La historia de Tonatiuh

Nos amamos porque qué más vamos a hacer si nos atraemos. Y existimos porque, pa’ qué,  nos amamos.

Estos sentimientos brotan  de dos corazones de una pareja de jóvenes  quienes aprendieron a crecer como souflé en lo espiritual  y se treparon al árbol de las artes escénicas cual niño que es perseguido por un perro rabioso, porque para eso nacieron Wilmar Ramírez y Tita Ocampo. 

El amor les alcanzaba hasta para la ecología, tanto que se sometieron a un ritual de sacerdotes  descendientes de la cultura azteca  en las montañas del corregimiento de La Florida con ablución en las agua del río Otún, pensando en tener algo bueno.

Y preciso…  parto con la llegada del hijo a quien le fue otorgado el nombre de  Tonatiuh con un significado  bacano: Hombre iluminado, sol  en la mitología haha en el idioma de los mexicas, una de las civilizaciones de la América prehispánica.

Hizo su aparición el niño con el sol del  día 28 de octubre de 2009 y como ahora camina como cosa buena, de lo bueno no puede salir nada malo,  con  los 10 años de edad llegó a las instalaciones de El Diario de Pereira presumiendo de artista con experiencia en teatro, cine y televisión, escoltado por sus padres quienes ya se las saben todas: las del drama y la comedia.

Y es de verdad, el niño una criatura sagrada: cabeza de piña madura, esto es tupida pero de cabellos negros ensortijados. Piel amerindia, color del café molido. Rostro de ángel bien escaneado. Ojos también oscuros pero con luz suficiente que lo convierte en  hombre iluminado. Sonrisa de querubín abriendo las cortinas del cielo.

Clavel del jardín en pleno crecimiento. Su búsqueda es de las artes escénicas.

Habla con la seguridad del presentador de televisión, y mueve ese cuerpecito metido en una camisa verde de tejido grueso,  mangas cortas,  y en unos pantalones largos al mejor estilo del  adulto mayor  que no se sale de sus prendas clásicas. Zapatos tenis con uso y abuso pero bien conservados.  Más aún, gracia de buena talla.

Escucharlo es otra cosa: habla de las artes como un secuestrado luego de haber sido rescatado, pero sabiendo lo que dice.

¡Ay como habla este Tonatiuh!  Su marcha es recta. Derecho el cuerpo sabe para dónde va. Al verlo uno entiende  que llegará al éxito en el arte teatral.

Padres

Los progenitores, Wilmar y Tita, son el Adán y la Eva en el paraíso del teatro y las artes escénicas de la capital de Risaralda con esa casa en sector exclusivo de la ciudad. Casa,  amplio paraíso,  hasta con parral para que no carezcan de una hoja de este en caso necesario.

Además es la sede de la Escuela de Actuación de Cine y Televisión Paradigma, con teatrino, sala de filmaciones y estudios  audiovisuales para seriados de televisión.

Como coordinador de esta escuela figura el actor de televisión Julio Pachón y otras figuras de la pantalla chica colombiana como  Liliana González. Al frente del programa audiovisual está  un joven director de cine: Andrés Orozco.

Lo que será, será…

Ahora, un niño que crece en una escuela de actuación  será actor más temprano que tarde. Así que el pequeño  Tonatiuh  en vez de jugar  con los demás niños  toma la actitud de los actores de trayectoria, maestros de la escuela que funciona en su misma casa.

Como vive en la escena representando personajes reales, tiene suficiente buen humor hasta para cambiar el rostro agrio de ceñudos y huraños.

Se comenta que en la institución educativa donde cursa el quinto año de enseñanza básica es ya todo un personaje. 

Y que pase el niño actor que ha de pasar porque también es de buen rendimiento académico.

Llamó la atención de manera muy especial en la representación que hizo durante el acto de lanzamiento de la marca “Pereira te acerca” en Expofuturo, de Mauricio Vega, expresidente de la Cámara de Comercio  de esta misma ciudad, como hombre cívico y excelente ejecutivo.

Metido en los estudios de  audiovisión más contento que monaguillo contando las monedas de la limosna de la misa, terminó participando en  programas  y seriados de televisión. Y es así como ya lo ven sacando la lengua por Telecafé y en cortometrajes promoviendo el Festival de Cine de Dosquebradas.

¿A que edad empezó a actuar su hijo?

A los 4 años  cuando estaba en la Escuela de Formación Teatral del Lucy Tejada de la Secretaría de Cultura del municipio de Pereira. Se le dio el papel de “Min” para  una obra de teatro, y fuimos de gira por pueblos del Eje Cafetero.

Los monólogos -discurso que un personaje hace de sí mismo- que realiza en el aula de clase terminan dejando a sus compañeritos y al mismo maestro, mudos, volviendo a recuperar  voz a los 3 minutos para reaccionar con una ovación de aplausos y olés.

¿Y el padre qué hacía cuando  tenía los mismos 10 años de  edad que tiene hoy su hijo Tonatiuh?

A los 10 años apenas jugaba al fútbol en las calles de mi barrio, sin que me asaltara algún  interés por la escena. 

Así son las cosas y unas personas son más precoces y no van a hacer sino que nacieron siendo.

Y no es mentira que Tonatiuh ya es actor si nos atenemos a que nos cuenta que tiene su manager para todo el país: Patricia Ruth Castañeda. ¡Sobrao el muchachito!