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viernes, noviembre 25, 2022

Diosas, Brujas y Vampiresas, de Susana Castellanos de Zubiría

Son simbólicas, poéticas, pertenecen al espacio de lo metafórico y lo sublime, como puede serlo el arte.

 

Alberto Rivera

A lo largo de la historia lo femenino se ha asociado con lo peligroso, lo enigmático y lo irracional. Fuertes pasiones arrastran a las mujeres de leyendas a cometer grandes actos de venganza, pactar con el diablo e, incluso, revivir de entre los muertos para perseguir a sus incautas víctimas.

Este libro nos conduce a través de una miríada de mujeres fascinantes para descubrir las distintas caras del poder femenino. En esta nueva edición, la autora hace un agudo análisis de estas manifestaciones procedentes de grandes historias de la mitología y la literatura, invitando al lector a reflexionar sobre su misma naturaleza y a identificar la presencia de estos misteriosos personajes en nuestra cotidianidad.

¿Por qué nos atraen tanto las diosas, las brujas y las vampiresas?

Porque son  fascinantes y seductores símbolos que encarnan anhelos y miedos a la vez. Personifican  el misterio que envuelven deseos y temores profundos de la naturaleza y de la condición humana.

¿Qué tienen en común estas figuras poderosas y a la vez aterradoras?

Son figuras femeninas que encarnan la fuerzas de la naturaleza, misteriosos impulsos de vida y regeneración, lo que lleva implícito una visión atemporal que involucra el destino y la comunicación con lo trascendente y el más allá. 

 

¿Cuál es el poder femenino que transmiten?

El poder de las fuerzas generadoras de vida, de la pasión que permite dar continuidad a la vida y querer vislumbrar lo que sucede después. El poder del sentido de la vida a través de lo cotidiano, la comida, la medicina natural, el conocimiento de las plantas, la interpretación de los signos de la naturaleza que nos permiten relacionarnos de manera intuitiva con el entorno, entre otros aspectos, que se reflejan de manera simbólica en diversos relatos mitológicos y literarios. 

¿Por qué sus manifestaciones proceden de la mitología y la literatura?

Porque son simbólicas, poéticas, pertenecen al espacio de lo metafórico y lo sublime, como puede serlo el arte. En los símbolos míticos encontramos sentidos originarios, arquetipos que nos relacionan con el sentido profundo de la existencia. 

¿Son reales o son producto de la imaginación? Porque usted nos invita a reflexionar sobre la presencia de estos seres en nuestra cotidianidad…

Lo simbólico forma parte de nuestra realidad en su aspecto más profundo… 

Lo simbólico nos ayuda a comprendernos como seres humanos en nuestros anhelos y miedos. Si bien los mitos y la literatura no responden a las exigencias de un racionalismo estricto, propio del mundo actual, los símbolos, que se expresan en los mitos y la literatura nos aproximan a un sentir profundo de la existencia humana a los que difícilmente se podría llegar a partir de lo escueto de la realidad concreta.

Escribe sobre la vírgen María un capítulo que la describe como la Madre del Cielo al fusionarse en América con otras deidades africanas e indígenas… ¿Cómo se dio esto?

La figura de la Madre del Cielo protectora de la humanidad, ha estado presente en diversas culturas y podríamos decir que de algún modo equilibra la imagen igualmente presente del dios del cielo guerrero y justiciero. La imagen de la Virgen María acuna, protege da refugio a los desvalidos y eso ha tenido un particular y poderoso impacto en América Latina donde mediante un proceso sincrético se ha identificado con deidades indígenas y afro con características similares.  

“Los dioses son como los hombres: nacen y mueren en el seno de una mujer”, de Jules Michelet al comienzo del libro. ¿Son malvadas o buenas las mujeres?

Definitivamente ni lo uno ni lo otro, como en general no lo es la humanidad. Lo interesante, me parece, es explorar las multiplicidades de lo femenino presentes en la mitología, a partir de los cuales podemos explorar y analizar diferentes arquetipos como los de la mitología griega que incluso se utilizan en la actualidad en ciertas formas de terapias sicológicas.

Es Máster en Historia de las Religiones y dicta una cátedra llamada “El demonio y sus rostros”. ¿Es vital para sus libros este conocimiento? 

Mi pasión por estos temas viene de mi infancia, probablemente por las particulares características de mi familia. Lo que me han permitido los estudios es estructurar, desarrollar y profundizar sobre esas inquietudes 

¿A qué se dedica en lo cotidiano, cuando no escribe libros?

Soy profesora de Historia del Arte, Mitología, Historia de las Religiones y Mindfulness…

¿Prepara una nueva salida bibliográfica que nos sorprenda, como sus otros libros?

Espero que sí, definitivamente explorar y escribir sobre temas que me inquietan es mi pasión.

 

La autora

Nació en Bogotá, estudió literatura en la Universidad Javeriana, se especializó en educación en la Universidad Externado de Colombia e hizo estudios de posgrado en historia del arte en el Art Institute de Chicago, de Religiones afroamericanas en La Habana, Cuba, y es máster en historia de las religiones. Es profesora de literatura, mitología e historia del arte y la cultura en el Colegio Nueva Granada, dicta una cátedra llamada “El demonio y sus rostros” en el Centro de Estudios Religiosos (cetre) de la Universidad del Rosario y es docente de Humanidades en el Colegio de Estudios Superiores de Administración (cesa). Es autora de los libros Mujeres perversas de la historia, Amores malditos y De cómo el diablo adquirió sus cuernos.

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