Exposición en honor a Antonio Caro Bonny Forero Mejía

Carlos Andrés Arboleda

Rostros de personas que de alguna manera tuvieron un contacto laboral con Antonio Caro, relaciones que transcendieron hasta una amistad muy profunda, personas que lo querían muchísimo, ‘un millón’ de amigos especiales, esto es lo que se puede apreciar y disfrutar en la exposición fotográfica de Bonny Forero Mejía, un trabajo  en honor a Antonio Caro, artista colombiano conceptual muy importante que falleció este año y quien tenía una relación muy estrecha con Pereira, desde los años 70 con las galerías que existían en esa época en la capital risaraldense. Antonio tenía amigos especiales en todo el país y para él Pereira era muy importante. Su obra efímera, por así decirlo, no era una obra con mucha ejecución o muchos materiales, sino muchísimo concepto.

Cuando Antonio Caro muere una fotografía de Bonny Forero Mejía es expuesta en el Museo Nacional en Bogotá durante una subasta (Zoombasta). Esa imagen de Antonio, su retrato, es usada a nivel nacional para promocionar dicha subasta, pero a su vez para honrar la memoria del fallecido artista. Un grupo de docentes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano estaban iniciando una galería llamada La Dama Barbuda. De allí la llaman y causa interés la amistad entre Bonny y Antonio. Es así como en noviembre es invitada a una exposición de retratos de Antonio, ella se comprometió a tener los retratos de las personas que en Pereira tuvieron alguna clase de contacto con Antonio Caro. Personas que fueron sus amigos y que sobretodo están vinculados con todo este universo cultural de Pereira, hacedores y personas inmersas en la cultura pereirana, como la artista plástica Bibiana Ángel, quien lo tuvo como expositor en la Cuadra Talleres Abiertos con una obra llamada Achiote, la que viajó por muchas partes del mundo.

Ahí empieza Bonny Forero Mejía este recorrido de retratos donde también aparecen personajes como Juan Guillermo Escalante, otro retrato de Nidia Bahamon, también en el Quindío. Igualmente está Rosa Ángel que fue curadora del Museo de Arte de Pereira, Alejandro Garcés, la artista plástica Adriana Arenas, Juanita Suárez con la obra de Antonio Caro llamada ‘Su salud está por el piso’, Dufay Bustamante quien estaba haciendo un libro del maestro Caro justo antes de este morir, el que resalta la parte poética de Antonio Caro.

La Dama Barbuda, galería virtual, que se inaguró el pasado miércoles en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en un espacio informal donde el curador decidió poner las fotos sobre las mesas, sin marcos, al estilo afiche, algo que le gustaba a Antonio Caro, imprimir en tipografías en papeles ordinarios, sin pretenciones, monocromático en formato de medio pliego.  Gerardo Betancur es quien imprimió en su estudio las fotos en blanco y negro; frías y cálidas, una persona que entiende muy bien el concepto artístico. El respeto hacia los indígenas también está presente en la exposición. No podía faltar en la exposición María García, hija del fotógrafo Javier García. Antonio Caro, expuso en un jueves famoso de La Cuadra su obra. Además en la exposición se encuentra la representación ‘Defienda su talento’ del fallecido Martín Abad, antioqueño pero que vivió en Pereira. Importantísimo amigo y compañero de vida de Antonino Caro, icono de la cultura Pereirana, irreverente e innovador en su propuesta artística. En la exposición también están los dos hijos de Bonny Forero Mejía; Manuel y Martín Escalante, que ven a Antonio como un pariente y no como un artísta.

Bonny Forero Mejía ha tenido en la fotografía la entrada a muchas otras disciplinas. Es polifacética, fue docente en la Facultad de Diseño de Modas en la Fundación Universitaria del Área Andina, algo que le encanta y le abrió muchas puertas. Como conferencista ha estado en muchas universidades de Colombia, conferencias alusivas a la conceptualización de estética visual, a manejo de imágen, a todo lo que concierne como fotógrafa. “Cuando todo mundo se volvió fotógrafo en el planeta, tuve que recurrir a otros oficios. Estuve de joven con David Manzur, por lo que me incliné por el dibujo, y aunque fue difícil el paso a la fotografía digital, hoy en día tengo el ojo entrenado y me considero una cazadora de la luz natural”.

 

 

Compartir

Deja un comentario