Edilberto Vargas un arquitecto, artista y curioso

James Llanos Gómez

Hablar de alguien bien o mal es muy fácil, pero hablar o referirse a un artista, es muy difícil, y de un ser curioso, es aún más complejo.

Edilberto Vargas, el arquitecto, el ser humano, el artista curioso, es un personaje que brinda una delicia al platicar con él, pues hace ver el mundo y la vida más llevadera, en plena crisis, sin problemas, pues acorta el camino entre el sol y la luna (entre el día y la noche). Es un hombre de un entusiasmo gigante, que describe el mundo de manera práctica y nos lo hace más social, más sensible y, sobre todo, lo recorre a uno por esos parajes que no existen sino, que se deben construir.

Vive en un lugar selvático en medio de más de 500 plantas sembradas en su mirador, que nacen como una recordación en la pandemia: tiene flores coloridas, plantas exóticas, cactus, sábilas, trepadoras, medicinales y hasta maleza, entre otras, y, por supuesto, con su microcosmos de bichos voladores, este bello espacio decorado con una diversidad de flora sembrada en tarros o recipientes reciclados de los restaurantes que consumen materia prima, los cuales circundan su apartamento, esbozando un parnaso de la creatividad visual.

Los cacharros que recoge o compra el Maestro Vargas, pasan a la mesa de diseño para construir unos dispositivos bellos y novedosos que enriquecen su producción estética, asimismo su ingenio e innovación hollywoodense le sirve para realizar o construir unas máscaras únicas, con formas de insectos, sincréticas, híbridas y otras de un diseño cargado de una anamorfosis inigualable, que sin tener matemáticas, poseen una simetría y una extraña y sorprendente funcionalidad, lo que permite convertirlo en un creador sublime de una fantasía incalculable.

Nada en su vida sobra, todo sirve, las cosas tienen una razón de ser, se pregunta y se refiere a las pequeñas cosas de su entorno, algo existe en su cuerpo, se apodera del todo para sacarle la parte, y es por esto que él se concentra mucho en la forma y la arquitectura de los objetos a elaborar: su casa está llena de palos hechos seres extraños, la puerta de su casa está llena de stickers, papeles con dibujos y pinturas, tarros con formas animalescas, tridimensionalidades suspendidas del cielo raso, sus puntas afiladas y los marcadores llenos de tintas de colores prestos a la aventura de su entretención como dibujante de gran disciplina y curiosidad que es… Dentro de la intimidad (su casa), uno  debe caminar como gato entre cristales; sus muebles multifuncionales y su dormitorio como la cápsula de un astronauta, es un espacio pequeño pero de un tamaño tan grande y rico en cosas estéticas (feas y bonitas) que pesa como una idea. 

Tiene una pasión por los colectivos, un respeto y admiración por la juventud de la cual ha bebido elementos, trucos y técnicas, es muy respetuoso por la enseñanza, siendo un veterano de guerra vívida, pertenece a Urban sketchers, un colectivo de orden mundial con expresión y capítulo en Pereira, los sábados recorre todos los rincones, calles y carreas, municipios, veredas, parques y cuanto lugar merezca el afecto de su mirada, para inmortalizarlo todo en la superficie de sus papeles, los módulos, plantas, animales y seres humanos o todas las cosas que merezcan su vital y potencial línea de dibujante con idea, carácter y decisión. También pertenece al Jam de dibujo y al colectivo Tirando Línea, los cuales le provocan o incitan a plantear un mundo de creaciones que signifique su experiencia, opinión, expectativa y valor percibido, convirtiéndolo en un hombre que mira con optimismo y esto lo ha llevado a participar de muestras colectivas, como también invitaciones exclusiva a exponer en salas, espacios no convencionales y lugares de reconocimiento al ser creador, como la sala de exposición Camilo Mejía Duque de la Asamblea Departamental de Risaralda.

Edilberto el humano, es de un carisma juvenil, tiene el entusiasmo del creador y la potencia del experimentado, que habla a través de su obra que hoy ya después de más de 40 años de expresión constante, se ha consolidado y convertido en una máquina de hacer dibujos de excelente factura, su mundo enriquecido por medio del contacto con el entorno, le ha arrojado hermosos  apuntes, esculturas manieristas, construcciones aplomadas y demás aspectos, que nos llevan a pensar que el maestro ha retomado el infante perdido y, que el arte es su forma de vida para morir en el cuerpo y quedar inmortal en el oficio recurrente como medida.

 

 

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