios iba a explicarles que Espuelas ya no era el mismo pueblo del que había partido aquella noche de las tres noches; que la abuela Refugio había muerto; que ya no tenían familia; que, por no existir, ya no existía ni el huerto de los naranjos».

«El tren los estuvo amamantando en su seno de fantasía sin que ninguno de ellos mostrará el más mínimo signo de preocupación, cuando todas las señales decían claramente peligro con letras intermitentes y luminosas».

Cómo nació la idea de escribir sobre género de terror? ¿Cuáles fueron o son esas inquietudes, episodios, momentos, hechos o circunstancias?

Son varios años ya los que llevo cultivando el género fantástico, historias de terror psicológico, íntimo y personal, y como escritora, lo cierto es que no me paro a pensar en si voy a escribir este género y otro, porque también he escrito novela negra, ensayo…. Más bien me enfoco en la historia que quiero contar, en esos personajes que viven dentro de mí y empiezan a acecharme para que les dé voz, como una médium. 

¿Cómo se desarrolló la historia? Cuéntenos sobre la estructura de su novela, las reescrituras, las relecturas, y la edición ¿Qué fue lo que influyó? ¿Cómo fue la transformación de este trabajo en cada uno de los procesos?

El tren de las almas nació de una obsesión. Yo veía la imagen de un tren fantasma, y esa imagen me obsesionaba, me perseguía. Empecé a escribir la historia hace casi ya una década. La presenté a concursos, quedó finalista en el Premio Ateneo de Valladolid, en Carolina Coronado… Y tras ponerla a desfilar en diversos concursos y premios literarios, decidí publicarla por primera vez en España en el año 2018, de la mano de Algaida (Grupo Anaya). Posteriormente hice una adaptación audiovisual, y escribí el guion de la película, que fue seleccionado en el Laboratorio de Ideas del Festival de Cine de Alicante, entre otros. Entonces me enamoré de la versión del guion de la película, que me parecía mucho más depurada que el libro, y decidí reescribir la novela adaptándola a la película. Y esa última reescritura es la que ha aparecido ahora publicada en Colombia de la mano de Panamericana. 

Sobre su narrador o narradores, o algún personaje en específico de los que comparte con sus lectores ¿Existe algo que quisiera anotar?

Todos los personajes que suben al Tren de las Almas son protagónicos, además de las tramas secundarias que tienen lugar en el pueblo mientras ellos están a bordo del tren. Se trata de cinco amigos de la infancia que llevan años sin verse y que cuando suben a ese tren sobrenatural se encuentran con que no pueden bajar, y en cierto modo, la pregunta que nos hacemos es: ¿Cómo se baja uno del vagón de su propia mente? El tren de las almas va del niño roto que todos llevamos dentro. 

¿En esta franja usted como autor qué quiere despertar en sus lectores? ¿Quiere generar algún impacto?

Creo en el poder de las historias para cambiar el mundo y soy consciente de la responsabilidad que conlleva hacer uso de la pluma. Mis historias son lugares en los que el lector se sienta a vivir, siente, se emociona, conecta…. Al final de la lectura sale transformado, no es el mismo de antes, ha vivido su propio viaje del héroe, y tiene más herramientas para cambiar el mundo. 

Mado Martínez (España)

Escritora española nacida en Alicante en 1979. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Alicante y se ha doctorado en varias especialidades en las universidades de Alicante y Sevilla. Sus libros van desde la narrativa hasta la investigación antropológica. Algunas de sus obras han ganado premios y reconocimientos en certámenes literarios. Con Panamericana Editorial publicó La prueba, una investigación sobre experiencias cercanas a la muerte. En FILBo presentó su novedad más reciente, El tren de las almas

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