23.4 C
Pereira
viernes, agosto 12, 2022

La Aventura de los Libros, Notas de lectura de un libro de Ernesto Sábato

Mauricio Ramírez Gómez

Tildado de existencialista por su honda preocupación por el destino de la especie humana, Ernesto Sábato (Rojas, Argentina, 1911 – Santos Lugares, 2011) es una conciencia del siglo XX. Sus simpatías ideológicas lo convirtieron en sospechoso de complicidad y gracias a ello su voz fue desoída por una inmensa mayoría que encontró en la ficción una forma de evasión o una trinchera más segura. Entendiendo que la condición humana es política en sí misma, Sábato abordó sus propios interrogantes en sus novelas El túnel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961) y Abaddón el exterminador (1974).

Como Albert Camus, sus novelas son inseparables de su obra ensayística en la que reflexionó hondamente sobre los abismos, las dudas y las posibilidades de la naturaleza humana. Uno de esos libros es “La resistencia” (2000), en el que el autor se pregunta cómo resistir a la barbarie de la civilización moderna. Su escepticismo no debe ser confundido con pesimismo, pues el signo de este libro es una profunda confianza en la capacidad de los seres humanos para sobreponerse a la adversidad.

En esta ocasión compartimos con ustedes algunas notas de lectura de “La resistencia”:

****

“Cuando somos sensibles, cuando nuestros poros están cubiertos de las implacables capas, la cercanía con la presencia humana nos sacude, nos alienta, comprendemos que es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente”.

 

 

 

 

 

 

 

****

“Si cambia la mentalidad del hombre, el peligro que vivimos es paradójicamente una esperanza. Podremos recuperar esta casa que nos fue míticamente entregada. La historia siempre es novedosa. Por eso a pesar de las desilusiones y frustraciones acumuladas, no hay motivo para descreer del valor de las gestas cotidianas. Aunque simples y modestas, son las que están generando una nueva narración de la historia, abriendo así un nuevo curso al torrente de la vida”.

****

“En nuestro país son muchos los hombres y las mujeres que se avergüenzan, en la gran ciudad, de las costumbres de su tierra. Trágicamente, el mundo está perdiendo la originalidad de sus pueblos, la riqueza de sus diferencias, en su deseo infernal de “clonar” al ser humano para mejor dominarlo. Quien no ama su provincia, su país, la aldea, el pequeño lugar, su propia casa por pobre que sea, mal puede respetar a los demás”.

****

“…cuanto más grande es el tumulto interior, más nos sentimos inclinados a cerrarnos en algún orden”.

****

“Creo que la educación que le damos a los hijos procrea el mal porque lo enseña como bien: la piedra angular de nuestra educación se asienta sobre el individualismo y competencia”.

 

 

 

 

 

 

 

****

“Tenemos que reaprender lo que es gozar. Estamos tan desorientados que creemos que gozar es ir de compras. Un lujo verdadero es un encuentro humano, un momento de silencio ante la creación, el gozo de una obra de arte o de un trabajo bien hecho. Gozos verdaderos son aquellos que embargan el alma de gratitud y nos predisponen al amor”.

****

“El arte fue el puerto definitivo donde colmé mi ansia de nave sedienta y a la deriva. Lo hizo cuando la tristeza y el pesimismo habían ya roído de tal modo mi espíritu que, como un estigma, quedaron para siempre enhebrados a la trama de mi existencia. Pero debo reconocer que fue precisamente el desencuentro, la ambigüedad, esta melancolía frente a lo efímero y precario, el origen de la literatura en mi vida2.

****

“Me inclino con reverencia ante quienes se han dejado matar sin devolver el golpe. Yo he querido mostrar esta bondad suprema del hombre en personajes simples como Hortensia Paz o el sargento Sosa. Como ya lo he afirmado, el ser humano no podría sobrevivir sin héroes, santos y mártires porque el amor, como el verdadero acto creador, es siempre la victoria sobre el mal”.

****

“Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa”.

****

“En el vértigo todo es temible y desaparece el diálogo entre las personas. Lo que nos decimos son más cifras que palabras, contiene más información que novedad. La pérdida del diálogo ahoga el compromiso que nace entre las personas y que puede hacer del propio miedo un dinamismo que lo venza y les otorgue una mayor libertad. Pero el grave problema es que en esta civilización enferma no sólo hay explotación y miseria, sino que hay una correlativa miseria espiritual. La mayoría no quiere la libertad, le teme. El miedo es un síntoma de nuestro tiempo”.

****

“Creo que lo esencial de la vida es la fidelidad a lo que uno cree su destino, que se revela en esos momentos decisivos, esos cruces de caminos que son difíciles de soportar pero que se nos abren a las grandes opciones”.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -