Mariana Ossa, la poetisa

SOÑARTE OTRA VEZ

He soñado que

Me cuentas historias fantásticas

A través

de una pintura

Que me miras en medio

De la multitud

Con una ternura parecida

A la de la flor

Que alimenta

el colibrí

Con deseo prohibido

Y vertiginoso

Mientras yo te escucho

Atenta y te miro con

Un amor limpio y frenético

He soñado que

nos fundimos en un beso

Distinto a todos

Los besos        

probados

En la tierra

Y no espero más

Que el instante de

Soñarte otra vez.

NOTA DILUIDA

Oír llover

es lo mismo que oír

la existencia

todo se va enmudeciendo

Y las calles

y los cuerpos

Gritan de frío

pero cada vez

les oyen menos

LUZ A LA MEMORIA

La voz del viento es la voz de nuestros ancestros. El olor del verde es el olor de sus manos. La tierra llora sin ser escuchada. La tierra clama su sangre, ya regada en la nada, ya disecada en su vientre.

El dolor de los mares guarda las pieles ahogadas y olvidadas. El agua esconde las heridas detrás de su transparencia y nadie que haya buscado rescatarlas ha logrado salir de sus profundidades.

La tambora suena acompañada de la gaita y el pueblo revive el son de antaño, el son que aviva el corazón al ritmo de su gente que no se cansa, que no se detiene.

La zamba, el canto de los peces, las palmeras sacudiendo cocos, y la fiesta comienza para que un alma sean todas y ninguna quede fuera como muchas veces fuera, quedaron, de una canción.

La lucha no es sólo de los que sufren, los desterrados, los marginados, los apartados. La lucha es tanto tuya como mía, porque un día al fin podamos decir, somos un solo rostro, somos hermanos en un país memorable.

¿QUÉ SERÁ LIBRE?

La hoja cae y ya no nos sirve

el sol brilla con furia y nos escondemos

la oscuridad tiene un rostro y cerramos los ojos

La vida revela historias que preferimos guardar

¿Realmente hemos salido del vientre?

¿Cuándo fue la última vez que pudimos ser árbol?

¿cuándo mar?  ¿cuándo viento?

¿Cuándo nos quedamos dentro de un vientre para no nacer

para no correr el riesgo de morir en libertad?

¿QUÉ ELEGIMOS?

Elegimos un león para que dirija la selva

Elegimos una planta por su brillo aparente

Elegimos un cielo por la cantidad de nubes

Elegimos pensamientos de otros por encima de los nuestros

Y desconocemos

La fuerza del rugido

La textura de la planta

el alma de las nubes

el daño de los pensamientos

MAREA ALTA

El barco donde viaja

naufraga

Muchos mueren

otros huyen de cualquier manera

Y las lanchas de rescate

naufragan también

Al parecer el mar

tiene una furia

incontenible

Una mano intenta

sacarla de las profundidades

pero ella se

había hundido

mucho antes

del naufragio

MIENTRAS IMAGINO

A veces imagino

una ciudad llena de cantos de sirena

hipnotizada, sonriente

con pájaros encima de los techos

haciendo de despertador

A veces imagino

un amor de dioses

que iluminan esa ciudad

y bajan lunas

para cada habitación

A veces imagino

niños pintados de mar

que no se ahogan

sacando estrellas

desde el fondo

A veces miro

y se me pierde la ciudad

mientras imagino