Con el propósito de coordinar sinergias del sector privado y académico a través de un ejercicio que vincule a la comunidad y le permita recuperar la confianza de las instituciones para aportar soluciones al desarrollo económico y social de la región, la Sociedad de Mejoras de Pereira le dio vida a ProRisaralda. La semana pasada ProRisaralda hizo su presentación en sociedad en el marco de un foro denominado “Pereira, la ciudad-región que soñamos”, en donde expuso su plan de trabajo consistente en 24 retos en cuatro ejes: competitividad y productividad; gestión pública eficiente; sostenibilidad ambiental y gestión del riesgo, y bienestar social y calidad de vida. En dicha presentación estuvo el ex director de Planeación Nacional y ex codirector del Banco de la República, César Vallejo Mejía, actual rector de la Universidad de Ibagué, con quien habló con los medios locales sobre el presente y el futuro de ProRisaralda.

¿Cuál es su opinión sobre los objetivos y alcances de ProRisaralda?
Este es un proyecto, realmente, de una importancia enorme. Esto es garantizar la tendencia de progreso que han tenido Risaralda desde que nació y Pereira desde su fundación, es darle hoy un instrumento modelo siglo XXI a ese ritmo de progreso que ha tenido la región. De tal manera que yo creo que es de una importancia enorme y este proyecto no tiene intereses de grupo, ni partidistas ni gremiales, nada, el único interés de este proyecto se llama Risaralda. Y esta iniciativa nos tiene que llevar a todos a la expresión: sí señor, es por ahí; yo adhiero a eso; yo amo a Risaralda. ProRisaralda es la clave porque si logramos esa confianza y ese espíritu, Risaralda va a llegar muy lejos.

¿Qué hacer para integrar a todos los sectores alrededor de este propósito?
Creo que hay un medio fundamental y es el diálogo. Esto hay que compartirlo con todos, y con todos son todos los habitantes de este departamento, no unicamente los que han nacido aquí; todos lo que llegan a Risaralda, son risaraldenses. Hay que compartirlo, a la gente hay que decirle qué se está pensando y solicitarle que opine, ponerse en la situación del interlocutor, escucharlo para entenderlo y así se va ajustando el proyecto. Si la gente ve que la escuchan y la tienen en cuenta, que están pensando en ella, eso va recuperando poco a poco la confianza que es la condición necesaria para que un proyecto de estos realmente avance.

¿Ahora es tarde o todavía estamos a tiempo para llegar a buen puerto?
Este es el tiempo. Este es el modelo y el instrumento siglo XXI para continuar con el proceso de crecimiento y de progreso que han tenido Pereira y Risaralda y que lo va a dinamizar aún más, porque llegó el momento en que la gente participa y dialoga. Acuérdense que hoy, gracias a la revolución de las comunicaciones, todo individuo tiene la informaicón en tiempo real, tiene la capacidad de opinar y de aportar. Ese es el momento y eso es lo que se origina en un proyecto como ProRisaralda donde la única razón de ser no es grupal ni de unos individuos o de unos grupos, sino donde la única razón de ser se llama: Risaralda, que nos pertenece a todos.

¿Cómo hacer para que en ese tanque de pensamiento que es ProRisaralda esos proyectos se conviertan en realidad y no se queden en la teoría?
Eso se logra porque ProRisaralda más que una entidad que formula proyectos es una entidad que convoca a todos los que tienen proyectos o pueden formularlos. ProRisaralda es una entidad que convoca en pro y en función del departamento, por ejemplo a las universidades, a los gremios, a las juntas de acción comunal, a todos los colectivos que tiene la comunidad, en cada uno de los cuales hay proyectos. Así que lo que puede ProRisaralda es que los colectivos que no tengan la formación para formular proyectos, acogan esa idea y le ayuden a convertirla en proyecto. Y le puede pedir a las universidades que contribuyan a esa tarea. ProRisaralda tiene un propósito muy claro: generar confianza, convocar, motivar un esfuerzo para lograr claridad en un objetivo de largo plazo, el cual se debe formular entre todos.

