Tierra de gente buena y sin igual es Santa Rosa de Cabal

Cuadros típicos cotidianos enmarcan su parque, el tinto de $500, la chiva y el jeep miniaturas que divierten a los niños, los abuelos bailando y cantando con alegría los fines de semana y sus eternas Araucarias que a la par de nuestros “viejos” dignos y trabajadores, se han convertido en paisaje natural de nuestro centro y se niegan a morir olvidadas por una generación a veces indolente e indiferente.

 

En el parque no solo hay vida, también tradición, rostros amables, diálogos llenos de recuerdos y un filón de historia para un pueblo que ha crecido con los años y se ha convertido en estampa y visita obligada dentro del Paisaje Cultural Cafetero.

 

El Municipio de las Araucarias es turismo, café, aguas termales, pisos térmicos que encantan y la amabilidad de sus gentes que arropan a quien llega como si fuera de la tierra.

 

Las fotos de Rigo Noreña lo advierten así, un santarrosano de sangre, alma y talento por y para su tierra.