Lo que hay camino a la casa de piedra

?ngel Gómez Giraldo

La tienda naturista ?La casa de la vida? promociona uno de sus productos con un aviso fijado sobre la pared de fondo, más allí de la vitrina de exhibiciones, pero es también un aviso con capucha de pleonasmo ya que la feromona es el perfume, el aroma y la qu?mica con que la especie animal se comunica. O sea que los seres humanos también nos olemos y el que no huela bueno jodido no atrae a otras personas.

 

Como dec?a la asexuada profesora de sexolog?a: ?Hay mujeres que para enamorarse de un hombre con el mero olor tienen?.

 

La tienda que promociona las feromonas aromatizadas est? situada en la calle 26 con carrera 7a. en todo el coraz?n de la capital de Risaralda, lo hace porque quiz?s sabe que por el olor también se conoce al pasajero.

Y si el olor de la otra persona? es bueno seguramente la vamos a seguir durante el viaje. Claro est? que en el camino nos encontramos con algunas a las que las excita cualquier pachul?.

 

Este comercio lo encontr? en el camino escogido para ir a pie, -?qu? piedra!- en busca de la llamada Casa de Piedra, que seg?n mis amigos y lectores, h?gase de cuenta una leona echada en toda la esquina de la calle 35 con carrera 5 bis.

 

Además ellos consideran que esta casa ya es leyenda urbana y a?n más, podráa ser un atractivo tur?stico.

 

S?, dizque lleva más de 50 años echando candela por la boca en este mismo lugar.

 

Se?ores, mas el camino lo hab?a iniciado más arriba el pasado martes, en la Estaci?n Claret del Megab?s, sector de El Lago.

 

No eran siquiera las 11:00 de la mañana y este ?gil transporte ya ten?a asegurados 50 usuarios para trasladar c?modamente al barrio Cuba.

 

Bostezaban pensando en el almuerzo porque en Colombia los que no trabajan son los que más hambre sienten y más comen.

 

??Cosa rara!?, lleg? a exclamar do?a percanta. ?La conocen?

 

Continuando

Pensando en esto continu? la marcha hacia mi destino, destino como ya sabemos… de piedra.

 

A la entrada de una tienda, un hombre y una mujer, ambos j?venes exhib?an el contraste: ?l por las alturas y ella por el suelo. Si hubiera llevado metro, seguramente las medidas hubieran sido l,90 y 1,50, respectivamente. Lament? no ser sastre para haber tomado medidas exactas.? Los mir? y no eran enamorados. Se les ve?a el relax de la más pura amistad.

 

He caminado buena parte del trayecto y todav?a llevo el sabor de la pasteler?a que como todas obliga a abrir la boca de la persona que la visita.

 

Y al que no le gustan los pasteles y la torta tiene el mismo mal gusto que tiene Petro para vestir.

 

?Ay hombe! Casi me tropiezo con una religiosa y castidad de todo el h?bito.

 

-?Hermana, hermana, de qu? comunidad es usted? -Soy religiosa Vicentina?. Dicho esto me regal? una sonrisa celestial y sigui? dando pasos de santa.

 

?C?mo son las cosas!, record? que en La Cascada de Vida, otro centro naturista, vi ofrecer Puro Macho en c?psulas y gotas para hombres armados de pistola pero que ya no disparan.

 

Qu? buen camino este, me pone igualmente en la ferreter?a que tiene a la vista una muestra de cer?mica para z?calos. El administrador me ense?a que ahora la piedra para fachadas de edificaciones no sale de la cantera sino de almacenes de materiales de construcción? y entonces vemos paredes como si fueran de piedra.

 

Almuerzo

En la calle, una vecina le grita a otra: ??Qu? est?s haciendo por la vida?? Y ella: ?El almuerzo. ?No te huele a sancocho de cola??

 

Calor y licor porque paso frente a la licorer?a La choza del negro.

 

El paso por el Cementerio San Camilo es de susto y miedo por tanto difunto.

 

A prop?sito, ?pobrecitos? los muertos que se tienen que aguantar lo que hacen los vivos en el Campo Santo.

 

Lo bueno por aqu? es que se ve mucha flor. Abundan las florister?as adornando la calle.

 

Asomada

Caminar y caminar hasta que llega el momento en que la casa de piedra se asoma como usando sombrilla para proteger la piel del intenso sol.

 

Ah? en la direcci?n que se me facilit?, la anciana edificaci?n, más de 50 años en uso y seguramente abuso, ocupando una ?rea de? 20 metros de fondo y nueve de frente.

 

Amplia eso s? la se?ora porque aunque de una sola planta tiene seis ventanas debidamente enrejadas y un garaje. Eso s?, puertas y ventanas herm?ticamente cerradas como un hogar de espantos.

 

Los vecinos de cerca se negaron a hablar y me tiraron la puerta en la cara.

 

En cambio los de más lejos: ?No vaya a tocar allí ahora, se quema. No ve que vive incendiada. Por la noche es cuando mejor arde,? cuando hombres y mujeres miden sus fuerzas para el placer?.

 

Podr?a ser cierto que la casa siempre arde en llamas de pasi?n porque ?uff, qu? calor hace por aqu?!

 

Y pensar que al frente de la Casa de Piedra hubo un centro de oraci?n con pastor elocuente: otro contraste para que tome medidas el sastre.

 

Les juro que al decidir regresar al sitio de salida conservaba el agradable sabor en la boca del pastel de nueces y fresas, degustaci?n de regalo de la pasteler?a Madrile?a.

 

Al alejarme volv? la cabeza atr?s y vi la vieja edificaci?n ardiendo en llamas. Qui?n sabe si alguna persona precavida llam? a los bomberos.