Cuando se escucha la palabra “turbo” automáticamente se piensa en automóviles veloces. Sin embargo, este tipo de motores no solo están diseñados para lograr velocidad. Si está considerando comprar un automóvil turbocargado, analice estas razones que comparte Chevrolet:

* Menos ruido: el motor con un turbocargador es menos ruidoso que uno de aspiración natural, además posee un tamaño de motor generalmente mucho más pequeño para producir la misma cantidad de energía. El turbocompresor es parte de la tendencia de la industria automotriz que busca reducir el tamaño y la cilindrada de los motores para disminuir las emisiones contaminantes y optimizar el uso de combustibles.

* Desempeño en altura: a mayor altura, el rendimiento y generación de energía de un motor turbo incrementará considerablemente debido a que a mayor altura hay menor presión de aire y el turbo lo compensa.

* Mucho más ligero: el motor turbo puede generar la misma potencia que un motor convencional de mayor cilindrada y tamaño, sin embargo, al ser más compacto te ayuda a ahorrar espacio y peso. Un vehículo entre más ligero es más eficiente.

* Menos contaminación: un motor con turbocargado es más pequeño que uno regular, quema menos combustible y genera menos dióxido de carbono, lo que significa que es más amigable con el medio ambiente.

* Consume menos combustible: un motor con turbocargador produce la misma cantidad de energía que uno de mayor tamaño sin él, la diferencia es que el motor con turbo usará menos combustible. Un motor turbocargado podría ahorrar hasta un 20% de combustible.

 

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