No sobrevivió cría de Mono Nocturno

Así sucedió con una cría de Mono nocturno o marteja hembra con nombre científico (Aotus lemurinus), que por veinte mil pesos era comercializada según información suministrada por un turista que una vez lo adquirió, lo entregó a la Policía Ambiental, que inmediatamente dejó el primate a disposición de Cortolima.

El animal fue valorado clínica y biológicamente por los profesionales del Centro de Atención y Valoración de fauna silvestre encontrando que el individuo presentaba condiciones biológicas especiales, ya que debido a la fase de desarrollo en la que se encontraba, era necesario el cuidado de su madre para poder sobrevivir.

Sin embargo, pese a la dedicación y crianza artificial que se le brindó, el animal no logró sobrevivir, bastaron ocho días lejos de sus padres para que la crueldad de la persona le cobrara su vida.

Las autoridades ambientales reiteran a la ciudadanía que no debe extraer la fauna silvestre de su medio natural ya que en casos puntuales como el de estas especies de primates, requieren de un cuidado que solo la madre y su entorno le pueden ofrecer y el daño que causa en el medio y para las especies es grave.

Recuerden que sólo los bosques les pueden ofrecer el calor de un hogar a la fauna silvestre, el ser humano no. Dejemos que nuestra fauna sea libre, respetemos su vida.

Estos primates tienen su hábitat desde bosques húmedos hasta matorrales secos.

Se encuentran en gran parte del territorio colombiano, Ecuador y una pequeña parte del occidente de Venezuela.

De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza su estado de conservación es vulnerable. Viven, principalmente, en las partes altas de los árboles, consumen una amplia variedad de alimentos que incluyen frutas, néctar, hojas, insectos, pequeñas aves y mamíferos.

Son animales de hábitos nocturnos, monógamos que alcanzan su madurez sexual a los 2,5 años aproximadamente y viven en grupos familiares pequeños entre dos y cinco miembros que incluyen la pareja adulta y sus crías.

Durante el día los grupos familiares duermen en troncos huecos, árboles cubiertos de lianas o matorrales densos.