¿Qué papel pueden cumplir allí los jóvenes?
ProRisaralda debe ir documentando esas iniciativas y sometiéndolas a la discusión de todos, así que no es un ente que hace tareas sino que las promueve y anima a que alguien las haga. Por ejemplo, organizar la información, convocar a los debates y los foros, ir a las comunidades con las universidades que tienen un activo bellísimo llamado los jóvenes que están dispuestos y que tiene el idealismo propio de la juventud. Qué bueno que los jóvenes de las universidades le ayudaran a ProRisaralda a llevar esos proyectos y estas iniciativas a las comunidades. Ahí los jóvenes tiene un papel fundamental. Hay que atraer la gente que puede formular proyectos y recoger las ideas de la comunidad que pueden convertirse en proyectos, ésto es de todos y hay que lograr que la gente sienta que finalmente la tienen en cuenta, que cada uno sienta que es ProRisaralda y que está siendo tenido en cuenta y que está siendo escuchado.

¿En su concepto el gobierno nacional mira con buenos ojos a los Pro y los tiene en cuenta?
La experiencia me ha mostrado que el gobierno central tiene mucha información, pero no tiene toda la información y el gobierno central escucha y sino escucha hay que hacerlo escuchar. Es decir, estos proeyctos deben ser los proyectos de Risaralda, de la comunidad risaraldense y se le van a presentar al gobierno nacional para que él contribuya con lo que le corresponde y si no hay escucha, hay que presionar y presionar, porque el gobierno finalmente cede a ella. Lo que no puede ser es que se trate de proyectos de un grupo que no es compartido por otros y que nosotros mismos nos presentemos desunidos ante esas instancias. Somos el resultado de nuestras decisiones, no de las decisiones del gobierno nacional.

A propósito ¿cómo va la economía del país? ¿Sirvió de algo la ley de financiamiento o nos quedamos cortos?
Esa es una pregunta dificil, pero creo lo siguiente: la ley de financiamiento dio un paso, pero no logró realmente el propósito que se planteó inicialmente. Pero es un paso y eso es una noticia positiva. Yo creo que en el país hay que generar una cultura que nos enseñe a que los beneficios que recibimos tiene un costo y que debemos contribuir a cubrir ese costo. Yo creo que los colombianos les falta un poco la conciencia de que los recursos son escasos y me parece que cada vez que los gobiernos hablan de que hay que aumentar el recaudo entonces aumentan las presiones.

¿Es decir que todos, en su medida, deben contribuir?
En este tema hay unos principios, como por ejemplo tener en cuenta a los más pobres y para eso hay toda una política de subsidios que tiende a ayudar, pero el que pueda debe contribuir. Esa cultura la tenemos que expandir, no siempre que se aumenta el llamado a la contribución es malo, a veces es necesario. Pero lo que si tenemos que lograr es que haya auditoría, que haya vigilancia por parte de la comnunidad. Estos propósitos colectivos de la comunidad contribuyen a eso.

¿En el tema cafetero, que tanto interesa a la región, como ve la propuesta de la Federación de Cafeteros de retirarse de la Bolsa de Nueva York?
No he estudiado el tema suficientemente, lo cual me impide dar una opinión muy documentada. Pero si usted quiere que sea un poco irresponsable, yo diría que en principio me parece que tiene más riesgos que beneficios. Pero tendría que estudiar la propuesta más en detalle. Finalmente las Bolsas de Valores tienen un papel fundamental en la articulación de los movimienos de las demandas y ofertas que tienen que ver con capitales y estar allí da la oportunidad de que el precio del café se confronte con muchas dinámicas. Salirse es renunciar a un mecanismo que puede ser útil. Pero reitero que no conozco la propuesta a fondo, pero en principio diría que salirse tiene sus riesgos, pero supongo que estos los han considerado.

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