Frases y palabras para un teatro aislado

Alonso Marulanda Alvarez*

La actividad de la convivencia ha implicado algunas cosas. En nuestro caso, esto convoca a una escala de valores, por ejemplo: a redescubrirnos. La auto- observación, nuestra ética de la propia conducta, nuestra moral y ni se diga, nuestra postura política. Por consiguiente, esto nos crea una nueva conciencia que nos coloca en caminos donde podamos tener una nueva independencia, responsabilidad para vivir, trabajar unos con otr@s, según estas nuevas formas, sin manipulación, sin procedimientos indelicados, para que ello no parezca un combate callejero en esta nueva “puesta en escena”.

No deja de ser un desafío para colocar nuestra voluntad al servicio de la armonía, ésta debe ser hoy la clave, fundemos un Banco donde todas y todos consignemos una buena suma, lo digo sin pretensiones, ni triunfalismo, desapasionadamente, aboguemos por lo que nos ha destacado el humanismo, porque hoy tenemos el tiempo para reafirmar que ni la ciencia ni la tecnología, otorgan lo bien que nos entregamos nosotros, la gente de teatro. Sabemos cuánto duelen los jornales del hambre, la guerra y la enfermedad. Hemos comprendido, que estos son los principales enemigos de las mujeres y de los hombres.

Remitirnos al público como lo venimos haciendo en modo creativo, nunca lo hemos dejado de hacer, porque nos hemos informado y por ello nos han aplaudido.

Nosotros los artistas sabemos mucho del valor, comprendimos que no hay derecho al miedo, coloquemos bien las luces en todos los planos de este escenario que hoy nos toca observar, ya que somos etnógrafos, para poder poner la vida en escena.

Todos y todas hemos sufrido la pandemia de la creatividad, por esto hoy en cada uno está muy presente defender y cuidar la vida, porque si esta desaparece,  con ella moriría nuestra disciplina teatral.

Hemos aprendido bien la lección, continuemos resistiendo para el bienestar de lo humano, capitalicemos bien esta circunstancia,  para que el pueblo tenga unos elementos teóricos y prácticos, para que no caiga en una depression, que sea el arte la ola capaz de potenciar su capacidad mental y no claudicar, porque todo este patrimonio que somos, nos permite una posibilidad inmensa, para enfrentar tan complejo contexto.

Estamos llamados a colocarnos en el centro y desde allí, gritar a los seres humanos “no nos jodan!”, y superarnos para estar a la altura y acordes con esta nueva conciencia, porque es claro que otro será el destino.

Articulémonos bien para llegar hasta el último rincón de nuestro territorio y contribuir  así a la sanación que nos merecemos, entonemos cantos de libertad, porque nosotros lo que hemos acumulado es fraternidad, ternura, afectos, abrazos y risas, ese ha sido nuestro equipaje. Creemos que no podemos cambiar el mundo, pero sí podemos contribuir para ello.

Que todos y todas ganemos un lugar hacia nuestro yo interior, tramitemos juntos este mensaje como seres del arte y no olvidar nuestros referentes históricos, recordar a Konstantin Stanislasvski que nos planteó el siguiente postulado: “Aprendamos Esgrima”, orientando a sus actores y actrices, mientras en Alemania postulaba el pensador teatral Bertolt Brecht que orientaba a sus alumnos diciendo: “Es importante la esgrima, pero creo que es más importante que los actores y las actrices aprendan también el tiro al blanco”.