La memoria expandida en un largo y un cortometraje en el Ficci 2020

Gabriel Posada

Este marzo de 2020 dos películas colombianas se encuentran en competición en el Festival Internacional de Cine de Cartagena, el largometraje “Tantas Almas” del director colombo-belga Nicolás Rincón Gille filmado en el río Magdalena al sur de Bolívar y el cortometraje “El Remanso” del pereirano Sebastián Valencia Muñoz filmado en el río Cauca en Marsella (Risaralda).

 

En ambas películas existe una cierta veladura intrínseca que los directores han querido reconocer en Magdalenas por el Cauca invitándome a participar de ambas filmaciones, en el largometraje como figurante y en el corto como director de arte.

 

Quisiera recordar en este texto la historia que me contó don Jesús Antonio Lozano en el año 2010 en Trujillo (Valle) mientras pintábamos el retrato de su hermano Agustín para una de las obras de Magdalenas por el Cauca que acompañaría la X Peregrinación de AFAVIT y que por primera vez peregrinaban al río Cauca: “Mi hermano era ebanista en el pueblo y junto a 5 ebanistas más, el 2 de abril de 1990 fueron desaparecidos forzadamente, torturados, destrozados y en costales arrojados al río cerca de Tuluá. En ese entonces yo me encontraba recogiendo café y mi padre me llamó para que lo acompañara a buscar los restos de Agustín, juntos con la ayuda de la Defensa Civil de Trujillo  recorrimos la orilla del Cauca a pie y en ocasiones en canoa preguntando por mi hermano, nadie daba razón ni de él ni de sus compañeros, después de varios días llegamos a un sitio que se llama Beltrán donde nos dijeron que  sacaban muchos muertos de los que llevaba el río pero nuestra búsqueda fue infructuosa, desconsolados regresamos a Trujillo donde mi madre Ignacia nos esperaba a los tres… desde ese día mi madre acostumbró  servirle siempre la comida a Agustín y cuando terminábamos de almorzar, de repente mi madre se paraba del comedor y se paraba en la puerta a poner cuidado a ver si volvía mi hermano, por la noche era igual: se acostaba un ratico y volvía y se paraba a asomarse a ver si llegaba. Mi padre volvió un par de veces más a Beltrán, incluso a un cementerio en Marsella y nunca lo encontró. Mi madre murió de pena moral a la edad de 64 años, casi un año después de la ausencia de Agustín, el 15 de enero de 1991; la agonía de mi padre fue mayor, murió en el año 2007 a sus 92 años siempre pensando en dónde estaría su hijo”.

 

Historia dura

Historia dura, de las tantas que he escuchado en más de una década recorriendo a Colombia y la traigo a la memoria porque siento que en las dos películas aparecen algunos gestos y coincidencias con este relato.

 

Rincón Gille en 2009 se encontró con un testimonio en su viaje documental con los “Abrazos del río” de un pescador que busca a sus dos hijos por el río Magdalena y los encuentra, tiempo después el pescador muere de la enfermedad de la locura.

 

En este mismo viaje conoce a la señora María Inés Mejía, una señora que a partir de 1992 en Beltrán por iniciativa propia y humanitaria comenzó a rescatar cuerpos del río Cauca, cuerpos que como el de Agustín Lozano en abril de 1990 quizá pasó por Beltrán y muy probablemente doña Inés lo hubiera rescatado. Respecto a ella Nicolás escribe: “Conocí a María Inés Mejía mientras rodaba “Los abrazos del rio” gracias a Gabriel Posada y Yorlady Ruiz. Me hizo tanto bien saber que en medio del terror y del miedo había personas que de manera muy concreta se ocupaban del dolor de los demás y le ayudaban a recuperar sus restos. Ella tiene un cuaderno valiosísimo en el que están referenciados centenas de cuerpos que bajaban por el río Cauca para poder ayudar a su identificación. Es un cuaderno que debería de ser conservado por el Museo Nacional. Su coraje e integridad deben hacernos encontrar un adjetivo que miles de mujeres se merecen en Colombia. Me refiero al equivalente de “hombría”, que en realidad se vuelve antónimo, y es pieza fundamental de vida y resistencia. Nunca pude incluirla en “Los abrazos del río” y estoy muy contento de poderle haber dado el rol que se merece en “Tantas almas”.

