Sin año nuevo en la cantina

Ángel Gómez Giraldo Ahí me la encontré descuadernándose con el sol de la tarde: no era una mujer, era una imitación, pura bisutería, pero eso sí, le brillaba la feminidad. Todo un canelazo de piel morena y cabellos lacios, oscuros y recogidos hacia atrás. Blusa de monja novicia, cerrada hasta el cuello. Sin embargo los…

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