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lunes, mayo 27, 2024

Armando García, artista pionero en la aplicación de nuevas herramientas digitales del arte

Alberto Rivera

No deja de sorprendernos el maestro Armando García Ramírez con sus creaciones, siempre a la vanguardia en las aplicaciones de nuevas tecnologías en el arte, hemos publicado ya una docena de espectaculares obras creadas en lo que se conoce como arte digital, donde él parte de programas digitales para elaborar obras en computadores, tablets o inclusive en los mismos teléfonos inteligentes, pero ahora ha resuelto pegar el gran salto de la realidad virtual  a la IA y utilizarla como herramienta para hacer sus nuevas creaciones. Que sea el mismo afamado artista a través de esta entrevista que nos explique de qué se trata.

Estamos abordando las nuevas tecnologías y en especial la inteligencia artificial como nuevos caminos y nuevas herramientas; el debate está abierto y las inquietudes son muchas. Para comenzar, ¿como ve la irrupción de estas tecnologías en el campo del arte?

Es una llegada que venía gestándose desde hace muchos años, solo que las nuevas tecnologías de redes neuronales y el Machine learning dieron saltos cualitativos y cuantitativos en el campo de la aplicaciones directas y masificadas. Como ChatGPT en lo textual y Midjourney en el campo de lo icónico y de las imágenes generadas mediante promts. Esta llegada a millones de computadores en un tiempo de exposición muy rápido, genera sin lugar a dudas todo el interés del mundo del arte y no está exento de polémica de los últimos años.

Sabemos de su interés desde hace muchos años en este tipo de tecnologías, y también que es un experimentador en su práctica artística cotidiana, ¿Como artista, cómo ve sus potencialidades o sus problemáticas?

Las potencialidades muchas… y estas potencialidades afectarán todo el espectro del conocimiento y de la técnica humana. En el campo particular de la plástica, que es el campo más cercano a mi quehacer como diseñador y artista,  tener a disposición una herramienta tecnológica que ha sido entrenada y programada para visualizar, memorizar, almacenar y recombinar, millones de terabits de diseños, pinturas, arte del pasado y del presente…da como resultado nuevas obras que podrían constituir la prehistoria del arte futuro. Y aunque es una afirmación que tiene muchos matices, podría decir que el arte de los años que vienen, es diseño aunado a la imaginación intermediado por la informática. La máquina, el algoritmo, toma de esa gran enciclopedia; esa gran pinacoteca digital todo lo que pueda servir a los propósitos de una evocación estética. Un promt y  allí aparece algo que puede acercarse a cierta idea, cierto sueño, cierta pesadilla. Estos resultados, el ochenta por ciento de las veces puede ser para los más exigentes, una decepción; pero hay un porcentaje pequeño de resultados  que bien puede la pena valer como concepto estético, de diseño y por qué no como obra definitiva. Una obra que no es ya una obra como tal;  sino un hibrido que aúna sueño y técnica…es  por ahí que yo veo la tendencia cultural.

¿Es todo esto lo ideal, o es todo lo que se puede esperar? 

Es hasta cierto punto lógico, que si los programas de generación de imágenes son entrenadas sobre estilos y creaciones de los artistas, estos podrían reclamar sus derechos ante posibles monetarizaciones y generaciones de economía por parte de esas tecnologías. Y son más, muchas más las preguntas, y son pocas las certezas. Las hibridaciones tecnológicas es una de estas corrientes; si la biotecnología, la nanotecnología, la ingeniería y el diseño artístico se unen para crear variantes biológicas, nuevas criaturas; podríamos abrir un territorio inexplorado de posibilidades, como también podría ser la caja de pandora. Podríamos convertirnos en los nuevos dioses de un Edén. Por cierto debemos decir que este tipo de investigaciones ya se está dando en países como China. Creo que estaríamos pronto  en el centro de una galería de ideas y sueños, pero como en todo; el campo del arte refleja lo que ocurre en la sociedad; y en ese sentido también se prevén escenarios en donde otro tipo de ideas extremas y complejas como el transhumanismo se manifiesten. Esta es una de las que más polarizaran las opiniones de la sociedad y que en el fondo propugna por el ciborg como modelo a seguir. El campo, actualmente, está abierto a todas las corrientes experimentales y a todas las manifestaciones del arte.

¿Los artistas del futuro serían muy parecidos a robots?

Te respondería como el escritor norteamericano Philip K. Dick ¿sueñan los androides con ovejas eléctricas? y diría Goya: los sueños de la razón producen monstruos. De una cosa estoy seguro, podemos pasar muy fácil de sueños ideales, a pesadillas estelares.

¿Si al parecer todo el mundo puede hacer una pintura o una obra de arte, entonces el artista que viene a ser o en que se convertirá?

Es una buena pregunta y no es fácil contestarla. ¿Quién pudiera tener las cosas más claras? Intentaría responder desde una perspectiva más amplia, casi como artista que  he participado desde lo privado pero también desde lo social en muchos momentos de mi vida. Pero creo que el potencial creador está presente y latente en todos los seres humanos. Esas potencialidades y creatividades pueden ser desarrolladas en proyectos puntuales que soluciones ideas técnicas, conceptuales de diseño y también puede ser una herramienta de exploración de búsqueda y ensayo. Pueden ser democratizadas permitiendo el ingreso de todo el talento a estas posibilidades. También puede ocurrir que estas grandes reservas y potencialidades creativas latentes en toda la sociedad puedan ser normatizadas, formateadas y controladas; y en ese caso estaríamos en muchos posibles escenarios. Depende de esas propuestas tecnológicas y sus posibles desarrollos, lo que podremos lograr como sociedad. El arte está bien y es la base filosófica del nuevo proyecto social que me interesa como artista; pero no es lo único; el campo se ha ampliado de una manera exponencial. La idea de arte aunado a potencialidades tecnológicas aplicadas a la creación; es algo más cercano a lo que pienso, y lo que propongo como educador, pero más como maestro.

¿Y en su campo como creador, como artista, ya de una manera más directa en su práctica diaria, como pintor qué cambia ahora, qué puede cambiar?

El pintor como tal deviene en artista que aborda diferentes campos del diseño asistido por computador, su paleta es la misma tableta gráfica y los colores son bites de energía que se pueden combinar creando millones de posibilidades cromáticas y de texturas. Sin embargo, debo decir con claridad, este arte quedaría relegado  a lo virtual si el artista no operara como un materializador de la luz al ponerla sobre una tela, un mural, una serigrafía, un grabado, o una escultura. Creo que esa allí donde adquiere cierta dimensión; o si se quiere pierde dimensionalidad en la sustancia virtual del metaverso y se hace carne y parte de una realidad cualquiera en un punto x o y de nuestro espacio. Quiero con esto decir que, la obra digital no tiene la sensualidad textural o colorista de una obra real. Se queda (por ahora) destinada a un universo paralelo y fluye con vertiginosidad por las redes y su exposición mediática es inmensa. 

¿De cierta manera dice que el arte que conocemos no desaparecerá no morirá?

“A partir de hoy la pintura ha muerto”… dijo el académico y artista francés Paul Delaroche en 1839 cuando vio el primer daguerrotipo; después de un par de siglos del nacimiento de la fotografía, la pintura no solo no ha muerto, sino que vive y se transforma en otra cosa. ¡De tal manera que, a mi entender, pintura se transformará en otra cosa y vivirá por siempre, ya que es en sí misma como el lenguaje; una de las formas de manifestación de la condición humana, y es una herramienta de conocimiento como las matemáticas, necesaria y fundamental para la humanidad en su desarrollo futuro!

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