 

En el FICCI 2020 “Tantas Almas” se encuentra en la sección “Ficciones de aquí” junto a cuatro películas más: “Una Madre” de Diógenes Cuevas, “Salvador” de César Heredia Cruz, “La Frontera” de David David y “Lavaperros” de Carlos Moreno donde se destaca la actuación del actor pereirano Jhon Alex Toro.

 

“Tantas Almas” se estrena a nivel nacional el próximo 19 de marzo en los teatros de Cine Colombia con una enorme expectativa de su director: “lo que espero de “Tantas Almas” es poder debatir no desde la ideología sino de lo que significa sobrevivir a este conflicto”.

 

El Remanso

La orilla del río Cauca en la vereda Beltrán en Marsella, sus habitantes la llaman el manso, y desde hace décadas principalmente en la prensa amarillista y judicial se le conoce como El Remanso de Beltrán, allí encalla la gran mayoría de lo que por su cauce baja, incluyendo seres humanos ahogados o asesinados. El Remanso de Beltrán ha vivido una de las épocas más crueles de nuestra contemporaneidad: ser depositario de la violencia del Valle del Cauca en diferentes épocas y circunstancias, sus pobladores cuentan con la triste memoria especialmente la de los años 90 donde miles de cuerpos pasaron por su vista y cientos fueron rescatados en su orilla.

 

En los años 90, el tío del cinematografista Sebastián Valencia Muñoz vivió en Beltrán, hombre errante de la región cuidador recio de fincas y ganado, don Arnoldo Muñoz, contador excepcional de sus propias historias ha tenido en los oídos de su sobrino un guardador excepcional de sus recuerdos y aventuras, una de las cuales le ha inspirado para llevarla al cine en un cortometraje llamado El Remanso y filmado en su totalidad en Marsella (Risaralda) realizado gracias al Premio para el Desarrollo Cinematográfico del fondo mixto del Ministerio de Cultura 2017 donde sus protagonistas son actores naturales de la región y que hoy compite en la sección Cortos de Aquí del FICCI 2020 junto a “Cuando el viento sopla” de Manuel Ponce de León, “El último Molinero” de Juan Baquero – Felipe Macia, “La mirada desnuda” de Santiago Giraldo Arboleda y “Vida de un rey” de Rodrigo Dimaté.

 

Coincidencias

Nicolás Rincón estuvo en Pereira presentando su documental “Noche Herida” en agosto de 2017 y aprovechó su estancia para realizar algunos castings en Marsella y Beltrán para “Tantas Almas” donde doña María Inés Mejía fue escogida junto a un pescador de Beltrán y yo.

 

Sebastián Muñoz ganó ese 2017 por segundo año consecutivo el premio del Fondo Cinematográfico para realizar el corto “El Remanso”, donde también hizo casting en Marsella y Beltrán, escogiendo a cuatro actores no profesionales, 3 de Beltrán y uno del Alto Cauca en Marsella, entre los 3 de Beltrán el pescador era el mismo que Nicolás había tenido en cuenta para su película.

 

A final del año 2017 fui con el pescador hasta Honda a un segundo casting ya con roles definidos de personajes, allí el pescador desistió de hacer el papel que le habían asignado. Helder de Jesús Carmona, el pescador, finalmente aceptó ser Arnoldo, el personaje principal de “El Remanso”, quien ya había sido filmado por Wilmer Soto para el documental “327 huellas del olvido”.

 

Helder de Jesús fue la primera persona que nos recibió en el manso cuando Magdalenas por el Cauca era apenas una idea en el papel y hoy nos emociona reencontrarnos con él en el 60 Festival Internacional de Cine de Cartagena, junto a su hijo Helder, la joven Jessica Dayana Grisales y la señora Martha Isabel Álvarez.