La historia de un hospital público de alta calidad

En medio de la crisis financiera y asistencial que vive el sector salud, el que un hospital público esté en dificultades y cierre cada año con déficit, ya no es noticia. En cambio sí lo es que un hospital público reporte superávit en su ejercicio financiero, que registre un volumen sin precedentes en recursos para inversión física y que logre, año por año, la recertificación a la gestión de calidad.

 

Es el caso del Hospital Santa Mónica de Dosquebradas, cuya junta directiva recibió la semana pasada un alentador informe de gestión por parte de su gerente, Javier Alejandro Gaviria, cuyos resultados fueron destacados por el Secretario de Salud Departamental, Javier Darío Marulanda, quien presidió la reunión en representación del Gobernador de Risaralda.

 

En materia financiera, que es la principal causa de preocupación para la red pública -tanto en Risaralda como en el resto del país- las cifras indican una muy positiva recuperación de este centro asistencial que no solo atiende los más de 200.000 habitantes de Dosquebradas en el primero y segundo nivel de complejidad, sino también a los habitantes de Santa Rosa de Cabal y Marsella en ese segundo nivel.

 

Veamos cuáles son las principales cifras que soportan el buen momento y la buena salud financiera y asistencia del Santa Mónica, que en esta materia se destaca en medio de hospitales públicos en crisis, como es el caso del San Jorge y de otros de primer nivel en Risaralda.

 

Venta de servicios

Por este concepto, los ingresos en el 2019 fueron del orden de $41.964 millones que frente a los $35.489 millones de 2018 implica un crecicimiento del 18.2 % es decir $ 6.474 millones. De esa cifra, el régimen subsidiado representa un 70%, es decir $ 31.074 millones, mientras que el régimen contributivo que pasó de $ 2.999 millones en el 2018 a $ 5.811 millones en el 2019 reportó un crecimiento del 94 %.

 

00Recuperación de cartera

Para el año pasado, los recaudos por este concepto fueron de $ 5.195 millones que frente a la meta presupuestada de $ 3.500 millones, reportaron un incremento de $ 1.694 millones lo que significa una efectividad del 148 %. A su vez, el incremento con relación al año 2018 fue del 11 %.

 

Cierre con superávit

El ejercicio fiscal del 2019 significó para el hospital Santa Mónica un superávit de $ 1.835 millones, teniendo en cuenta recursos por $ 2.244 millones que aunque no alcanzaron a ingresar a las arcas de la entidad y están pendientes de recaudo. De esa cifra, $ 992.9 millones corresponden a recobros, $ 846.4 millones al PIC (Plan de Intervenciones Colectivas) y $ 474.6 millones al sector de vinculados.

 

Signos de recuperación

Al respecto es necesario indicar que en el 2015 el hospital de Dosquebradas reportó un déficit de $ 4.454 millones, el cual se redujo a $ 1.945 millones en el 2016, se elevó a$ 2.671 millones en el 2017 y se bajó a $ 916.6 millones en el 2018.

 

Cartera vigente

La cartera vigente del Hospital Santa Mónica asciende a $ 25.127 millones, de los cuales $ 15.398 millones corresponden al régimen subsidiado a través de las EPS CaféSalud, AsmetSalud, Caprecom, Medimás y otras, en tanto que la cartera del régimen contributivo es de $ 5.034 millones. Otros deudores son las compañías aseguradoras y SOAT con $ 1.712 millones.

 

En resumen, la ejecución presupuestal definitiva del 2019 fue de $ 46.869 millones, cifra que incluye compromisos por $ 37.074 millones, recaudos de $ 36.666 millones y recursos pendientes por ingresar por $ 2.244 millones.

 

Buen balance

En el marco de la reunión de la junta directiva, el gerente de Santa Mónica destacó así mismo la gestión y ejecución de recursos de inversión por $ 16.744 millones en este cuatrienio, con un alto componente de aportes del gobierno nacional, que se han destinado a obras como la remodelación de las secciones de Urgencias y Consulta Externa, la construcción del área de Imagenología, el ascensor del centro de salud de Santa Teresita, la construcción del centro de salud de El Balso, la adquisición de un tomógrafo, la clínica odontológica, el área de docencia-servicios, entre otras obras.

 

“Veníamos de varios años que teníamos déficit importante. Los hospitales de segundo y tercer nivel, son hospitales que con la crisis que tenemos y la falta de pagos, afrontan una situación muy compleja de manejar en el tema fiscal. Sin embargo, el déficit que reportamos en el 2019 da cuenta de que las cosas van bien y que hemos podido hacer muchas inversiones para prestar un mejor servicio”, anotó Gaviria.

 

Voz de reconocimiento

Estos logros fueron destacados por el Secretario de Salud Departamental, Javier Darío Marulanda, quien al término de la junta directiva dijo:

 

“En la reunión anterior de la junta directiva el Gobernador felicitó a la administración y yo también he hecho extensivas estas felicitaciones, porque además del superávit es un hospital que ha venido gestionando recursos, tenemos un proyecto de formulación de techos para que no se vuelva a inundar, es un hospital en el que nos hemos comprometido a trabajar para que sea un hospital acreditado”.

 

Agregó Marulanda que el Santa Mónica de Dosquebradas “es un hospital con muy buena calidad, con buena prestación de servicios, con atención oportuna y con un polo de desarrollo para este departamento. Todos los días estaremos pendientes del hospital Santa Mónica y de su administración”.