22.4 C
Pereira
lunes, diciembre 5, 2022

De amores bucólicos y amores diversos

Ojalá la publicación llegue a las bibliotecas públicas en Pereira; obviamente a las particulares.

Alonso Gaviria Paredes

Para llegar a poeta inédito y, luego su heredad como homenaje de gratitud a su progreso escalas arriba en la universidad, los idiomas, la ciencia de los números y posteriormente el retiro al campo labrador, Noel Cardona Cárdenas vio luz en imprenta y vesperal del 2020.

Fueron días de semillero, maduración y cosecha y lo mejor: no quedó con la frustración de su poemario disperso en hojas antes hechas de fibra cerebral y luego en papelería con el rumor tentativo. Porque así por aprecio a su grata persona, su forma de estudiante y profesional en el ancho mundo de la exigencia actual, cinco amistades, que le conocen y reconocen su obra literaria contenida en 177 páginas, más el ánimo de compañeros docentes en ese gremio y el respeto nostálgico de la barra intelectual, el apoyo alzaprimado del hogar cimentado y la parentela; este invitado a reseña bibliográfica –porque lo merece- obtuvo la publicación para convertirse en un devocionario.

El autor y su editor, distribuyeron a medida que crecía el entusiasmo la obra así: Da Amores Diversos (lo bello de la mujer, la conquista, la sensibilidad benigna, el elogio y esas palabras que a ellas les gusta más que un obsequio material expresivo momentáneamente). A espacio seguido como si fueran eras de afectos, los versificadores, la abuelería sabia, las herramientas que hacen casa y finca, La Matrona mayor y vientre de generaciones; la memorabilia a una niña que arrebató la Pascua del Señor.

Amores Bocólicos (la tierra fruto de esfuerzos que hacen país) el paisaje recién lavado, la botánica viviente y los colores en los tres reinos creados: Flora, fauna y gea. Viene la lluvia en seis contemplaciones que refrescan; y encima otros vivientes caseros, la astronomía que enseña a contemplar macrogotas del universo. Los caballos en ocho poemas que van desde el arado abierto, los resultados de ese encofrado mano de hombre campesino y respuesta práctica. De haber leído este cosechario el naturalista de fama académica Víctor Manuel Patiño, hubiese transcripto en su documentado libro: Agropoética y Faunética. Finalmente como para comenzar.

Reflexiones: Es la pluma que conduce por su buril inofensivo, la filosofía personal de un pensador no en ratos perdidos; sino contemplativos. Para estas épocas de rapidez mecánica, pocos son los privilegiados a los cuales el reloj detiene su marcha y espera con una complicidad tolerante que el poeta Noel Cardona Cárdenas diga que los momentos hay que aprovecharlos cuando las neuronas están de vacaciones o hacen un alto en los descansos del camino. El comentarista de esta intromisión deja que los lectores escojan el menú de poesía. El economista seguidor de números no se encerró en lo glacial de las cifras balanzas orden administrativa.

La publicación por su excelente presentación no ahorró esfuerzos: portada en cartón fortaleza y con ilustración de mujer llamativa (tenemos la impresión que por mirada artística indica como separador dónde iba leyendo el agraciado (a) con este obsequio bibliográfico que tiene todos los créditos. Incluye una fotografía campirana de este pereirano bilingüe y con tres universidades al hombro y estudios en serio. Es necesario aclarar y es un juicio severo del columnista: el profesor Noel Cardona Cárdenas no estudió para poeta; es un don que algunos quisiéramos tener en propiedad. Los cerebros no se trasplantan, vienen de fábrica así.

El editor y sus patrocinadores cuidaron con incluir ilustraciones internas como acorde a los capítulos y otras fraseologías de respaldo con autoría de escritores universales. “Razón tenían estas gentes”.

Al cerrar este poemario para volverlo abrir y dejarlo abierto en el atril y colores como la postal de la guarda posterior: una panorámica del municipio de La Unión (voluntad del autor), se ve esa tierra grata sarmiento palpitante del pensamiento, nos impulsa a devolver la mirada para retenerlo más y brindar con vino de poesía.

Todas las intenciones las tuvieron los impulsadores de la obra: guardas en fino papel vino cereza, el material escrito en este parto es en otra consistencia y los fabricantes lo llaman: coral book ivory de 100 gramos. Le metieron brazo auditor y coordinador: Paúl Marcelo y José Camilo Cardona Vélez. Editor, diagramador, ilustrador: JM Calle y Jesús Calle (dos en uno y uno en dos), fotografías de Mateo Gordillo López. Impresión y Acabados de Panamericana Formas e Impresos S.A. Edición nuevecita 2020.

Advertencia tácita y expresa: No digan que el libro está en el mercado; al contrario: está en sus manos. Ojalá la publicación llegue a las bibliotecas públicas en Pereira; obviamente a las particulares. El Instituto Caro y Cuervo, la Biblioteca Luis Ángel Arango, la del Congreso de los Estados Unidos. Algunos de los poemas pueden por alquimia convertirse en canción.

Con permiso de los editores se transcribe el postre de salida; mejor, llegada:
“/Una canción nos vuelve pensativos/ que nos remonta a la niñez/ a la juventud, otros avatares/a las horas de encanto y lucidez/una imagen que nos hace humedecer los ojos/de lo que vivimos otro día/Eso es poesía.

Así termina Noel Cardona Cárdenas.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -