Fiesta departamental del libro: una apuesta por la cultura del libro

Ramiro  Tabares  Idarraga   

*Gestor cultural/docente universitario.

Por primera vez en la historia de Risaralda, se hace una convocatoria de esta naturaleza, la cual involucra actores del sector cultural y educativo, en un propósito de transformar imaginarios y valores hacia el mundo del libro y la lectura.

En una sociedad de mercado, altamente competitiva, la gestión cultural, implica acciones conjuntas desde el sector estatal, con apoyos privados,  el compromiso y presencialidad de los escritores y creativos; a fin de hacer generar sinergias hacia el cambio de mentalidad y postura, para que el libro recupere el liderazgo como  factor de desarrollo en el devenir histórico de la humanidad.   Aquellos pueblos de temprano desarrollo en el mundo occidental, y que de alguna manera dejaron huella  a través de grafías, papiros, pergaminos o escritura, hoy se estudian como referentes de progreso y civilidad.

Para este caso, el liderazgo, lo tiene la Gobernación de Risaralda, a través de la Dirección Departamental de Cultura, quienes se dieron a la tarea de hacer una convocatoria incluyente, pensando en la provincia y sus múltiples facetas culturales, pocas veces reconocida. Al lograr el apoyo de universidades, centros comerciales, Comfamiliar  Risaralda y la librería Roma, se tiene la certeza de una planeación y puesta en escena, pocas veces apreciada en el sector oficial. La Red Departamental de Bibliotecas, se han sumado con actividades que se realizarán en diferentes espacios y municipios en todo el mes de abril de 2021, para dinamizar el sector cultural y literario y la participación de escritores y  gestores del área de literatura; donde se reconoce la existencia de talentos, a los cuales les faltan oportunidades para visibilizar sus producciones.

LA PROVINCIA TAMBIéN ES RISARALDA

A pesar del mandato constitucional sobre la descentralización administrativa para lograr la eficiencia económica, social y cultural; la realidad del país, enseña un Estado centralizado, un ejecutivo todo poderoso, creador y ordenador del gasto; y los otros poderes públicos, pegados al poder para no perder facultades y privilegios; y al final el que pierde es el ciudadano, por esa concentración de funciones y poderes. Este modelo, resulta catastrófico para las regiones. Son pocos los recursos y muchas las demandas, lo que aumenta las brechas de la inequidad especialmente para los sectores de cultura y educación. Quien lidera el tema cultural en cada Municipio, es la Casa de la Cultura, y no en todos funciona como debe ser. Para el caso de Quinchía, existe una ONG bajo la figura del comodato la administra hace más de treinta años con resultados visibles y tangibles. Es una moderna obra física, con teatro, biblioteca, museo y salas de lectura y exposición de obras. Sus grupos de danzas tienen reconocimiento nacional al ser ganadores en diversos festivales; y en materia musical la Sinfónica de Quinchía, no solo tiene galardones, sino además grabaciones con composiciones musicales de diversos géneros.

Por eso la importancia de esta Fiesta del Libro, pensando en los territorios mas allá del Área Metropolitana. En estas localidades, la oferta cultural es escasa a pesar de los talentos raizales; por ello a través del Consejo Departamental de Lectura, se ha concertado la participación de escritores y gestores, en un esfuerzo conjunto por visibilizar sus creaciones y esto se logra cuando  hay eventos organizados y planeados  como este. Se tienen programadas más de cincuenta actividades virtuales y presenciales, como conversatorios y cine foros. Han asegurado la presencia de obras literarias de al menos setenta escritores, lo que representa un hecho histórico, dadas los escasos apoyos para publicar una obra. Estas obras hacen parte del patrimonio in material de la región, dando cuenta de la identidad y tradición de la región con rasgos nativos, ancestro caucano y sobre todo influencia antioqueña; entendida como aquella diáspora que permitió el poblamiento de las tierras del sur y del occidente, dando identidad y carácter a localidades, cada una con manifestaciones culturales propias desde la literatura, la poesía, la arquitectura, la gastronomía y la agricultura. En la comarca risaraldense, convergen diversas etnias, lo que enriquece su patrimonio cultural. Una vista panorámica del norte y occidente de la región, permite reconocer manifestaciones y producciones que van desde la música, la danza y la literatura. Ese mestizaje, ese realismo mágico, es lo que da carácter y fuerza a esta producción cultural, la cual se podrá ver en los doce municipios no certificados de Risaralda.

Bienvenida la cultural del libro.

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